Ganze Doku: Der letzte Flug einer Boeing 747-400: Eine Queen wird eingemottet
Vídeo del canal PlaneMania sobre Boeing 747, enlazado en su ficha de Above Ten Thousand. Duración: 33:46. Idioma: alemán. Tipo de vídeo: Documental.
De qué trata
Documental sobre el que quizá fue el último vuelo del Boeing 747-400 de Lufthansa conocido como «Tango Lima»: un salto de unos 270 kilómetros y apenas media hora desde el aeropuerto de Fráncfort hasta el aeropuerto de Twente, cerca de Enschede (Países Bajos), un antiguo aeródromo militar donde el avión quedaba aparcado por tiempo indefinido. Con la crisis del coronavirus, la aerolínea retiraba de servicio aviones mucho antes de lo previsto. La cámara acompaña a la tripulación de cabina desde la preparación hasta la entrega del avión al equipo que lo almacenará.
Contexto histórico
El avión llevaba 18 años en servicio con Lufthansa en rutas de todo el mundo; la víspera aún había volado de Riad a Fráncfort con pasajeros, equipaje y carga. En verano de 2002 llevó a la selección alemana de fútbol al Mundial de Japón y Corea del Sur, y durante la pandemia participó en la operación del Gobierno alemán para repatriar ciudadanos desde destinos como Christchurch o Panamá. El documental retrata un Fráncfort casi vacío: la pista noroeste, cerrada a las operaciones desde el 23 de marzo, servía de aparcamiento de aviones, más de 87.000 empleados del grupo Lufthansa estaban en régimen de reducción de jornada durante el confinamiento y la aerolínea operaba en torno al diez por ciento de su programa de vuelos previo a la crisis.
Datos destacados
El vuelo, sin pasajeros ni tripulantes de cabina, lo hacen dos pilotos: el comandante Andreas Münzenberger, como piloto a los mandos, y Maximilian Reuter, como piloto supervisor encargado de la radio. Antes de salir revisan la cabina vacía y las galleys para que no quede nada suelto, y el comandante hace la inspección exterior. Twente no tiene control de tránsito aéreo: la torre solo da información meteorológica y de tráfico, la presurización hay que ajustarla a mano porque el aeródromo no figura en la base de datos del avión y la aproximación termina en vuelo visual, con un circuito de tráfico a unos 500 metros de altura antes de virar hacia la final. Las nubes estaban más bajas de lo previsto y vieron la pista tarde, pero el aterrizaje salió según lo planeado en una pista de 2.400 metros. Después, un equipo técnico precinta los motores, sella las puertas contra la humedad y el polvo y vacía los depósitos. Según la tripulación, de los 13 Boeing 747-400 de la flota, cinco se retiraban definitivamente y ocho quedaban almacenados a largo plazo, mientras que los 747-8 seguían en Fráncfort. Los pilotos vuelven a casa ese mismo día en una Piper Seneca prestada.
