Estados Unidos · 1939–
Northrop
Northrop Corporation fue un fabricante aeronáutico estadounidense que existió como empresa independiente entre 1939 y 1994, cuando la compra de Grumman dio lugar a Northrop Grumman. Su fundador, John Knudsen «Jack» Northrop, llevaba ya dos décadas en la industria cuando levantó la compañía en Hawthorne, California, y fue la tercera firma que llevó su apellido: antes habían existido la Avion Corporation de 1928 y la Northrop Corporation de El Segundo, creada con el respaldo de Donald Douglas y disuelta por este en 1937. La casa de Hawthorne es, por tanto, un punto de llegada de una trayectoria personal, no un comienzo. Lo que distingue a Northrop de sus competidores es una obsesión técnica sostenida durante medio siglo: el ala volante, la idea de que un avión sin fuselaje ni cola, reducido a pura superficie sustentadora, ofrecía la mejor relación entre resistencia y sustentación. De esa convicción salieron el pequeño N-1M de 1940, los N-9M a escala, los bombarderos experimentales XB-35 y YB-49 y, décadas después, el bombardero furtivo B-2 Spirit, que voló en 1989 y llegó a fabricarse en veintiuna unidades. Pero la empresa no vivió del ala volante. Su producción real estuvo en aviones convencionales de gran recorrido: el cazanocturno P-61 Black Widow de la Segunda Guerra Mundial, el interceptor F-89 Scorpion, el misil de crucero intercontinental SM-62 Snark y, sobre todo, la familia del caza ligero F-5 Freedom Fighter y su derivado, el entrenador avanzado T-38 Talon. El F-5 fue el mayor éxito comercial de la casa y marcó su estrategia industrial durante los años setenta y ochenta. Esa estrategia consistió en repetir la fórmula del caza ligero, barato y exportable. De ahí salieron los proyectos N-300 y P-530, el prototipo YF-17 Cobra que perdió frente al General Dynamics F-16, el F-18L que Northrop no logró vender y el F-20 Tigershark, que apenas despertó interés en el mercado. El retorno indirecto llegó por el F/A-18 Hornet, desarrollado a partir del YF-17 con McDonnell Douglas, del que Northrop siguió fabricando buena parte del fuselaje. La pérdida del contrato del Advanced Tactical Fighter frente a Lockheed y la exclusión de su propuesta del concurso Joint Strike Fighter precipitaron el final de la etapa independiente: en 1994 Northrop compró Grumman y el nombre pasó a ser Northrop Grumman, que sigue siendo hoy el fabricante asociado al B-2.
Actualidad de Northrop
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Historia
Tres compañías con el mismo apellido
La historia de Northrop Corporation solo se entiende contando antes las dos empresas que la precedieron, porque las tres las fundó el mismo hombre. John Knudsen Northrop, nacido en Newark (Nueva Jersey) el 10 de noviembre de 1895 y criado en Santa Bárbara (California), entró en la aviación en 1916 como delineante de la Loughead Aircraft Manufacturing Company, fundada en 1912. Tras un paso breve por el Cuerpo de Señales del Ejército durante la Primera Guerra Mundial —seis meses, hasta que Loughead consiguió que lo devolvieran a la industria privada—, en 1923 se incorporó a la Douglas Aircraft Company, donde trabajó en el Douglas World Cruiser y ascendió hasta ingeniero de proyecto.
En 1927 volvió con los hermanos Loughead, que habían creado en 1926 la Lockheed Aircraft Company, y allí fue ingeniero jefe del Lockheed Vega, el monoplano civil de ala en voladizo cuyas prestaciones excepcionales para la época lo convirtieron en el avión de pilotos como Wiley Post, Amelia Earhart o Hubert Wilkins. En 1929 firmó un monoplano enteramente metálico con el motor integrado en la estructura del ala que, pese a conservar los brazos de cola, fue el primer paso real hacia el ala volante.

Ese mismo año se lanzó por su cuenta con la Avion Corporation, que en 1930 se vio obligado a vender a la United Aircraft and Transport Corporation, donde continuó como filial con el nombre de Northrop Aircraft Corporation y acabó integrada en Boeing. Cuando la matriz trasladó sus operaciones a Kansas en 1931, Northrop montó junto a Donald Douglas una segunda Northrop Corporation en El Segundo, California, de la que salieron los monoplanos Northrop Gamma y Northrop Delta, además del ataque A-17, el bombardero en picado BT y prototipos como el caza naval XFT o el YA-13. Las dificultades laborales llevaron a Douglas a disolver la sociedad en 1937 y la planta pasó a ser la división de El Segundo de Douglas Aircraft.
