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¿Es verdad que los astronautas crecen en el espacio?

Respuesta directa

Sí, aunque el efecto es temporal. En microgravedad la columna vertebral se descomprime y los discos intervertebrales se expanden, de modo que un astronauta puede ganar hasta un 3 % de estatura en apenas dos días. Al volver a la gravedad terrestre los discos se comprimen de nuevo y la estatura se recupera.

¿Es verdad que los astronautas crecen en el espacio?
La astronauta Nichole Ayers posa para un retrato dentro del módulo de laboratorio Kibo (iss072e978952)

Una columna que deja de estar comprimida

En la Tierra el peso del propio cuerpo comprime de forma permanente los discos intervertebrales, almohadillas cartilaginosas llenas de líquido que separan las vértebras. Ese efecto es visible incluso en un día normal: uno mide algo menos por la noche que al levantarse. En órbita la carga axial desaparece por completo y los discos absorben líquido y recuperan grosor. Según la NASA, en apenas dos días un tripulante típico puede aumentar su estatura hasta un 3 %.

La curvatura natural de la espalda también se endereza, y ese enderezamiento contribuye, junto con la expansión de los discos, a la ganancia de altura.

No es crecer de verdad

No hay hueso nuevo: los huesos largos no se alargan y, de hecho, la microgravedad hace lo contrario, pues la falta de carga provoca pérdida de densidad mineral ósea si no se compensa con ejercicio diario. Lo que cambia es la distancia entre piezas, no el tamaño de las piezas. Al volver a la gravedad terrestre el peso comprime otra vez los discos y la estatura regresa a su valor original; la NASA reconoce que el ritmo exacto de esa recuperación aún no se ha medido de forma sistemática.

Un problema práctico de diseño

Este estiramiento no es una curiosidad inofensiva. Los requisitos de diseño de la NASA obligan a añadir un 3 % de la estatura a las dimensiones que dependen de la longitud de la columna, lo que afecta al ajuste de los asientos y al diseño de los componentes de los trajes. Además, los astronautas refieren con frecuencia dolor de espalda en órbita, y se han diagnosticado hernias discales en tripulantes del Skylab y del transbordador el mismo día del aterrizaje o en las semanas y meses posteriores. La NASA investiga aún si la causa es el propio vuelo o lesiones previas agravadas por él.

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