Reino Unido · 1913–
Supermarine
Supermarine fue un fabricante aeronáutico británico nacido en Woolston, a orillas del río Itchen, en Southampton. Noel Pemberton-Billing la fundó en 1913 como Pemberton-Billing Ltd para construir hidrocanoas, y de la dirección telegráfica que registró para la empresa —«Supermarine, Southampton»— salió el nombre que acabaría dándole fama: cuando en 1916 vendió su participación a Hubert Scott-Paine, el nuevo dueño rebautizó la casa como Supermarine Aviation Works Ltd. Durante dos décadas fue la especialista británica en hidroaviones y barcos voladores, y ganó cuatro veces el Trofeo Schneider: en 1922 con el Sea Lion II y en 1927, 1929 y 1931 con los monoplanos S.5, S.6 y S.6B diseñados por R. J. Mitchell. Las tres últimas victorias, consecutivas, dejaron el trofeo en Gran Bretaña a perpetuidad, y la carrera por la velocidad enseñó a la casa a construir en metal. Vickers la compró en 1928. El primer diseño terrestre que Supermarine llevó a producción fue el Spitfire, el caza que quedó asociado para siempre a la Batalla de Inglaterra; su versión embarcada, el Seafire, sirvió en la Fleet Air Arm. Tras la guerra la empresa se volcó en los reactores navales —Attacker, Swift y Scimitar— y su nombre desapareció al integrarse Vickers-Armstrongs (Aircraft) en la British Aircraft Corporation en 1960; la operación de Supermarine se cerró en 1963.
Historia
Un nombre salido de un telegrama
Noel Pemberton-Billing, aviador, inventor y polemista, ganó en 1913 una apuesta a Frederick Handley Page: sacarse el título de piloto en menos de veinticuatro horas desde que se subió por primera vez a un avión. Con las quinientas libras del envite montó ese mismo año Pemberton-Billing Ltd, en unos terrenos junto al río Itchen, en Woolston (Southampton), con Hubert Scott-Paine como jefe de fábrica. Para los telegramas registró una dirección que era el reverso exacto de «submarino»: Supermarine, Southampton. Su idea era construir barcos que volasen, no aviones que flotasen, y el primer resultado —el P.B.1, presentado en 1914— nunca llegó a despegar. La guerra salvó al taller: llegaron reparaciones subcontratadas, licencias de fabricación y encargos propios como el P.B.25, del que la Royal Naval Air Service compró veinte, y los estrafalarios cuatriplanos antizepelín P.B.29 y P.B.31E Nighthawk. En 1916 Pemberton-Billing fue elegido diputado y, como pensaba emprender una campaña parlamentaria contra la Royal Aircraft Factory, la empresa necesitaba desmarcarse de él: vendió sus acciones por unas 12.500 libras a Scott-Paine y los demás consejeros, que reinscribieron la sociedad como Supermarine Aviation Works Ltd.
Barcos voladores y la carrera por la velocidad
Terminada la guerra, Supermarine era el único constructor británico dedicado en exclusiva a los barcos voladores. Sobrevivió transformando fuselajes militares sobrantes en los hidrocanoas comerciales Channel y explotando ella misma una línea aérea. En pleno conflicto había contratado a un joven ingeniero de Staffordshire, R. J. Mitchell, que a los veinticuatro años ya era jefe de diseño y en 1927 entró en el consejo como director técnico. Su primer gran éxito llegó en 1922: el Sea Lion II, un Sea King II reformado con motor Napier Lion, ganó el Trofeo Schneider en Nápoles a 145,7 mph (234,5 km/h) e impidió que Italia se quedase con la copa. Mitchell comprendió después que el barco volador de carreras estaba acabado y saltó al hidroavión monoplano: el S.4 batió el récord mundial de velocidad con 226,75 mph (364,9 km/h) en 1925 pero se estrelló antes de competir; el S.5 dominó la prueba de 1927; el S.6, todo metálico y ceñido al motor Rolls-Royce, ganó en 1929, y el S.6B se llevó la edición de 1931 y con ella el trofeo a perpetuidad, antes de dejar el récord mundial en 407,5 mph (655,67 km/h). Entre carrera y carrera, el pan de la casa fueron los barcos voladores militares: 83 Southampton de todas las versiones y, más tarde, 740 Walrus anfibios.