Hawthorne, 1939
Northrop seguía queriendo una empresa propia y verdaderamente independiente, y en 1939 constituyó la tercera Northrop Corporation en Hawthorne, California, en un emplazamiento localizado por el cofundador Moye Stephens. La compañía llegó a ocupar el puesto centésimo entre las corporaciones estadounidenses por valor de los contratos de producción militar de la Segunda Guerra Mundial. En su dirección se sucedieron el propio Jack Northrop como presidente entre 1940 y 1953, Oliver Patton Echols hasta 1955, Whitley C. Collins hasta 1959, Thomas Victor Jones hasta 1976, Thomas Otten Paine hasta 1982 y Frank W. Lynch a partir de ese año; en la presidencia del consejo se sucedieron LaMotte T. Cohu, Richard William Millar, Echols, William C. McDuffie y de nuevo Jones. La compañía tuvo además su propia filial, la Radioplane Company.
La guerra: Black Widow y los primeros ensayos de ala volante
El primer gran programa de la casa fue el P-61 Black Widow, el primer caza nocturno estadounidense concebido como tal, que voló en 1942 y del que se construyeron 706 ejemplares. De él derivó el avión de reconocimiento F-15 Reporter, con 36 unidades entregadas a partir de 1945. En paralelo la empresa entregó el hidroavión de patrulla N-3PB, del que se fabricaron 24 aparatos a partir de 1940, y exploró configuraciones radicales con el XP-56 Black Bullet, un caza sin cola de magnesio soldado del que se completaron dos prototipos en 1943.
La investigación sobre el ala volante arrancó a la vez. El N-1M, probado en 1940 en un único ejemplar, fue el demostrador reducido del concepto; los cuatro N-9M de 1942 sirvieron como maquetas voladoras a escala del futuro bombardero; y el XP-79 de 1945 llevó la idea a un caza a reacción sin cola que no pasó del prototipo.
XB-35, YB-49 y el desenlace del ala volante
El objetivo real de aquella cadena de ensayos era el bombardero estratégico de ala volante. El YB-35 voló en 1946 en dos ejemplares de prueba, y su derivado a reacción, el YB-49 con ocho motores, lo hizo en 1947 con tres unidades construidas. El programa no fue elegido como plataforma de bombardeo de la posguerra, los prototipos y los YB-49 incompletos fueron desguazados, y aquello supuso un golpe severo para su creador.

Jack Northrop se retiró a los 57 años, en 1952, y prácticamente rompió su vínculo con la compañía durante las tres décadas siguientes. En 1979 rompió su silencio en una entrevista de televisión y acusó a la Fuerza Aérea de haber matado el proyecto como castigo por negarse a fusionar su empresa con Consolidated Vultee, y sostuvo que el secretario de la Fuerza Aérea, Stuart Symington, lo había amenazado. Symington calificó la acusación de disparatada y alegó que existía una enorme sobrecapacidad en la industria tras la Segunda Guerra Mundial, y que a lo sumo había sugerido la fusión con Convair. El experto Bud Baker, que estudió documentación desclasificada y entrevistó a Symington, a generales de la Fuerza Aérea y al presidente del consejo de Northrop, concluyó que la cancelación fue una decisión sólida por razones presupuestarias, técnicas y estratégicas. La discrepancia entre ambas versiones sigue abierta y aquí se recogen las dos.
Posguerra: interceptores, misiles y transportes
La producción de posguerra fue convencional y voluminosa. El F-89 Scorpion, interceptor todo tiempo que voló en 1948, fue el mayor programa de la casa en número de aparatos hasta entonces con 1.052 unidades. El misil de crucero intercontinental SM-62 Snark completó la oferta hacia la disuasión estratégica, y a ello se sumaron sistemas de navegación celeste automática. Hubo también incursiones menos conocidas: el trimotor de transporte YC-125 Raider, del que se construyeron 23 aparatos desde 1949, y el X-4 Bantam, dos ejemplares de 1948 dedicados a explorar el vuelo transónico sin cola. Entre los blancos y no tripulados figuraron el AQM-35, el AQM-38 y el BQM-74 Chukar, y entre los misiles, además del Snark, el GAM-67 Crossbow y el JB-1 Bat.
