Programa Apolo · NASA · Tripulado

Apolo 17

7 dic 1972, 5:33
Fecha de lanzamiento
3
Tripulantes
12 d 13 h
Duración
Éxito
Resultado

Apolo 17 fue la undécima y última misión tripulada del programa Apolo de la NASA y el sexto alunizaje de la historia, el más reciente hasta hoy. Despegó de noche, el 7 de diciembre de 1972, a bordo del Saturn V SA-512, el único lanzamiento nocturno de un Saturn V con tripulación, y regresó al Pacífico el 19 de diciembre. Su comandante, Gene Cernan, y el piloto del módulo lunar, Harrison Schmitt, el único geólogo profesional que ha pisado la Luna, descendieron con el Challenger en el valle de Taurus-Littrow, mientras Ronald Evans permanecía en órbita a bordo del módulo de mando America. El lugar se eligió para buscar rocas antiguas de las tierras altas y huellas de vulcanismo reciente. Durante unas 75 horas en superficie, los dos astronautas realizaron tres paseos con el vehículo explorador lunar, desplegaron la estación científica ALSEP y descubrieron el célebre suelo anaranjado del cráter Shorty, formado por vidrio volcánico muy antiguo. Evans, por su parte, operó los instrumentos del compartimento científico y acumuló más tiempo en órbita lunar que nadie. La misión batió récords de duración, de actividad extravehicular y de muestras devueltas, y Cernan fue la última persona en caminar sobre la Luna. Tras Apolo 17, ningún ser humano volvió a salir de la órbita baja terrestre hasta Artemis II, en abril de 2026.

Carga transportada

Apolo 17 llevó el módulo de mando y servicio CSM-114 America y el módulo lunar LM-12 Challenger, unidos por el adaptador SLA-21, con el tercer vehículo explorador lunar a bordo del módulo lunar. En la superficie se desplegó la estación ALSEP, con un experimento de flujo de calor, un gravímetro de superficie, un espectrómetro para analizar la tenue atmósfera lunar, un experimento de perfiles sísmicos con cargas explosivas y un detector de polvo y micrometeoritos. El vehículo explorador transportó además un gravímetro de travesía y el experimento de propiedades eléctricas de la superficie, ambos exclusivos de esta misión, y se introdujo una sonda de neutrones en uno de los agujeros de perforación. En órbita, el compartimento científico del módulo de servicio alojó una sonda de radar lunar, un radiómetro infrarrojo de barrido y un espectrómetro de ultravioleta lejano, junto con cámaras cartográfica y panorámica y un altímetro láser. El módulo de mando llevó el experimento biológico BIOCORE, con cinco ratones de bolsillo, y el contenedor Biostack con microorganismos, semillas y huevos, además del dispositivo para estudiar los destellos luminosos que veían los astronautas.

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TripulaciónFunciónAgenciaActividad extravehicular
Eugene Andrew "Gene" CernanComandanteNASA · Estados Unidos—
Ronald Ellwin EvansPiloto del módulo de mandoNASA · Estados Unidos—
Harrison Hagan "Jack" SchmittPiloto del módulo lunarNASA · Estados Unidos—

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Historia

Una misión nacida del recorte del programa

Apolo 17 fue la última de las expediciones tripuladas del programa Apolo y la sexta, y hasta hoy la más reciente, que depositó seres humanos sobre la superficie de la Luna. Su calendario original era muy distinto del que acabó cumpliendo: el plan provisional que la NASA fijó en 1969 la situaba en septiembre de 1971, pero el accidente de Apolo 13 obligó a modificar las naves y retrasó todo lo que venía detrás. Cuando a comienzos de 1970 se canceló Apolo 20 y en septiembre de ese mismo año cayó también Apolo 18, la agencia decidió no volar más de dos misiones Apolo al año, y Apolo 17 pasó a ser el cierre definitivo de la exploración lunar tripulada de aquella generación.