Vickers, Mitchell y el Spitfire
En 1928 Vickers, que acababa de fusionarse con Armstrong Whitworth, buscaba un especialista en hidros que completase su catálogo terrestre. Compró Supermarine por 390.000 libras y la rebautizó Supermarine Aviation Works (Vickers) Ltd, aunque la planta siguió firmando con su nombre; en 1938 todo el conjunto aeronáutico del grupo se reorganizó como Vickers-Armstrongs (Aircraft) Ltd. El primer intento de Mitchell con un caza terrestre, el Type 224, resultó mediocre, y en 1934 empezó por su cuenta un diseño mucho más afinado, el Type 300, al que la aparición del futuro motor Merlin dio sentido. Voló el 5 de marzo de 1936 en Eastleigh y el Ministerio del Aire encargó 310 unidades tres meses después. Mitchell no llegó a ver lo que había hecho: murió en junio de 1937, con cuarenta y dos años, tras años de cáncer. Le sucedió Joseph Smith, confirmado como jefe de diseño en 1941, que exprimió el Spitfire variante tras variante —hasta los Griffon— y lo mantuvo en primera línea hasta el final de la guerra.
La fábrica bombardeada
El Spitfire desbordó a la empresa: aquel primer pedido superaba el doble de todos los aviones construidos en sus veinte años anteriores. La Luftwaffe agravó el problema. El 24 y el 26 de septiembre de 1940 los bombarderos alemanes arrasaron Woolston; en la segunda incursión murieron 55 personas y 92 resultaron heridas, la fábrica quedó inservible y con ella se perdieron los prototipos del bombardero pesado Type 317. La respuesta fue dispersar la producción: 250 subcontratistas y unos 60 talleres repartidos por Hampshire, Wiltshire y Berkshire, agrupados en cuatro centros con aeródromo propio, y la oficina de diseño trasladada a la mansión de Hursley. La plantilla de Southampton pasó de 2.880 personas al comenzar la guerra a 10.000 a finales de 1944, la mitad mujeres, y de aquellos talleres improvisados salieron 8.000 aviones. La gigantesca factoría en la sombra de Castle Bromwich aportó otros 12.129, más de la mitad de los 20.351 Spitfire construidos.
Reactores navales y desaparición
Sin mercado para los barcos voladores, la posguerra empujó a Supermarine hacia el reactor embarcado. El Attacker, que casó el ala del Spiteful con un fuselaje nuevo para el motor Nene, voló en julio de 1946 y en 1951 se convirtió en el primer caza a reacción de la Fleet Air Arm. Le siguió el Swift, de ala en flecha, que arrebató el récord absoluto de velocidad en septiembre de 1953 con 735,7 mph (1.187 km/h) pero cuya carrera como interceptor fue breve y accidentada. El último avión enteramente diseñado y construido por la casa fue el Scimitar, un aparato de ataque naval derivado de una serie de prototipos de cola en V, retirado en 1969. En 1960 el Gobierno británico forzó la concentración del sector y Vickers-Armstrongs (Aircraft) se fundió con Bristol, English Electric y Hunting en la British Aircraft Corporation, que archivó las viejas marcas; la operación de Supermarine se cerró en 1963. De la factoría de Woolston solo queda la rampa de hormigón y una placa que recuerda a los muertos de 1940.
