An Extraordinary Bomber with the Ultimate Modification | B-25 Mitchell
Vídeo del canal Aviacore DE sobre North American B-25 Mitchell, enlazado en su ficha de Above Ten Thousand. Duración: 44:54. Idioma: alemán. Tipo de vídeo: Documental.
De qué trata
Documental en alemán sobre el B-25G y el B-25H, las versiones del North American B-25 Mitchell que llevaban un cañón de 75 mm en el morro para atacar el tráfico marítimo japonés en el Pacífico. Explica por qué se adoptó la idea, cómo se manejaba el arma a bordo, qué resultados dio y por qué las tripulaciones acabaron prefiriendo otras armas.
Contexto histórico
Para aislar las guarniciones insulares japonesas, los aliados tenían que detener sus barcos de suministro. Sin embargo, el bombardeo horizontal desde altura era impreciso, los torpedos de 1942-1943 fallaban a menudo y el ataque en picado exponía al avión al fuego antiaéreo. Algunas tripulaciones de B-25 recurrieron al bombardeo de rebote. La solución fue quitar a un B-25C el morro acristalado y montarle uno corto y blindado con el cañón M4, versión aérea del M3 del carro Sherman, con un amortiguador de muelles para absorber el retroceso. El prototipo B-25G voló el 2 de octubre de 1942. Los primeros ejemplares entraron en combate en julio de 1943 con la Quinta Fuerza Aérea, desde el noreste de Australia, y algunos operaron también en el Mediterráneo.
Datos destacados
Según el vídeo, el tubo del cañón medía 40 calibres (unos 3 m) y retrocedía 53 cm en cada disparo. Cada proyectil pesaba casi 7 kg y el soporte guardaba 21. El bombardero los cargaba a mano, lo que daba para unos cuatro disparos por pasada, con un alcance eficaz de más de kilómetro y medio. El armamento se completaba con dos ametralladoras de 12,7 mm en el morro, hasta 1.360 kg de bombas o un torpedo, una torreta dorsal y un puesto de cola. A las siete semanas de llegar al Pacífico se había agotado la munición del cañón. Se fabricaron 463 B-25G, de los que 63 se transformaron a partir del modelo C.
El B-25H entró en servicio en febrero de 1944. Llevaba seis ametralladoras de 12,7 mm controladas por el piloto, un cañón de 75 mm más ligero y ocho cohetes, y no tenía copiloto; se construyeron 1.000. Los PBJ-1H de los Marines llevaron un radar APS-3 en el ala derecha. Los pilotos concluyeron que las ametralladoras y los cohetes servían mejor contra las barcazas, que eran el blanco más habitual, por lo breve del contacto y por la logística de la munición. El vídeo compara esta experiencia con la de los alemanes Hs 129 B-3 y Ju 88 P-1. También deja claro que estos modelos no son los B-25B de la incursión Doolittle del 18 de abril de 1942.
