Yakovlev Yak-36 - Intentando el despegue vertical

Mundo de Aviación · 31 de agosto de 2022 · 7:40 · español · Documental

Vídeo del canal Mundo de Aviación sobre Yakovlev, enlazado en su ficha de Above Ten Thousand. Duración: 7:40. Idioma: español. Tipo de vídeo: Documental.

De qué trata

El vídeo presenta el Yakovlev Yak-36, un demostrador soviético de despegue y aterrizaje vertical diseñado a comienzos de los años sesenta. Nunca entró en servicio, pero lo aprendido con él se aplicó al Yak-38. Incluye el ejemplar que se conserva en el Museo Central de la Fuerza Aérea, en Monino.

Contexto histórico

Desde 1960 la oficina Yakovlev trabajó en el vuelo vertical. Primero pensó en toberas giratorias parecidas a las del Hawker Siddeley P.1127 británico. Como no encontró un motor adecuado, optó por un bimotor con los motores en la parte delantera del fuselaje y una tobera giratoria para cada uno. Se completaron cuatro prototipos. El primer vuelo estacionario, sujeto con cables, fue el 9 de enero de 1963. En él aparecieron dos problemas: el motor volvía a aspirar sus propios gases calientes, lo que le quitaba mucho empuje, y el sistema de control daba dificultades. El 24 de marzo de 1966 completó el primer vuelo entero: despegó en vertical, pasó a vuelo horizontal y aterrizó en vertical. Se mostró al público el 9 de julio de 1967 en una exhibición aérea en Moscú por el 50 aniversario de la Revolución de Octubre. Su sucesor, el Yak-36M, voló el 27 de septiembre de 1970 y fue el prototipo del Yak-38.

Datos destacados

Tenía un peso máximo al despegue de 8.900 kg, un alcance de 370 km con el combustible interno y una velocidad máxima de 900 km/h. Llevaba los dos motores Tumansky R-27-300 en el morro, con la cabina, los depósitos y los equipos lo más cerca posible del centro de gravedad. En vuelo estacionario se controlaba con aire comprimido tomado de los motores y expulsado por toberas en las puntas de las alas, en la cola y en una pértiga delantera. Tenía dos puntos de anclaje bajo las alas, pero su poco alcance y su escasa carga le impidieron prosperar como avión de combate. El ejemplar de Monino es el segundo prototipo.