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¿Qué son los cohetes espaciales?

Respuesta directa

Los cohetes espaciales son vehículos que se impulsan expulsando a gran velocidad los gases de su propia combustión, sin necesitar el aire exterior, lo que les permite funcionar en el vacío. Son el único medio conocido para poner algo en órbita: deben acelerar su carga hasta unos 7,8 km/s (28.000 km/h) en pocos minutos, quemando la mayor parte de su masa.

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El principio: acción y reacción

Un cohete funciona por la tercera ley de Newton. Quema combustible y oxidante en una cámara, y los gases salen por la tobera a varios kilómetros por segundo; el vehículo recibe el mismo impulso en sentido contrario. A diferencia de un reactor de avión, lleva a bordo su propio oxidante, así que no depende de la atmósfera y sigue empujando en el espacio. De hecho rinde mejor en el vacío, donde la tobera puede expandir los gases sin la presión del aire en contra.

Por qué hacen falta etapas

Alcanzar la órbita exige unos 7,8 km/s, y la ecuación del cohete de Tsiolkovski dicta que para ganar tanta velocidad el propulsante debe ser la mayor parte de la masa: en un lanzador típico ronda el 90 %. Para no arrastrar tanques vacíos, el vehículo se divide en etapas que se desprenden al agotarse. Cada etapa sucesiva es más pequeña y parte con la velocidad que le dio la anterior. Este esquema, propuesto a principios del siglo XX, sigue siendo el de todos los lanzadores en servicio.

Tipos y usos

Según el propulsante hay cohetes sólidos, sencillos y potentes pero no regulables, y líquidos, más complejos pero controlables y apagables; muchos lanzadores combinan ambos. Por misión se distinguen los suborbitales, que suben y caen sin alcanzar la órbita, de los orbitales, capaces de colocar satélites, cápsulas o sondas en trayectoria estable o de escape. Desde el Sputnik en 1957 hasta las constelaciones actuales, todo lo que la humanidad ha enviado más allá de la atmósfera ha viajado sobre uno de ellos.

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