The DC-3: The Aircraft That Built Modern Flight
Vídeo del canal World at War sobre Douglas DC-3, enlazado en su ficha de Above Ten Thousand. Duración: 52:33. Idioma: inglés. Tipo de vídeo: Documental.
De qué trata
Documental que repasa las vidas sucesivas del Douglas DC-3, del avión de línea con literas de los años treinta al avión de investigación polar, alternando la historia con el presente de varios aparatos conservados. Aparecen un empresario suizo que vuela y restaura DC-3, el taller de Basler Turbo Conversions en Oshkosh, la familia Moss en Florida, el motorista Roy Owens en Oklahoma City, una aerolínea berlinesa que quiere volver a volar un «bombardero de caramelos» y el Instituto Alfred Wegener.
Contexto histórico
El DC-3 se lanzó en California en 1936. Su primer cliente fue American Airlines, que hizo el pedido con un apretón de manos. La versión con literas cruzaba Estados Unidos en unas 15 horas con tres escalas, y un billete costaba el equivalente a dos meses de sueldo. Frente al Ju 52 alemán, de 15 plazas, ofrecía más asientos y mejores prestaciones; Swissair lo eligió en 1936 y fue el primer cliente europeo de Douglas. Tras la entrada de Estados Unidos en la guerra, en diciembre de 1941, muchos DC-3 civiles se convirtieron en C-47. El Día D, unos 850 transportes lanzaron 17.000 paracaidistas y remolcaron planeadores de madera; veteranos como Ed Shames relatan el salto bajo el fuego antiaéreo. En 1948, durante el bloqueo soviético de Berlín, los aviones abastecieron a dos millones de personas por tres corredores aéreos, y el piloto Gail Halvorsen empezó a lanzar golosinas con pequeños paracaídas. En Vietnam, la versión armada AC-47, apodada «Puff the Magic Dragon», disparaba hasta 6.000 proyectiles por minuto girando sobre el objetivo.
Datos destacados
En diez años se fabricaron más de 16.000 ejemplares. El «Flagship Tennessee», sexto DC-3 construido, espera a ser restaurado. «That's All, Brother», que encabezó el lanzamiento del Día D, apareció unos setenta años después en el cementerio de aviones de Basler, donde un historiador lo identificó por su número de serie. Los dos motores de 14 cilindros suman unos 2.400 caballos; los 14 cilindros nuevos del avión «Judy» costaron 50.000 dólares. Las conversiones a turbohélice de Basler, de los años noventa, vuelan para la NASA y para el Polar 6 del Instituto Alfred Wegener, que mide el grosor del hielo marino a unos 300 km/h y a baja altura.