Catálogo — Aviones
- 1924
Supermarine Swan Pendiente de ficha
- 1924
Supermarine Sparrow Pendiente de ficha
Variantes (2)
- Sparrow I
- Sparrow II
- 1925
Supermarine Southampton Pendiente de ficha
Variantes (3)
- Mk I
- Mk II
- Mk III
- 1925
Supermarine S.4 Pendiente de ficha
- 1927
Supermarine S.5 Pendiente de ficha
- 1927
Supermarine Nanok Pendiente de ficha
Variantes (2)
- Nanok
- Solent
- 1928
Supermarine Seamew Pendiente de ficha
- 1933
Supermarine Walrus Pendiente de ficha
Variantes (3)
- Seagull V
- Walrus I
- Walrus II
- 1934
Supermarine Type 224 Pendiente de ficha
- 1934
Supermarine Stranraer Pendiente de ficha
- 1936
Supermarine Spitfire
El Supermarine Spitfire es el caza monoplaza británico con el que la Royal Air Force libró la Segunda Guerra Mundial de principio a fin, y el aparato en el que el Reino Unido cifra el recuerdo de 1940. Lo diseñó R. J. Mitchell en Supermarine Aviation Works, filial de Vickers-Armstrong; su prototipo voló el 5 de marzo de 1936 y las primeras unidades llegaron a la RAF en agosto de 1938. Cuando el último salió de fábrica, en febrero de 1948, se habían construido 20.351 ejemplares repartidos en veinticuatro marcas, además de 2.646 Seafire navalizados para la Marina Real. Fue el único caza británico que estuvo en producción continua durante toda la guerra. Su origen está en los hidroaviones de carreras con los que Gran Bretaña dominó la Copa Schneider. El primer caza de Mitchell, el Type 224 presentado a la especificación F.7/30, voló en febrero de 1934 y decepcionó: cabina abierta, tren fijo y un motor que no daba lo prometido. La casa siguió por su cuenta con un diseño nuevo —el Type 300, de tren retráctil, menor envergadura y el Rolls-Royce PV-12 que acabaría llamándose Merlin—, que el Ministerio del Aire respaldó el 1 de diciembre de 1934 con un contrato de 10.000 libras para construir el prototipo. El rasgo que lo hizo inconfundible fue el ala elíptica trazada por el aerodinámico Beverley Shenstone, elegida no por estética sino por permitir el perfil más delgado posible sin renunciar al volumen interior para el tren, el armamento y la munición. El prototipo K5054 despegó de Eastleigh el 5 de marzo de 1936 a los mandos de Joseph «Mutt» Summers y en junio de 1936 el Ministerio encargó 310 aparatos. Fabricar aquella ala resultó mucho más difícil que dibujarla y las entregas se retrasaron: el primer Spitfire de serie salió de Woolston a mediados de 1938 y el 4 de agosto la RAF recibió el suyo en Duxford, para el escuadrón n.º 19; al estallar la guerra solo nueve escuadrones estaban equipados. Mitchell no llegó a verlo en combate, pues murió de cáncer en 1937, y su colaborador Joseph Smith asumió la jefatura de diseño y respondió de todas las marcas hasta la 24. La Luftwaffe atacó la fuente el 26 de septiembre de 1940, cuando destruyó las factorías de Woolston con 92 víctimas y obligó a dispersar la producción por talleres y garajes del sur de Inglaterra; Castle Bromwich, en Birmingham, acabó siendo el gran centro fabril del programa, con 12.129 aparatos entregados. En la Batalla de Inglaterra el Hurricane fue más numeroso y voló más salidas, pero al Spitfire se le reservó el combate contra los Messerschmitt Bf 109E, y sufrió menos desgaste con mejor relación entre victorias y pérdidas. Su verdadera ventaja fue la capacidad de la célula para crecer: del Mk I, con Merlin de 1.030 hp, se pasó al Mk V y su Merlin 45 de 1.470 hp, la marca más numerosa de todas; la aparición del Focke-Wulf Fw 190 en 1941 forzó una solución de urgencia —el Mk IX, con Merlin de compresor de dos etapas— que devolvió la paridad y superó los 650 km/h; y el salto al mayor Rolls-Royce Griffon culminó en el Mk XIV, cuyo Griffon 65 de 2.050 hp lo llevó por encima de los 700 km/h. Las versiones de reconocimiento fotográfico, desarmadas y aligeradas para volar alto y sin escolta, fotografiaron los radares alemanes Freya y Würzburg y confirmaron en 1943, sobre Peenemünde, el programa alemán de armas de represalia; el Seafire llevó el tipo a las cubiertas de los portaaviones, de la operación Torch a Corea. La carrera militar se apagó despacio. La última salida operativa de un Spitfire de la RAF la voló un PR Mk 19 del escuadrón n.º 81 el 1 de abril de 1954 desde Seletar, sobre Johore, durante la emergencia malaya; el último vuelo del tipo en la RAF, ya sin cometido militar, tuvo lugar el 9 de junio de 1957 en Woodvale, e Irlanda mantuvo los suyos hasta 1961. Hoy siguen en condiciones de vuelo alrededor de sesenta ejemplares, y varios de ellos vuelan en la Battle of Britain Memorial Flight de la RAF, que los conserva como memorial aéreo.
