Walter Cunningham Apollo 7 lecture Starmus 2019 Zurich June 25, 2019
Vídeo del canal Leo Bakker Flight and Space sobre Apolo 7, enlazado en su ficha de Above Ten Thousand. Duración: 37:54. Idioma: inglés. Tipo de vídeo: Noticia.
Qué se anuncia
Conferencia de Walter Cunningham, piloto del módulo lunar de Apollo 7, en el festival Starmus de 2019 en Zúrich. Cunningham repasa la que llama edad de oro de los vuelos tripulados: las misiones de prueba en órbita terrestre, el perfil de los primeros astronautas y la actitud ante el riesgo que, en su opinión, hizo posible el programa Apollo.
Contexto
Cunningham cuenta que en 1961 era piloto de caza del Cuerpo de Marines, con unas 2.000 horas en reactores, preparaba un doctorado en física en la UCLA y trabajaba a tiempo parcial en la RAND Corporation. Oyó por radio el lanzamiento de Alan Shepard en la Freedom 7 y dos años y medio después compartía despacho con él: en 1963 fue uno de los 14 seleccionados del tercer grupo de astronautas. Entró en la NASA cobrando 13.050 dólares al año y, al marcharse casi ocho años después, cobraba unos 25.000; añade que los astronautas civiles no tenían seguro de vida. Su tripulación iba a volar la misión llamada Apollo 2, que se canceló, y pasó a ser la de reserva. Tras el incendio del Apollo 1, en el que murieron Gus Grissom, Ed White y Roger Chaffee, le asignaron el primer vuelo tripulado, Apollo 7, con Wally Schirra como comandante. Despegaron 21 meses después del accidente, con unos 1.040 cambios introducidos en la nave.
Qué implica
Según Cunningham, la misión cumplió los once días previstos, puso a prueba los sistemas de la nave y emitió la primera televisión en directo desde el espacio, que le valió un Emmy a la tripulación. La considera el primer vuelo de prueba más largo y ambicioso de una máquina voladora nueva. Presenta Apollo 7, 8, 9, 10 y 11 como escalones sucesivos hacia el alunizaje y evoca el discurso de Jack Schmitt ante el Congreso sobre el valle Taurus-Littrow. Concluye que explorar consiste en gestionar el riesgo, no en eliminarlo, compara Apollo con la expedición de Magallanes y atribuye el éxito al trabajo conjunto de unas 400.000 personas del gobierno y de la industria.
