Messerschmitt Me 262 Schwalbe

Juego en otra liga · 2 de junio de 2020 · 48:05 · español · Documental

Vídeo del canal Juego en otra liga sobre Messerschmitt Me 262, enlazado en su ficha de Above Ten Thousand. Duración: 48:05. Idioma: español. Tipo de vídeo: Documental.

De qué trata

Documental en español sobre el Messerschmitt Me 262 Schwalbe, el caza a reacción alemán que entró en combate en 1944. Repasa los antecedentes de la propulsión a reacción, el desarrollo del avión frente a sus rivales, un diseño pensado para un mantenimiento sencillo, su empleo operativo y el estudio que hicieron los aliados de los ejemplares capturados al final de la guerra. Incluye testimonios de pilotos alemanes y norteamericanos que lo volaron.

Contexto histórico

El relato arranca con el motor de Henri Coanda de 1910 y sigue con el prototipo de motor de Frank Whittle, probado en abril de 1937, y con el Heinkel He 178, que con el motor de Hans von Ohain hizo el 27 de agosto de 1939 el primer vuelo a reacción. El Heinkel He 280, primer bimotor a reacción concebido como caza, voló con motores el 2 de abril de 1941, pero no llegó a ser operativo. El Me 262 voló por primera vez solo con motores a reacción el 18 de julio de 1942, con Fritz Wendel a los mandos; en paralelo, el Gloster E.28/39 británico y el Bell XP-59 estadounidense abrían el camino aliado. El documental atribuye parte del retraso en su empleo como caza a la insistencia de Hitler en convertirlo en bombardero rápido, frente a la postura de Adolf Galland, y señala que la situación industrial alemana tampoco habría permitido mucho más.

Datos destacados

Según el documental, alcanzaba unos 870 km/h, montaba dos turborreactores Junkers Jumo 004 de unos 900 kg de empuje cada uno y cuatro cañones de 30 mm en el morro, con 2.475 litros de combustible en cuatro depósitos. Un motor se cambiaba en unos 30 minutos, frente a días en un caza de pistón. La primera unidad operativa fue el Kommando Nowotny, en combate desde el 3 de octubre de 1944. Tras la guerra, el equipo de Watson reunió en Cherburgo los ejemplares capturados para enviarlos por mar a Estados Unidos, y uno de los supervivientes, que perteneció a Howard Hughes, se conserva en un museo cerca de Chino, en California.