Variante del Northrop F-5
Northrop F-5 RF-5E Tigereye
Versión de reconocimiento táctico del F-5E Tiger II. Para alojar el paquete de sensores se desplazó el radar y se suprimió uno de los dos cañones, dejando un solo M39 de 20 mm. Northrop construyó doce ejemplares, exportados a Arabia Saudí y Malasia; Singapur y Taiwán convirtieron después células F-5E ya en servicio a estándares de reconocimiento propios.
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- Unidades construidas
Historia
Heredero del RF-5A
El RF-5E Tigereye repite sobre la célula del Tiger II la idea que había funcionado con el RF-5A: aprovechar un caza en producción y sustituir el morro por un conjunto de sensores intercambiable. La ejecución fue más compleja que en la primera generación, porque el F-5E llevaba radar de serie y el espacio del morro ya estaba comprometido. La solución de Northrop fue desplazar el radar y suprimir uno de los dos cañones M39 de 20 mm, dejando un solo cañón y liberando volumen para las cámaras y los sensores.
Northrop construyó doce RF-5E de nueva planta. Arabia Saudí fue el principal cliente de exportación y Malasia recibió dos aparatos en 1983, que se sumaron a los F-5E, F-5F y F-5B ya en servicio en la Real Fuerza Aérea Malasia.
Las conversiones asiáticas
La historia del Tigereye no termina en la producción de Northrop. La Fuerza Aérea de Singapur encargó a Singapore Aircraft Industries la conversión de ocho F-5E a estándar de reconocimiento entre 1990 y 1991; los aparatos, designados RF-5E Tigereye —y más tarde RF-5S tras la modernización de la flota—, entraron en servicio con el escuadrón 141 «Merlin» de la base aérea de Paya Lebar en 1992. Singapur modernizó después toda su flota con radar Grifo-F, cabina de cristal y capacidad para misiles AIM-120 AMRAAM y Rafael Python, un paquete que también recibieron sus aparatos de reconocimiento.
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Taiwán siguió un camino paralelo: la Fuerza Aérea de la República de China convirtió siete F-5E a configuración de reconocimiento con ayuda de Singapore Technologies Aerospace, bajo la denominación local RF-5E Tigergazer. Fueron, junto con los F-5F, los últimos F-5 taiwaneses en volar: se retiraron en julio de 2025, año y medio después que los F-5E de caza, retirados en noviembre de 2023.
Una idea que sobrevivió al avión
El reconocimiento táctico ligero basado en un caza de bajo coste fue una de las aportaciones más duraderas de la familia F-5. Desde el morro de cuatro cámaras del RF-5A y los 50 morros intercambiables que Canadá encargó para sus CF-5A, hasta las conversiones singapurenses y taiwanesas del Tigereye, el planteamiento permitió a fuerzas aéreas medianas mantener capacidad de reconocimiento sin comprar una plataforma dedicada. Con la llegada de los pods de reconocimiento modernos y de los aviones no tripulados, esa función acabó desapareciendo, y el Tigergazer taiwaneso fue probablemente el último representante operativo de la línea.
Multimedia
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