La fecha de diciembre de 1972 tuvo además una lectura política. El presidente Richard Nixon había vivido con enorme inquietud la crisis de Apolo 13 y, temiendo que otra misión en apuros coincidiera con su campaña de reelección, llegó a plantearse retirar del presupuesto los fondos de Apolo 17. Finalmente aceptó que volara en diciembre, después de las elecciones presidenciales de noviembre, de modo que un eventual desastre no pudiera influir en las urnas.

Un geólogo en la tripulación

La tripulación de Apolo 17 es inseparable de la presión que ejercía la comunidad científica. Por la rotación habitual del programa, la tripulación de reserva de una misión volaba como titular tres vuelos después; en 1969 la NASA había nombrado reservas de Apolo 14 a Gene Cernan, Ronald Evans y Joe Engle, antiguo piloto del X-15, lo que los colocaba en la línea de salida de Apolo 17. Harrison Schmitt, geólogo profesional además de astronauta, había sido reserva de Apolo 15 y, por la misma lógica, le habría correspondido volar como piloto del módulo lunar de Apolo 18.

Apolo 17
Vista cercana de la bandera estadounidense desplegada en la Luna por la tripulación del Apolo 17

La cancelación de Apolo 18 lo cambió todo. Los científicos reclamaban que al menos un geólogo de verdad, y no un piloto con formación geológica complementaria, pisara la Luna, y la NASA asignó a Schmitt como piloto del módulo lunar de Apolo 17. Deke Slayton, director de operaciones de tripulaciones, tuvo entonces que decidir quién ocuparía las otras dos plazas: el resto de la reserva de Apolo 15, Dick Gordon y Vance Brand, o Cernan y Evans. Eligió a estos últimos, aunque no por unanimidad: en enero de 1971 Cernan había estrellado un helicóptero Bell 47G en el río Indian, cerca de cabo Kennedy, durante un entrenamiento, un accidente que se atribuyó a un error de apreciación de la altura. Jim McDivitt, al frente de la oficina del programa de naves Apolo, se opuso por ese motivo, pero Slayton desestimó la objeción. Cernan pidió volar con Engle, su compañero de entrenamiento, y se le dejó claro que Schmitt iría en cualquier caso; aceptó. La tripulación titular se anunció públicamente el 13 de agosto de 1971.

Cada uno llegaba con una biografía distinta. Cernan, capitán de la Armada de Estados Unidos de 38 años, pertenecía al tercer grupo de astronautas, seleccionado en 1963, y ya había volado en Gemini 9A en 1966 y como piloto del módulo lunar de Apolo 10 en 1969, de modo que sería uno de los dos únicos hombres que viajaron dos veces a la Luna. Evans, capitán de corbeta de la Armada de 39 años, procedía del quinto grupo, de 1966, y había sido apoyo de Apolo 7 y Apolo 11 y reserva de Apolo 14. Schmitt, civil de 37 años y doctor en geología por Harvard, formaba parte del cuarto grupo, el primero con científicos, elegido en 1965. Para Evans y Schmitt sería su primer vuelo espacial.

La tripulación de reserva también tuvo su propia historia. En un principio se nombró a la tripulación de Apolo 15, David Scott, Alfred Worden y James Irwin, pero en mayo de 1972 fue apartada por el incidente de los sobres postales de Apolo 15. La sustituyeron John W. Young y Charles Duke, que acababan de pisar la Luna en Apolo 16, junto con Stuart Roosa, piloto del módulo de mando de Apolo 14; Ken Mattingly declinó el puesto para pasar más tiempo con su familia tras el nacimiento de su hijo. El equipo de apoyo lo formaron Robert F. Overmyer, Robert A. Parker y C. Gordon Fullerton, y los directores de vuelo fueron Gerry Griffin, Gene Kranz, Neil B. Hutchinson, Pete Frank y Charles R. Lewis.

