Hawker Hurricane Test Flight
Vídeo del canal dave hadfield sobre Hawker Hurricane, enlazado en su ficha de Above Ten Thousand. Duración: 22:11. Idioma: inglés. Tipo de vídeo: A bordo.
Qué se recorre
Primer vuelo de prueba de un Hawker Hurricane recién restaurado, grabado con cámara en el casco y desde un avión de persecución, pilotado y narrado por Dave Hadfield. El plan es deliberadamente sencillo: despegar, dejar el tren extendido, subir sobre el aeródromo, hacer dos entradas en pérdida para calibrar el anemómetro, revisar el motor, aterrizar y devolver el avión a los mecánicos para una inspección minuciosa, sin pasadas ni acrobacias.
Detalles que se ven
En la cabina, baja y con interruptores poco intuitivos, los magnetos se encienden hacia arriba y los eléctricos contiguos hacia abajo. En el rodaje los flaps no se retraen: tren y flaps comparten una sola palanca y caja de mezcla, y con la bomba manual y varias selecciones el jefe de mecánicos logra que la bomba accionada por el motor vuelva a funcionar. Los frenos son neumáticos, con una palanca en la empuñadura del mando, y el frenado diferencial depende de la posición de los pedales. El avión de persecución, un Extra 330 con el propietario Mike Potter, despega primero. En vuelo, la hélice Hamilton Standard regula a 3.000 rpm en despegue y a 2.650 en subida, y el avión vuela recto con las manos fuera de los mandos. A 5.000 pies entra en pérdida a unas 80 mph indicadas con flaps arriba, con suavidad, y a 63 mph con flap completo, con una leve caída del ala izquierda. El piloto anota que la hélice no baja de 2.600 rpm con 34 pulgadas de presión de admisión, un ajuste pendiente. En la aproximación repasa combustible (tres depósitos, aterriza con el de reserva), tren, mezcla y paso; vuela con la cabina abierta y busca 100 mph en final y 80 sobre la valla para una toma en ruedas con la cola baja.
Contexto
Es un Hurricane Mk XII construido en 1942 por Canadian Car and Foundry en Fort William (Ontario), que sirvió para formar pilotos de caza de la RCAF. Tras la guerra lo salvó de la fundición el granjero de Saskatchewan Harry Whereatt, que hizo una primera restauración y llegó a volarlo. Su propietario actual, Mike Potter, fundador de Vintage Wings of Canada, emprendió una restauración más profunda para acercarlo al original.
