NASA · Estados Unidos

Proyecto Mercury

26
Lanzamientos (hasta 23 de febrero de 2026)
6
Misiones tripuladas
21 de agosto de 1959
Primer lanzamiento
15 de mayo de 1963
Último lanzamiento

El Proyecto Mercury fue el primer programa de vuelo espacial tripulado de Estados Unidos y la primera gran empresa de la NASA como agencia civil. Iniciado en 1958, el mismo año en que nacía la agencia, y concluido en 1963, encadenó en cinco años el trabajo de más de dos millones de personas repartidas entre organismos del Gobierno y buena parte de la industria aeroespacial. Su objetivo, formulado sin ambigüedad desde el principio, se resumía en tres frases: poner una nave tripulada en órbita alrededor de la Tierra, averiguar qué podía hacer realmente un ser humano en el entorno espacial y devolver sanos y salvos al piloto y a la nave. El programa no partió de cero. Heredó una década larga de investigación de la NACA en los laboratorios de Langley y Ames sobre configuraciones de reentrada, calentamiento aerodinámico y cohetes de sondeo multietapa, y heredó también dos misiles militares que se convertirían en sus lanzadores: el Redstone del Ejército para los saltos balísticos y el Atlas, descendiente del MX-774 de Convair, para los vuelos orbitales. Sobre esa base, el Space Task Group creado en Langley bajo la dirección de Robert R. Gilruth definió una cápsula pequeña, de reentrada balística y recuperación en el mar, y la encargó a McDonnell Aircraft Corporation, elegida contratista principal a comienzos de 1959 tras una convocatoria a la que concurrió casi toda la industria del país. La secuencia de vuelos fue larga y deliberadamente conservadora. Antes de que volara el primer astronauta se lanzaron veinte misiones no tripuladas: pruebas del sistema de escape con el cohete Little Joe desde Wallops Island, ensayos de la cápsula y del escudo térmico, vuelos de calificación del Redstone y del Atlas, un lanzamiento con el cohete Scout y una prueba de abandono desde la playa sin lanzador alguno. Varias de esas misiones fracasaron o cumplieron sólo parte de sus objetivos, y precisamente esos fallos —una estructura que cede, un vehículo que se destruye, una separación que no ocurre— fueron los que fijaron el diseño definitivo antes de arriesgar una vida. Los seis vuelos tripulados llegaron entre mayo de 1961 y mayo de 1963 y sumaron cincuenta y tres horas, cincuenta y cinco minutos y veintisiete segundos de vuelo. Alan Shepard abrió la serie con el salto suborbital de Freedom 7; Virgil «Gus» Grissom repitió el perfil con Liberty Bell 7; John Glenn se convirtió en el primer estadounidense en orbitar la Tierra a bordo de Friendship 7 en febrero de 1962; Scott Carpenter repitió las tres vueltas con Aurora 7; Walter Schirra dobló la marca con las seis órbitas de Sigma 7, y Gordon Cooper cerró el programa con las veintidós órbitas de Faith 7. Mercury demostró lo que hasta entonces era una hipótesis: que una persona podía trabajar en ingravidez, pilotar su nave y volver. Los siete astronautas seleccionados en 1959 se convirtieron en el núcleo del que salieron después las tripulaciones de Gemini y de Apollo, y la cápsula, el traje, la red de seguimiento y el procedimiento de recuperación en el mar quedaron como el patrón sobre el que se construyó todo el vuelo tripulado estadounidense posterior.

Objetivos

Los objetivos del Proyecto Mercury, tal como los fijó la NASA en el momento de dar luz verde al programa, fueron tres y se mantuvieron sin cambios hasta el final: situar una nave tripulada en vuelo orbital alrededor de la Tierra; investigar las capacidades de rendimiento del ser humano y su aptitud para funcionar en el entorno espacial; y recuperar sanos y salvos tanto al piloto como a la nave. Los tres se cumplieron: el vuelo orbital llegó con Friendship 7 en 1962, la observación del comportamiento humano en ingravidez fue objeto explícito de los vuelos de Carpenter y Cooper, y las seis tripulaciones —y la mayoría de las cápsulas— se recuperaron en el mar. Fuente: NASA, «Project Mercury Objectives and Guidelines».

