Variante del Boeing 737
Boeing 737-300
Primera versión de la segunda generación (Classic): introdujo los motores CFM56 con su toma achatada, voló en 1984 y, con 1.113 entregas, fue la Classic más vendida.
- 24 de febrero de 1984
- Primer vuelo
- 1113
- Unidades construidas
- 4176 km
- Alcance
- 149
- Pasajeros
Historia
El 737-300 fue la primera gran revisión del 737 y el primer modelo de la serie que más tarde se llamaría 737 Classic. El desarrollo empezó en 1979: Boeing quería más capacidad y alcance y poner el avión al día sin perder la comunidad con las versiones anteriores. Las especificaciones preliminares se presentaron en el salón de Farnborough de 1980, y en marzo de 1981 USAir y Southwest Airlines encargaron diez aviones cada una, con opción a veinte más. Su competencia fueron el MD-80, después el MD-90 y, enseguida, la familia Airbus A320.
El gran cambio fue el motor. Un equipo dirigido por el ingeniero de Boeing Mark Gregoire trabajó con CFM International para elegir, modificar e instalar el turbofán de alto índice de derivación CFM56-3B-1, que aportaba un ahorro de combustible notable y mucho menos ruido, pero planteaba un problema: el 737 estaba muy cerca del suelo y el nuevo motor era más ancho que los Pratt & Whitney originales. La solución fue reducir el diámetro del fan, adelantar el motor respecto al ala y trasladar la caja de accesorios del fondo del motor a un costado, lo que dio a la góndola su característica toma de aire achatada por abajo, apodada «bolsa de hámster». El menor índice de derivación rebajó el empuje de 107 a 89 kN.
El fuselaje se alargó 2,87 m alrededor del ala y la capacidad subió hasta 149 pasajeros. El ala se retocó: la punta se prolongó 23 cm y la envergadura 53 cm, y se ajustaron los slats de borde de ataque y los flaps de borde de salida. Se rediseñó la deriva, la cabina de vuelo pudo llevar como opción instrumentos electrónicos EFIS y la cabina de pasaje recibió mejoras parecidas a las del Boeing 757.
El prototipo, el 737 número 1.001, salió de la fábrica de Renton el 17 de enero de 1984 y voló por primera vez el 24 de febrero, con Jim McRoberts a los mandos. Junto con dos aviones de serie completó un programa de certificación de nueve meses, y la certificación llegó el 14 de noviembre de 1984. USAir recibió el primer avión el 28 de noviembre, y Southwest lo puso en servicio en diciembre de ese año.
El -300 fue un éxito comercial: Boeing recibió 252 pedidos solo en 1985 y más de mil a lo largo de la producción. Durante los años ochenta la serie Classic acumuló grandes pedidos de aerolíneas de Estados Unidos y de Europa, con cifras superiores a las de los 737 anteriores, y el -300 fue con diferencia su modelo más vendido, con 1.113 entregas frente a 486 del -400 y 389 del -500. Sus principales operadores fueron aerolíneas estadounidenses, pequeñas compañías de bandera y compañías chárter. La producción duró más de 15 años, hasta que el último se entregó a Air New Zealand el 17 de diciembre de 1999, con matrícula ZK-NGJ.
Los -300 en servicio podían recibir winglets de Aviation Partners Boeing; con ellos el avión se denomina -300SP (Special Performance), que entró en servicio en junio de 2003. Otros se transformaron en cargueros. En diciembre de 2008 Southwest Airlines eligió a Boeing para modernizar la instrumentación y el software de sus -300 y acercarlos al 737-700, pero el encargo se canceló y la modernización nunca se hizo. Ese mismo año, con el queroseno en máximos, United Airlines anunció la retirada de sus 94 Classic, entre ellos 64 737-300. Los -300 solían retirarse tras unos 24 años de uso.
La segunda vida más llamativa del modelo es la lucha contra incendios. El grupo canadiense Coulson modificó seis antiguos 737-300 de Southwest como aviones apagafuegos, con ayuda de un préstamo del gobierno de Canadá: el 737 FireLiner lleva 15 m³ de retardante y conserva 66 asientos, y el primero se terminó en 2018 y se desplegó en Australia. En la gama Next Generation, el sucesor del -300 fue el 737-700.