Variante del Northrop F-5

Northrop F-5 F-5E Tiger III

Modernización chilena del F-5E Tiger II, iniciada en 1993 y llevada a un segundo nivel —Tigre III Plus— por Enaer y Elbit Systems a partir de 2015. Sustituye el radar AN/APQ-159 por un Elta EL/M-2032, añade misiles Derby de más allá del alcance visual, Python IV, casco Dash III y sonda de reabastecimiento en vuelo.

Ficha del Northrop F-5

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1405 km
Alcance

Historia

Una flota pequeña con vida larga

Chile compró en los años setenta quince F-5E y tres F-5F, una flota modesta que la Fuerza Aérea de Chile decidió no reemplazar sino transformar. El primer programa de modernización arrancó en 1993 bajo la denominación Tiger III y afectó a la aviónica y a la capacidad de armamento de los aparatos.

La segunda fase fue más ambiciosa. A partir de 2015, la Empresa Nacional de Aeronáutica de Chile (Enaer) y la israelí Elbit Systems llevaron dieciocho aparatos al estándar Tigre III Plus. El cambio central fue el radar: el AN/APQ-159 original dejó paso a un Elta EL/M-2032 de pulso Doppler, con mucho mayor alcance de detección y capacidad multiobjetivo. Con él llegó el armamento que ese radar permite: misiles Rafael Derby de alcance más allá del visual y Python IV de corto alcance de alta maniobrabilidad, integrados con el casco de puntería Dash III, que permite designar blancos con el movimiento de la cabeza.

Northrop F-5 F-5E Tiger III
Northrop F-5E Tiger III ARjcastillo (CC BY SA), vía commons

Se añadió además una sonda fija de reabastecimiento en vuelo, que multiplica el radio de acción de un caza cuyo alcance siempre fue su punto débil, y un paquete de guerra electrónica y navegación acorde con los sistemas israelíes.

Qué significa modernizar en vez de reemplazar

La decisión chilena ilustra por qué el F-5 sigue volando en el siglo XXI. La célula del Tiger II es estructuralmente robusta, su mantenimiento es barato y su arquitectura admite cambios profundos de aviónica sin rediseñar el avión. Un F-5E modernizado con radar de pulso Doppler y misiles BVR no es un caza de superioridad aérea, pero sí un interceptor y un aparato de ataque válido para un espacio aéreo concreto, a una fracción del coste de adquirir y operar un caza de generación posterior.

Las cifras del Tiger III chileno que recoge el material —peso en vacío de 4.349 kg, peso máximo al despegue de 11.214 kg, velocidad máxima de 1.875 km/h, alcance de 1.405 km, techo de servicio de 15.800 m y régimen de ascenso de 184 m/s— muestran un aparato muy próximo al F-5E original en prestaciones puras, y completamente distinto en capacidad de combate.

Un modelo replicado

El camino chileno se ha repetido en varias fuerzas aéreas. Brasil llevó 46 aparatos al estándar F-5EM con radar Grifo-F, Singapur modernizó su flota a F-5S/T con el mismo radar y misiles AMRAAM, Tailandia desarrolló el F-5TH Super Tigris con Elbit, Marruecos el F-5TIII y Turquía el F-5/2000. En todos los casos el patrón es el mismo: radar nuevo, cabina de cristal, enlace de datos y misiles modernos sobre una célula de los años setenta.

Multimedia

Northrop F-5 F-5E Tiger III
Northrop F-5E Tiger III ARjcastillo (CC BY SA), vía commons