Cohetes

Misiones de Proyecto Mercury

Número de misiónMisionesFecha de lanzamientoLanzadorTripulantesDuraciónResultado
1Little Joe 121 de agosto de 1959Little Joe0 minFracaso
2Big Joe 19 sept 1959, 8:19Atlas D (10-D)13 minÉxito parcial
3Little Joe 64 de octubre de 1959Little Joe5 minÉxito parcial
4Little Joe 1A4 de noviembre de 1959Little Joe8 minÉxito parcial
5Little Joe 24 de diciembre de 1959Little Joe11 minÉxito
6Little Joe 1B21 de enero de 1960Little Joe8 minÉxito
7Beach Abort9 de mayo de 19601 minÉxito
8Mercury-Atlas 129 de julio de 1960Atlas D (50-D)Fracaso
9Little Joe 58 de noviembre de 1960Little Joe2 minFracaso
10Mercury-Redstone 121 de noviembre de 1960Redstone0 minFracaso
11Mercury-Redstone 1A19 de diciembre de 1960Redstone15 minÉxito
12Mercury-Redstone 231 de enero de 1961Redstone16 minÉxito parcial
13Mercury-Atlas 221 de febrero de 1961Atlas D (67-D)17 minÉxito
14Little Joe 5A18 de marzo de 1961Little JoeÉxito parcial
15Mercury-Redstone BD24 mar 1961, 5:30Redstone8 minÉxito
16Mercury-Atlas 325 abr 1961, 16:15Atlas D (100-D)7 minFracaso
17Little Joe 5B28 de abril de 1961Little Joe5 minÉxito parcial
18Mercury-Redstone 35 de mayo de 1961Redstone1Éxito
19Mercury-Redstone 421 de julio de 1961Redstone115 minÉxito
20Mercury-Atlas 413 sept 1961, 14:04Atlas D (88-D)1 h 49 minÉxito parcial
21Mercury-Scout 11 de noviembre de 1961Scout1 minFracaso
22Mercury-Atlas 529 de noviembre de 1961Atlas D (93-D)3 h 20 minÉxito
23Mercury-Atlas 620 de febrero de 1962Atlas D14 h 55 minÉxito
24Mercury-Atlas 724 may 1962, 12:45Atlas D14 h 56 minÉxito
25Mercury-Atlas 83 de octubre de 1962Atlas D19 h 13 minÉxito
26Mercury-Atlas 915 may 1963, 13:04Atlas D11 d 10 hÉxito

Historia

Una herencia de la NACA

Mercury no fue una idea improvisada tras el sobresalto de 1957. Los laboratorios de la NACA llevaban años trabajando en los problemas que después decidirían la forma de la cápsula. En Langley, la Pilotless Aircraft Research Division había desarrollado desde 1952 cohetes multietapa de combustible sólido para investigar el vuelo hipersónico, y lanzaba desde Wallops Island vehículos de cuatro y cinco etapas que alcanzaban velocidades imposibles de reproducir en túnel. Entre 1952 y 1956, personal de Langley y de Ames estudió sistemáticamente las características aerodinámicas de las configuraciones de reentrada, y en esos estudios preliminares Langley identificó pronto cuál era el obstáculo mayor: el calentamiento aerodinámico. Mientras no se resolviera, el diseño de una nave práctica era, en sus propios términos, impracticable. Para atacarlo, ambos laboratorios levantaron entre 1955 y 1956 chorros de alta temperatura, túneles y otras instalaciones de ensayo de materiales y estructuras a velocidades hipersónicas.

En paralelo maduraban los dos misiles que acabarían siendo los lanzadores del programa. El MX-774 de Convair, disparado por primera vez en 1948 y archivado poco después, fue reactivado en 1951 con el nombre de Atlas; su primer intento de lanzamiento desde Cabo Cañaveral terminó en explosión poco después del despegue, y el segundo vehículo también se perdió. El Redstone, cuyo desarrollo había empezado en 1950, se probó por primera vez en el Cabo en la primera mitad de la década, y en 1956 se activó en Huntsville la Army Ballistic Missile Agency para terminarlo y desarrollar el Jupiter. Ninguno de los dos se concibió para llevar personas: Mercury los adoptó y tuvo que someterlos a un programa entero de calificación para hombre.

Proyecto Mercury
Astronauta Scott Carpenter durante entrenamiento en centrifugadora, entrenamiento común del programa (B59-00570)

El puente entre la investigación y el programa lo tendieron las presentaciones internas sobre vuelo orbital tripulado que Maxime A. Faget y otros ingenieros de Langley hicieron circular a finales de los años cincuenta, y el Comité Especial de Tecnología Espacial que la NACA estableció en noviembre de 1957 para delimitar los problemas que habría que resolver para hacer del vuelo espacial una realidad práctica. Cuando en 1958 la NACA se transformó en la NASA, ese trabajo previo ya existía y tenía dueño.

El Space Task Group y la elección del contratista

La organización que llevó Mercury se formó en Langley a finales de 1958 con el nombre de Space Task Group, dirigida por Robert R. Gilruth, que sería el responsable del proyecto durante toda su vida. Desde el cuartel general de la NASA, Abe Silverstein y George Low supervisaban el programa y decidían el calendario de evaluación y de negociación contractual de la cápsula tripulada.