El F-5 y el T-38
El programa que definió a Northrop en el mercado internacional fue el caza ligero F-5 Freedom Fighter, que voló en 1959 y alcanzó las 2.246 unidades, y su derivado el entrenador avanzado T-38 Talon, del mismo año, con 1.146 aparatos construidos. Eran aviones económicos, sencillos de mantener y exportables, y ese planteamiento —caza ligero barato frente a los interceptores pesados de la época— se convirtió en la seña de identidad industrial de la empresa.
Intentar repetir el éxito: N-300, P-530, YF-17 y F-20
El éxito del F-5 fue tan grande que Northrop dedicó buena parte de los años setenta y ochenta a intentar reproducirlo. El primer intento fue el N-300, con motores mucho más potentes y el ala subida de posición para admitir la carga adicional que permitía esa potencia. El N-300 evolucionó hacia el P-530, con motores aún mayores, un pequeño grado de derivación (turbofán) que mejoraba la refrigeración y aligeraba la bahía motriz, mucha más superficie alar y el radar y los sistemas que ya se consideraban imprescindibles. Cuando se anunció el programa Light Weight Fighter, el P-530 se despojó de buena parte de ese equipo para convertirse en el P-600 y, finalmente, en el prototipo YF-17 Cobra, del que se construyeron dos ejemplares en 1974 y que perdió el concurso frente al General Dynamics F-16 Fighting Falcon.

La derrota no fue definitiva. El YF-17 se modificó con ayuda de McDonnell Douglas para dar el F/A-18 Hornet y cubrir una competición análoga de la Armada estadounidense. Northrop pretendía vender una versión sin navalizar, el F-18L, pero el F-18A básico siguió vendiéndose mejor y el desacuerdo derivó en un litigio largo e infructuoso entre ambas compañías. Pese a todo, Northrop siguió fabricando buena parte del fuselaje y otros sistemas del F-18. En paralelo volvió al diseño original del F-5 con un motor nuevo para producir el F-20 Tigershark, presentado como caza de bajo coste: voló en 1982, se construyeron tres ejemplares y despertó tan poco interés comercial que el proyecto se abandonó.
Cuerpos sustentadores y programas experimentales
Fuera de las líneas de producción, Northrop mantuvo una presencia constante en la investigación aeronáutica estadounidense. Construyó el X-21 en 1963, dos aviones experimentales de control de capa límite, y los cuerpos sustentadores propulsados por cohete M2-F2 y HL-10, ambos de 1966, y el M2-F3 de 1970, aparatos decisivos en el estudio de las formas de reentrada. También presentó el YA-9 en 1972, dos prototipos de avión de ataque, y acumuló una larga lista de proyectos que nunca volaron: el N-102 Fang, el N-60 de lucha antisubmarina que perdió frente al Grumman S-2 Tracker, el N-63 de despegue vertical sobre la cola, el N-285 de entrenamiento naval que perdió frente al T-45 Goshawk o el N-34, un bombardero de ala volante de propulsión nuclear que quedó en el papel.
Tacit Blue y el B-2 Spirit
El ala volante volvió con la tecnología furtiva. El Tacit Blue, un único demostrador experimental de sigilo, voló en 1982, y a partir de la experiencia acumulada en alas volantes la compañía desarrolló el bombardero estratégico furtivo B-2 Spirit, que voló en 1989 y del que se construyeron 21 aparatos. Las ideas de Jack Northrop sobre el ala volante se habían adelantado décadas a los avances informáticos y electrónicos de los sistemas de estabilidad por mando eléctrico, que son los que permiten pilotar como un avión convencional una aeronave intrínsecamente inestable como el B-2.

El propio fundador alcanzó a verlo de lejos. Perdió buena parte de su fortuna personal en operaciones inmobiliarias y, en 1976, con la salud ya deteriorada, escribió a la NASA para defender el concepto de baja resistencia y alta sustentación del ala volante; la NASA le respondió que la idea tenía mérito tecnológico. A finales de los años setenta una sucesión de enfermedades lo dejó sin poder caminar ni hablar. Poco antes de morir recibió autorización para ver los diseños del B-2 y sostener una maqueta del aparato, que compartía rasgos con sus XB-35 e YB-49 —el B-2 tiene la misma envergadura de 172 pies que el YB-49—; según el relato conservado, escribió en una hoja de papel que ya sabía por qué Dios lo había mantenido vivo veinticinco años. Murió diez meses después, el 18 de febrero de 1981.
