North American and the P-51, Origins
Vídeo del canal Greg's Airplanes and Automobiles sobre North American P-51 Mustang, enlazado en su ficha de Above Ten Thousand. Duración: 28:01. Idioma: inglés. Tipo de vídeo: Documental.
De qué trata
El vídeo sostiene que North American Aviation, la empresa que construyó el P-51 Mustang, no surgió de la nada a mediados de los años treinta: su capacidad técnica y buena parte de su plantilla procedían de la filial estadounidense de Fokker, que General Motors compró y rebautizó dos veces antes de que naciera el caza.
Contexto histórico
Tras la Primera Guerra Mundial, Anthony Fokker regresó a los Países Bajos con trenes cargados de utillaje, motores y más de cien aviones. Un contrato de Billy Mitchell para 135 DH-4M con estructura de acero soldado, que debían fabricarse en Estados Unidos, le llevó a arrendar una fábrica en Nueva Jersey; en 1923 se trasladó al país y obtuvo la ciudadanía. Su filial, primero Atlantic Aviation y desde 1925 Fokker Aircraft Corporation, llegó a ser en los años veinte el mayor fabricante de aviones del mundo gracias a trimotores como el F.VII. General Motors compró el control en mayo de 1929 y en febrero de 1930 incorporó a Edgar Schmued, ingeniero autodidacta que trabajaba para GM en Brasil. En 1931 el accidente de un F-10 en Kansas, en el que murió el entrenador del equipo de fútbol americano de Notre Dame, dañó la reputación de Fokker y aceleró el paso de la madera al metal; ese mismo año Anthony Fokker dejó la empresa, que GM rebautizó como General Aviation Corporation. En 1933 GM compró North American Aviation, entonces un holding que nunca había fabricado aviones, unificó bajo ese nombre su división aeronáutica y en 1935 la trasladó a Inglewood (California).
Datos destacados
De unos 250 operarios iniciales en Inglewood, unos 75 llegaron de la fábrica de Teterboro. Con ellos estaban Schmued, que dirigiría el proyecto del P-51, y Vance Breese, antiguo piloto de Fokker y primer piloto de pruebas del Mustang. El primer avión de serie fue el O-47, derivado del GA-15; siguieron los entrenadores NA-16, que culminaron en el T-6 Texan (más de 15.000 unidades), y los prototipos XB-21 y NA-40, antecedentes del B-25. En febrero de 1940 los británicos pidieron a James Kindelberger que fabricara P-40 y este ofreció en su lugar un caza nuevo con un prototipo en vuelo en cuatro meses. Tras la guerra, los pedidos cayeron de 8.000 a 24 aviones y la plantilla pasó de más de 90.000 a unas 5.000 personas, hasta que el F-86 Sabre devolvió el éxito a la empresa.