La convocatoria para construir la nave se cursó bajo la especificación S-6 y a ella se presentaron once compañías: AVCO, Chance-Vought, Convair, Douglas, Grumman, Lockheed, Martin, McDonnell, North American, Northrop y Republic. El Space Task Group definió antes los procedimientos de evaluación técnica de las propuestas, y la Junta de Selección de Fuentes del cuartel general, formada por Silverstein, Ralph Cushman, George Low, Walter Schier, DeMarquis Wyatt y Charles Zimmerman, cerró sus conclusiones el 9 de enero de 1959: McDonnell Aircraft Corporation sería el contratista principal de la nave Mercury. Las negociaciones técnicas y jurídicas empezaron cinco días después y quedaron completadas el 26 de enero. McDonnell estimaba entonces que podría entregar las tres primeras cápsulas en diez meses; el programa terminaría necesitando bastante más.

Una de las primeras decisiones técnicas de esa negociación retrata bien la mentalidad del proyecto. En una reunión del Space Task Group se acordó negociar con McDonnell un diseño que pudiera equiparse indistintamente con un disipador térmico de berilio o con un escudo ablativo, porque Gilruth, como director del proyecto, consideraba que por seguridad convenía disponer de los dos. La subcontratación siguió el mismo criterio de repartir el riesgo: el sistema de estabilización se encargó a Minneapolis-Honeywell, y la fabricación se concentró en la planta de McDonnell en San Luis.

Proyecto Mercury
Centro de Control de Misión de la NASA en Cabo Cañaveral, 1964

Hubo incluso un intento de cambiarle el nombre al programa. En diciembre de 1958 circuló en el cuartel general una propuesta para sustituir «Project Mercury» por «Project Astronaut»; no prosperó, y el nombre del mensajero de los dioses se quedó.

Los objetivos y su interpretación

Los objetivos que la NASA fijó al dar luz verde al proyecto fueron tres —órbita tripulada, estudio del rendimiento humano en el espacio y recuperación segura de hombre y nave— y su virtud fue la de excluir todo lo demás. Mercury no se planteó maniobras orbitales complejas, ni encuentros, ni permanencias largas: se planteó demostrar que la cadena entera, desde el lanzamiento hasta el rescate en el mar, funcionaba con una persona dentro. Esa deliberada estrechez de miras es lo que permitió cerrarlo en cinco años.

Los Mercury Seven

La selección de los pilotos empezó revisando expedientes. Durante la primera quincena de febrero de 1959 se examinaron alrededor de quinientos historiales de candidatos, de los cuales un centenar largo pareció cumplir los requisitos. Tras las entrevistas en Washington vinieron los reconocimientos médicos y las pruebas de estrés, y el 9 de abril de 1959, en una rueda de prensa, el país conoció a los siete elegidos: Malcolm Scott Carpenter, Leroy Gordon Cooper, John H. Glenn, Virgil I. «Gus» Grissom, Walter M. Schirra, Alan B. Shepard y Donald K. «Deke» Slayton. La crónica oficial del programa registra el efecto que aquello tuvo puertas adentro: elegidos ya los hombres que servirían de foco a todo el esfuerzo, un espíritu nuevo animó al Space Task Group.

Los siete eran pilotos de pruebas militares, y su papel no fue el de pasajeros. Participaron en el diseño de la cabina, en la definición de los mandos y en la instrucción de los equipos de tierra, y se repartieron áreas técnicas de especialización. De los siete, Slayton fue apartado del vuelo por un problema cardíaco y no llegó a volar en Mercury; su ocasión llegaría muchos años después con el Proyecto de Pruebas Apollo-Soyuz. Los otros seis volaron una misión cada uno, y varios continuaron después en Gemini y en Apollo: Grissom en Gemini III y en Apollo 1, Schirra en Gemini VI-A y en Apollo 7, Cooper en Gemini V, Shepard en Apollo 14 y Glenn, mucho más tarde, en la misión STS-95 del transbordador.

Little Joe: probar el escape sin gastar un Atlas

Para ensayar el sistema de escape de la cápsula hacía falta un cohete barato, disponible y capaz de llevar una maqueta a las condiciones de presión dinámica más severas del ascenso. La solución fue Little Joe, un vehículo de combustible sólido diseñado expresamente para eso. La reunión con los licitadores se celebró en octubre de 1958; el contrato del fuselaje se adjudicó a North American Aviation a finales de diciembre y la carta de intenciones se firmó el último día del año. El vehículo medía cuarenta y ocho pies de altura y algo menos de siete de diámetro, agrupaba cuatro motores Pollux y cuatro Recruit de combustible sólido, y el Space Task Group encargó pronto todos los motores mayores para no comprometer el calendario de ensayos. Los lanzamientos se hicieron desde Wallops Island, con apoyo técnico del Langley Research Center, y algunos vuelos llevaron cargas biológicas: se planearon cerdos y pequeños primates, y en la práctica volaron los monos Sam y Miss Sam.