Emblema y nombres de las naves

El emblema, diseñado por el artista Robert McCall a partir de ideas de la tripulación, muestra el rostro del dios Apolo, inspirado en el Apolo de Belvedere de los Museos Vaticanos, sobre un águila estadounidense con barras rojas y tres estrellas blancas, una por astronauta. Al fondo aparecen la Luna, Saturno y una galaxia o nebulosa, y el ala del águila cubre en parte la Luna como señal de una presencia humana ya establecida. Al rojo, blanco y azul se añadió el oro, símbolo de la «edad dorada» del vuelo espacial que se esperaba inaugurar.

Apolo 17
Panorámica de la Estación 7 del Apolo 17

Para los indicativos, la tripulación buscó nombres con arraigo en la historia estadounidense y que agradecieran el apoyo del público. El módulo de mando se llamó America, en recuerdo de los veleros decimonónicos de ese nombre, y el módulo lunar Challenger, preferido a la alternativa Heritage porque, en palabras de Cernan, describía mejor lo que el futuro reservaba al país: un desafío.

La elección de Taurus-Littrow

Al ser el último alunizaje, Apolo 17 se planteó como misión de tipo J, con tres días en superficie, mayor capacidad científica y un vehículo explorador lunar, y la elección del lugar se hizo pensando en sitios prioritarios nunca visitados. Se descartaron uno tras otro el cráter Copérnico, porque Apolo 12 ya había recogido material de ese impacto y la zona del Mare Imbrium estaba muy estudiada; las tierras altas junto a Tycho, por lo abrupto del terreno; el cráter Tsiolkovskiy, en la cara oculta, por el coste de mantener las comunicaciones con la Tierra; y una región al suroeste del Mare Crisium, por la facilidad con que una sonda soviética podía alcanzarla, cosa que efectivamente hizo Luna 20 poco después. Schmitt defendió aterrizar en la cara oculta hasta que Christopher C. Kraft le explicó que no había dinero para los satélites de comunicaciones necesarios.

La decisión final se jugó entre el cráter Alphonsus, el cráter Gassendi y el valle de Taurus-Littrow. Los objetivos eran recoger material antiguo de las tierras altas lejos del Mare Imbrium, muestrear vulcanismo reciente y solaparse lo menos posible con las trazas orbitales de Apolo 15 y Apolo 16. Pesó mucho que Al Worden, piloto del módulo de mando de Apolo 15, hubiera sobrevolado el valle y descrito formaciones de aspecto volcánico. Gassendi cayó por lo difícil de alcanzar su pico central y Alphonsus, más sencillo en lo operativo, ofrecía menos interés científico. En su última reunión, en febrero de 1972, el comité de selección de lugares de alunizaje recomendó por unanimidad Taurus-Littrow, donde se esperaba encontrar restos de un deslizamiento de la pared sur del valle y huellas de vulcanismo explosivo relativamente joven.

Un entrenamiento geológico sin precedentes

Los astronautas se prepararon como en misiones anteriores en manejo de trajes, recogida de muestras, navegación con el vehículo explorador, supervivencia y amerizaje, pero la geología de campo alcanzó una intensidad inédita. Las salidas se organizaban como si fueran en la Luna: fotografías aéreas, mapas, una ruta sugerida y tareas en cada parada. Empezaron en octubre de 1971 en el parque nacional Big Bend, en Texas, y a partir de junio de 1972 se eligieron lugares que reprodujeran Taurus-Littrow. En total, la tripulación de Apolo 17 hizo catorce salidas de campo, frente a una sola de la tripulación de Apolo 11.

Apolo 17
Módulos de mando y servicio del Apolo 17 sobre el fondo de la superficie lunar

Los instructores, como Gordon Swann, temían que Cernan se plegara a Schmitt en todo lo geológico, pero ambos formaron un equipo eficaz: Cernan aprendió a describir con precisión lo que veía y a trabajar por su cuenta, mientras Schmitt informaba de la geología de cada parada para que los científicos de la sala de apoyo ajustaran las tareas. William R. Muehlberger llegó a decir que, en la práctica, Schmitt dirigía la misión desde la Luna. Evans siguió su propio programa: sobrevolaba formaciones geológicas con el geólogo y piloto Dick Laidley a distintas altitudes para simular la vista desde la órbita lunar, y Farouk El-Baz le instruyó en geología lunar hasta poco antes del lanzamiento.

