F4U Corsair: 'Black Sheep' adopted by the Royal Navy
Vídeo del canal Armoured Archivist sobre Vought F4U Corsair, enlazado en su ficha de Above Ten Thousand. Duración: 23:30. Idioma: inglés. Tipo de vídeo: Documental.
De qué trata
Veteranos de la Fleet Air Arm británica cuentan cómo llegó a la Marina Real el Vought F4U Corsair, un caza que la Marina de Estados Unidos había dado por no apto para operar desde portaaviones. Sus testimonios se intercalan con fragmentos de películas de instrucción de la época. Repasan su diseño, cómo pilotarlo, su llegada a los escuadrones y su uso contra Japón al final de la Segunda Guerra Mundial.
Contexto histórico
Según los entrevistados, la Marina estadounidense lo rechazó para portaaviones porque entraba en pérdida y en barrena a velocidades bajas, rebotaba al tomar tierra por culpa de unos amortiguadores mal resueltos, y su morro largo, que empeoraba al abrir las aletas del capó para no recalentar el motor, tapaba la vista hacia delante. Prefirió el Hellcat y dejó el Corsair a los marines, que lo usaron mucho desde bases en tierra en el Pacífico. Un oficial de la Fleet Air Arm destinado como agregado aeronaval en Washington encargó los primeros 200 aviones bajo su propia responsabilidad, antes de que el Gobierno lo aprobara. Los británicos lo apontaron sin problemas y, cuando Estados Unidos vio que funcionaba en portaaviones, lo recuperó para sí, hasta el punto de que al final de la guerra escaseaban los aviones y los repuestos.
Datos destacados
Los pilotos destacan su tamaño, mayor que el de cualquier monoplaza que conocían. Le dan unas 420 millas por hora y lo recuerdan como el primer caza monoplaza que superó las 400 en vuelo horizontal. Montaba el radial Pratt & Whitney R-2800 de 18 cilindros en dos filas y más de 2.000 caballos, con una hélice tripala muy grande que obligó a usar el ala en gaviota invertida para acortar el tren. Iba armado con seis ametralladoras de media pulgada, tres en cada ala. Para seleccionar a sus pilotos se comprobaba que llegaran con las piernas a una marca. Lo describen como robusto, estable al disparar y capaz de soportar apontajes duros que rompían el Seafire. Frente a aviones japoneses sin depósitos autosellantes, uno de los pilotos dice que por primera vez en la guerra tuvo el dominio del aire. También cuentan cómo los kamikazes atacaban a los aviones aparcados en la cubierta blindada del Victorious.