Proyecto Mercury
Centro de Control de Misión de Cabo Cañaveral del Project Mercury

La serie Little Joe fue un catálogo de lecciones. El primer vehículo, LJ-1, ni siquiera llegó a despegar en agosto de 1959: el cohete de escape se disparó por sí solo media hora antes de la hora prevista y se llevó la maqueta consigo. Los ensayos siguientes fueron probando el escape a distintas alturas y presiones dinámicas, con éxitos y fracasos alternados, hasta demostrar que la torre podía arrancar la cápsula del lanzador en el peor momento posible del ascenso.

Big Joe, Redstone y los vuelos de desarrollo

La calificación del escudo térmico se hizo con Big Joe, un vuelo de septiembre de 1959 lanzado con un Atlas en el que el Space Task Group se apoyó en las instalaciones de instrumentación del centro Lewis. En paralelo empezó la calificación del Mercury-Redstone, que debía llevar al primer estadounidense a una trayectoria balística. El primer intento, MR-1, se saldó en noviembre de 1960 con uno de los episodios más recordados del programa: el motor se apagó a los pocos centímetros de despegar, el cohete se posó de nuevo sobre la plataforma y la torre de escape salió disparada dejando la cápsula intacta sobre el vehículo. MR-1A repitió el vuelo con éxito en diciembre. En enero de 1961 MR-2 llevó al chimpancé Ham en un perfil más enérgico de lo previsto, y sus resultados aconsejaron intercalar un vuelo adicional de desarrollo, MR-BD, antes de arriesgar a un piloto. Esa decisión —tomada con la Unión Soviética pisándoles los talones— retrasó semanas el primer vuelo tripulado estadounidense.

La rama Atlas fue más accidentada. MA-1 se destruyó en vuelo en julio de 1960; MA-2 voló bien en febrero de 1961; MA-3 tuvo que ser destruido en abril de 1961 al no seguir el vehículo el programa de vuelo; MA-4 puso por fin una cápsula en órbita en septiembre de 1961 y fue recuperada, aunque el veredicto sobre su éxito varía según la fuente; y MA-5 llevó en noviembre de 1961 al chimpancé Enos, que completó dos órbitas en lugar de las tres planeadas por un problema en el vehículo, pero regresó sano. Completaron el censo de desarrollo un lanzamiento del cohete Scout, MS-1, destinado a probar la red de seguimiento, y la prueba Beach Abort, en la que la cápsula fue arrancada por su propia torre desde la playa sin lanzador alguno.

Los seis vuelos tripulados

El 5 de mayo de 1961, Alan Shepard voló Freedom 7 en una trayectoria balística de poco más de un cuarto de hora y se convirtió en el primer estadounidense en el espacio. En julio, Virgil Grissom repitió el perfil con Liberty Bell 7; la cápsula se hundió tras el amerizaje al abrirse prematuramente la escotilla, y el piloto fue rescatado del agua.

Proyecto Mercury
Diagrama del sistema de aterrizaje en tierra de la cápsula Mercury

El salto cualitativo llegó el 20 de febrero de 1962, cuando John Glenn dio tres vueltas a la Tierra a bordo de Friendship 7 y se convirtió en el primer estadounidense en orbitar. En mayo, Scott Carpenter repitió las tres órbitas con Aurora 7 y dedicó buena parte del vuelo a experimentos y observaciones, con un consumo de propulsante que obligó a una reentrada manual y a un amerizaje largo. El 3 de octubre de 1962, Walter Schirra voló seis órbitas con Sigma 7 en lo que entonces fue el vuelo orbital estadounidense más largo, ejecutado con una economía de propulsante casi demostrativa. El programa se cerró en mayo de 1963 con Faith 7: Gordon Cooper completó veintidós órbitas, pasó más de un día en el espacio y tuvo que pilotar manualmente la reentrada tras la avería del sistema eléctrico. Sumadas, las seis misiones dejaron cincuenta y tres horas, cincuenta y cinco minutos y veintisiete segundos de vuelo tripulado.

Balance

El resumen oficial del programa lo describe como un proyecto cumplido con éxito en un periodo de cinco años de actividad intensa que reunió a más de dos millones de personas de numerosos organismos del Gobierno y de buena parte de la industria aeroespacial. Mercury no dejó una infraestructura permanente ni una nave reutilizable: dejó certezas. Que el ser humano puede trabajar en ingravidez sin degradación grave; que una cápsula pequeña de reentrada balística es una solución viable; que la recuperación en el mar funciona; que una red mundial de seguimiento y una organización de control de vuelo son tan parte de la nave como el escudo térmico. Sobre esas certezas se construyeron Gemini y Apollo, y con ellas volaron después los mismos hombres que las habían establecido.

Fuentes: NASA — Project Mercury