La nave de Apolo 17 la formaban el módulo de mando y servicio CSM-114, el módulo lunar LM-12, el adaptador SLA-21 y la torre de escape. La lanzaba el Saturn V SA-512, uno de los quince construidos y el duodécimo en volar, ligeramente más ligero que el de Apolo 16 pero más pesado que el de cualquier otra misión tripulada del programa. Las piezas llegaron a Kennedy de forma escalonada: la segunda etapa S-II en octubre de 1970, la S-IVB en diciembre de ese año y la primera etapa S-IC en mayo de 1972; el vehículo explorador lunar lo hizo en junio de 1972.

Las pruebas en cámara de vacío revelaron averías que hubo que resolver: el radar de encuentro del módulo lunar había recibido un exceso de tensión y Grumman lo sustituyó, el radar de aterrizaje fallaba de forma intermitente y también se cambió, y los motores de dirección del vehículo explorador se reemplazaron. El cohete se apiló en el edificio de ensamblaje de vehículos entre mayo y junio de 1972, coincidiendo con los lanzadores de Skylab, y el 28 de agosto salió hacia la plataforma 39A ante unos cinco mil vecinos que, aunque aún quedaba otro Saturn V para Skylab, vivieron el traslado como una despedida. La cuenta atrás arrancó el 5 de diciembre de 1972.

El único lanzamiento nocturno de un Saturn V

El despegue estaba previsto para las 21:53 del 6 de diciembre, hora del este de Estados Unidos, pero el secuenciador detuvo la cuenta a treinta segundos del final al no registrar la presurización del tanque de oxígeno líquido de la tercera etapa, que el control había resuelto a mano. Fue el único retraso de todo el programa Apolo causado por un fallo de equipo en la plataforma. Tras dos horas y cuarenta minutos, Apolo 17 despegó a las 0:33 del 7 de diciembre de 1972: el último lanzamiento tripulado de un Saturn V y el único de noche. Cerca de medio millón de personas lo presenciaron en los alrededores de Kennedy, entre ellas Neil Armstrong y Dick Gordon, y la estela fue visible desde Miami.

Apolo 17
Vista del suelo anaranjado hallado en la Estación 4 durante el Apolo 17

La tercera etapa se reencendió para la inyección translunar y, para recuperar el tiempo perdido, se eligió una trayectoria más rápida. Evans separó el módulo de mando, lo giró, se acopló al módulo lunar y lo extrajo; la S-IVB se dirigió después contra la Luna, donde su impacto hizo vibrar los sismómetros de Apolo 12, 14, 15 y 16. Durante la travesía, la tripulación adelantó los relojes de la misión dos horas y cuarenta minutos para ajustarse al plan de vuelo, Evans arregló un pestillo rebelde entre las dos naves y, sobre todo, se tomó una fotografía de la Tierra que se haría universal con el nombre de The Blue Marble. El 10 de diciembre, el motor del módulo de servicio frenó el conjunto y lo situó en órbita lunar.

Alunizaje en el valle

El 11 de diciembre, Cernan y Schmitt pasaron al Challenger, se separaron del America y, tras rebajar el punto más bajo de su órbita a unos 16,9 km sobre el lugar de alunizaje, encendieron el motor de descenso. Unos diez minutos después el módulo cabeceó y Cernan pudo ver el terreno y elegir el punto final mientras Schmitt le cantaba los datos del ordenador. El Challenger se posó a las 14:55, hora del este, a unos 200 metros al este del punto previsto. Evans quedó solo en órbita.