- 1938
Supermarine Sea Otter Pendiente de ficha
Variantes (2)
- Sea Otter Mk I
- Sea Otter Mk II
- 1942
Supermarine Seafire Pendiente de ficha
Variantes (6)
- Seafire F Mk 47
- Seafire F Mk III
- Seafire Mk Ib
- Seafire Mk IIc
- Seafire Mk XV
- Seafire Mk XVII
- 1943
Supermarine Type 322 Pendiente de ficha
- 1944
Supermarine Spiteful Pendiente de ficha
Variantes (3)
- F Mk 14
- F Mk 15
- F Mk 16
- 1946
Supermarine Attacker Pendiente de ficha
Variantes (7)
- Attacker F.1
- Attacker FB.1
- Attacker FB.2
- Attacker FB.50
- Type 392
- Type 398
- Type 513
- 1948
Supermarine Seagull (1948) Pendiente de ficha
- 1951
Supermarine Swift Pendiente de ficha
Variantes (9)
- Swift F.Mk 1
- Swift F.Mk 2
- Swift F.Mk 3
- Swift F.Mk 4
- Swift F.Mk 7
- Swift FR.Mk 5
- Type 510
- Type 517
- Type 535
- 1954
Supermarine Type 525 Pendiente de ficha
- 1956
Supermarine Scimitar Pendiente de ficha
Variantes (4)
- Scimitar F.1
- Type 508
- Type 529
- Type 544
- —
Supermarine Seafang Pendiente de ficha
Variantes (2)
- Seafang F Mk.31
- Seafang F Mk.32
- —
Supermarine Sea King Pendiente de ficha
Variantes (2)
- Sea King I
- Sea King II
- —
Pemberton-Billing P.B.9 Pendiente de ficha
- —
AD Navyplane Pendiente de ficha
- —
Supermarine S.6B Pendiente de ficha
- —
Supermarine Baby Pendiente de ficha
- —
Supermarine Sea Eagle Pendiente de ficha
Variantes (2)
- Scarab
- Sea Eagle
- —
Supermarine Sea Lion II Pendiente de ficha
- —
Supermarine Sea Lion I Pendiente de ficha
- —
Supermarine Channel Pendiente de ficha
Variantes (2)
- Channel I
- Channel II
- —
Supermarine Air Yacht Pendiente de ficha
- —
Supermarine Sea Lion III Pendiente de ficha
- —
Supermarine Seagull (1921) Pendiente de ficha
Variantes (3)
- Seagull Mk I
- Seagull Mk II
- Seagull Mk III
- —
Pemberton-Billing P.B.25 Pendiente de ficha
- —
AD Flying Boat Pendiente de ficha
- —
Supermarine Nighthawk Pendiente de ficha
- —
Supermarine Seal II Pendiente de ficha
- —
Supermarine Scapa Pendiente de ficha
- —
Supermarine Commercial Amphibian Pendiente de ficha
- —
Supermarine S.6 Pendiente de ficha
Variantes (2)
- S.6
- S.6A
- —
Supermarine Sheldrake Pendiente de ficha