1994: la fusión con Grumman
Northrop compró el dominio northrop.com en 1985, el sexto dominio .com creado. La etapa independiente terminó en 1994: la pérdida del contrato del Advanced Tactical Fighter frente a Lockheed Corporation —Northrop había volado en 1990 dos prototipos del caza furtivo YF-23— y la retirada de su propuesta del concurso Joint Strike Fighter dejaron a la empresa sin el programa de combate de nueva generación que necesitaba, y ese mismo año compró Grumman para formar Northrop Grumman.
Legado
Jack Northrop recibió en 1947 la medalla Spirit of St. Louis de la American Society of Mechanical Engineers por sus servicios meritorios al avance de la aeronáutica, ingresó en el International Aerospace Hall of Fame en 1972 y en el National Aviation Hall of Fame en 1974, y fue incorporado a título póstumo al National Inventors Hall of Fame en 2003. Su pasión por el vuelo sin cola se honró con el nombre del pterosaurio gigante Quetzalcoatlus northropi, y el aeropuerto municipal de Hawthorne se conoce también como Jack Northrop Field.
En el catálogo de Above Ten Thousand, los aviones proyectados y construidos por esta compañía hasta 1994 se atribuyen a Northrop; los programas posteriores, y la producción del B-2 en su etapa de servicio, corresponden a Northrop Grumman, que figura como ficha independiente.
Catálogo — Aviones
- 1959
Northrop F-5
El Northrop F-5 es una familia de cazas ligeros supersónicos concebida a finales de los años cincuenta como proyecto privado de la Northrop Corporation. Bajo esa denominación conviven en realidad dos generaciones: los F-5A y F-5B Freedom Fighter originales y los F-5E y F-5F Tiger II, profundamente actualizados. En ambos casos el equipo de diseño envolvió con la célula más pequeña y aerodinámica posible dos turborreactores General Electric J85 de tamaño reducido, priorizando el rendimiento y un mantenimiento barato por encima de la sofisticación. La filosofía la marcaron el vicepresidente de ingeniería Edgar Schmued, antes responsable del P-51 Mustang y del F-86 Sabre en North American, y el ingeniero jefe Welko Gasich, que introdujo en el diseño de cazas el concepto de coste del ciclo de vida. Frente a contemporáneos como el McDonnell Douglas F-4 Phantom II, el F-5 era más pequeño, más simple y mucho más barato de adquirir y operar, lo que lo convirtió en el caza de exportación por excelencia de la Guerra Fría. Aunque se pensó para la superioridad aérea diurna, demostró ser también un buen avión de ataque a tierra. El prototipo N-156F voló en Edwards el 30 de julio de 1959 y superó la velocidad del sonido en su primera salida, pero el programa languideció hasta que en 1962 la administración Kennedy reactivó la necesidad de un caza económico para la ayuda militar: el tipo ganó el concurso F-X el 23 de abril de 1962, pasó a llamarse F-5A y entró en producción ese octubre. Northrop fabricó 624 F-5A, 200 F-5B y 86 RF-5A, a los que se sumaron 240 aparatos de primera generación construidos bajo licencia por Canadair y 70 por CASA en España. Noruega fue el primer cliente internacional, el 28 de febrero de 1964. La victoria en el concurso International Fighter Aircraft de 1970 dio origen al F-5E Tiger II, con motores J85-21 más potentes, fuselaje alargado, mayor superficie alar, extensiones de borde de ataque ampliadas y, por fin, radar. El F-5E voló el 11 de agosto de 1972 y el biplaza F-5F el 25 de septiembre de 1974; hasta el final de la producción, en 1987, se completaron 1.400 Tiger II, y entre el F-5 y el T-38 Talon emparentado con él se superaron los 3.800 ejemplares salidos de Hawthorne, California. Como caza de exportación combatió en el Sudeste Asiático, en la guerra del Ogadén y en la guerra Irán-Irak, y en Estados Unidos encontró su hueco duradero como avión agresor para el entrenamiento disimilar, papel que aún desempeña en la Armada y el Cuerpo de Marines con los F-5N y F-5F modernizados; en 2021 seguían en servicio más de 400 aparatos. De su célula salieron además el reconocedor RF-5E Tigereye, el Northrop YF-17 que condujo al F/A-18, el frustrado F-20 Tigershark y el F-5E de la NASA modificado para el programa de demostración del estampido sónico conformado.