Tres paseos por Taurus-Littrow

Cernan y Schmitt permanecieron unas 75 horas en la superficie y realizaron tres actividades extravehiculares. En la primera, iniciada cuatro horas después del alunizaje, Cernan dedicó el primer paso de Apolo 17 a todos los que lo habían hecho posible. Descargaron el vehículo explorador, desplegaron al oeste del módulo la estación científica ALSEP, cuya perforación dio más trabajo del previsto, y colocaron cargas sísmicas. Un golpe de martillo arrancó la extensión del guardabarros trasero derecho del vehículo y el polvo empezó a cubrirlos.

Apolo 17
Vista panorámica del lugar de alunizaje del Apolo 17

El segundo paseo, el 12 de diciembre, empezó con un arreglo ideado en Houston y transmitido por John Young: cuatro mapas de papel rígido unidos con cinta y sujetos con pinzas, que aguantaron hasta casi el final de la misión y valieron a los astronautas una afiliación honoraria de por vida a una asociación de talleres de carrocería. En la estación 2, junto al cráter Nansen al pie del Macizo Sur, llegaron a 7,6 km del módulo lunar, la mayor distancia a la que nadie se ha alejado de una nave presurizada sobre otro cuerpo celeste. En la estación 4, el cráter Shorty, Schmitt descubrió suelo anaranjado: diminutas esferas de vidrio volcánico que resultaron proceder de una fuente de lava de hace más de tres mil quinientos millones de años, sacadas a la luz por el impacto que formó Shorty hace menos de veinte millones de años. Aquel día recogieron 34 kg de muestras y el paseo duró siete horas y treinta y siete minutos, un récord de duración.

El tercer paseo, el 13 de diciembre, fue el último del programa Apolo. Recorrieron la base del Macizo Norte y las Colinas Esculpidas, estudiaron el enorme bloque partido de la estación 6, bautizado Tracy's Rock por la hija de Cernan, y cerraron las paradas en el cráter Van Serg, reuniendo otros 66 kg de muestras. Allí o en las cercanías salieron dos piezas célebres: la muestra 70215, la roca más grande devuelta por la misión, y la muestra 76535, una troctolita considerada la roca lunar «no chocada» más antigua conocida, clave para estudiar si la Luna tuvo un núcleo con dinamo. Dedicaron una brecha, la Roca de la Amistad, a los países de la Tierra representados por estudiantes presentes en el centro de control, descubrieron la placa conmemorativa del módulo y Cernan pronunció sus conocidas palabras de despedida antes de subir el último, convirtiéndose en la última persona en pisar la Luna.

Evans, solo en órbita

Mientras tanto, Evans operaba los instrumentos del compartimento científico, circularizó la órbita del módulo de mando, fotografió formaciones como Eratóstenes, Copérnico o el entorno del Mare Orientale aprovechando la luz de la Tierra, dibujó la corona solar y ejecutó el cambio de plano necesario para el reencuentro. Informó de destellos en la zona de Grimaldi y del Mare Orientale, los llamados fenómenos lunares transitorios. El plan de trabajo lo dejó tan cansado que una mañana se durmió una hora. En total pasó unas 148 horas en órbita lunar, más que ninguna otra persona.

El regreso

El 14 de diciembre, la etapa de ascenso del Challenger despegó de Taurus-Littrow y, unas dos horas después, se acopló al America. Trasladadas las muestras, el módulo lunar se desechó y se estrelló contra la Luna bajo la escucha de los sismómetros. El 16 de diciembre, el motor del módulo de servicio emprendió el regreso. Durante la vuelta, Evans salió 65 minutos al exterior para recuperar las películas del compartimento científico, con Schmitt en la escotilla, a unos doscientos noventa y seis mil kilómetros de la Tierra: el último paseo espacial del programa. El 19 de diciembre de 1972 el módulo de mando amerizó en el Pacífico a 6,4 km del buque USS Ticonderoga y, 52 minutos después, la tripulación estaba a bordo mientras el control de Houston, lleno de antiguos controladores y astronautas, aplaudía el final del programa.

Récords y legado

Apolo 17 cerró el programa con varias marcas: la misión de alunizaje tripulada más larga, unos 12 días y 14 horas; la mayor estancia en superficie, 75 horas; la mayor suma de actividad extravehicular lunar, 22 horas y 4 minutos; el mayor retorno de muestras, unos 115 kg; y el mayor número de órbitas lunares, 75. Tras ella, ningún ser humano volvió a salir de la órbita baja terrestre hasta el sobrevuelo lunar de Artemis II en abril de 2026.

Apolo 17
Fotografía de los recorridos del vehículo lunar del Apolo 17

Ninguno de sus tripulantes voló de nuevo. Cernan dejó la NASA y la Armada en 1976 y murió en 2017; Evans se retiró de la Armada en 1976 y de la NASA en 1977 y murió en 1990; Schmitt abandonó la agencia en 1975 y en 1976 ganó un escaño de senador por Nuevo México. El módulo de mando America se exhibe en Space Center Houston, la etapa de descenso del Challenger sigue en el valle, fotografiada por el Lunar Reconnaissance Orbiter en 2009 y 2011, y en 2023 un estudio de datos antiguos del experimento sísmico mostró que esa etapa provoca leves temblores cada mañana lunar al dilatarse con el calor. Uno de los contenedores de muestras sellados al vacío en la estación 3 no se abrió hasta 2022, a la espera de técnicas de análisis mejores.

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Imágenes

Apolo 17
Lanzamiento de la misión lunar Apolo 17
Apolo 17
Vista cercana de la bandera estadounidense desplegada en la Luna por la tripulación del Apolo 17
Apolo 17
Panorámica de la Estación 7 del Apolo 17
Apolo 17
Módulos de mando y servicio del Apolo 17 sobre el fondo de la superficie lunar
Apolo 17
Vista del suelo anaranjado hallado en la Estación 4 durante el Apolo 17
Apolo 17
Vista panorámica del lugar de alunizaje del Apolo 17
Apolo 17
Fotografía de los recorridos del vehículo lunar del Apolo 17
Apolo 17
Vista de África y Madagascar desde la nave del Apolo 17
Apolo 17
Imagen de la misión Apolo 17, módulo lunar en la estación, bandera, CDR
Apolo 17
Apolo 17, vehículo lunar y el astronauta Harrison Schmitt
Apolo 17
Apolo 17, muestra de roca lunar n.º 72415
Apolo 17
Los astronautas Evans y Cernan a bordo de la nave Apolo 17
Apolo 17
Imagen de la misión Apolo 17, módulo lunar en la estación, vehículo lunar, bandera
Apolo 17
Fotografía de la ubicación del lugar de alunizaje del Apolo 17
Apolo 17
Vista panorámica de fotografías de la superficie lunar del Apolo 17
Apolo 17
El astronauta Eugene Cernan durmiendo a bordo de la nave Apolo 17
Apolo 17
Imagen de la misión Apolo 17, estación 6, recogida de muestras
Apolo 17
Imagen de la misión Apolo 17, módulo lunar, vehículo lunar, bandera
Apolo 17
Apolo 17, cráteres lunares Manilius F y Aratus A
Apolo 17
Emblema de la misión de alunizaje Apolo 17
Apolo 17
Imagen de la misión Apolo 17, estación 2, recogida de muestras
Apolo 17
Apolo 17, etapa S-IVB mientras el Módulo Lunar se aproxima para el acoplamiento
Apolo 17
Imagen de la misión Apolo 17, Estación 6, panorámica, piloto del Módulo Lunar
Apolo 17
Apolo 17, salida de la Tierra sobre la Luna
Apolo 17
Ronald Evans realiza una actividad extravehicular durante el regreso a la Tierra del Apolo 17
Apolo 17
Eugene Cernan dentro del Módulo de Mando del Apolo 17
Apolo 17
Traslado previo al lanzamiento del Apolo 17 (KSC)
Apolo 17
Lanzamiento de la misión lunar Apolo 17 (despegue nocturno)

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Fuentes: NASA — Apollo by the Numbers (SP-2000-4029)