Systems Engineering and the Pegasus Rocket (Antonio Elias)
Vídeo del canal NASA APPEL sobre Pegasus XL, enlazado en su ficha de Above Ten Thousand. Duración: 50:05. Idioma: inglés. Tipo de vídeo: Documental.
De qué trata
Conferencia de Antonio Elias, diseñador jefe e ingeniero de sistemas del Pegasus en Orbital, ante una promoción de un programa de la NASA para formar líderes en ingeniería de sistemas. Elias repasa cómo se gestó el lanzador aerotransportado y lo usa para ilustrar su idea central: la conciencia situacional, que toma del pilotaje, es el rasgo más importante del ingeniero de sistemas y va más allá de desglosar requisitos.
Contexto histórico
Elias entró en Orbital el 2 de septiembre de 1986, cuando la empresa tenía veinte empleados. Su primer producto, la etapa de transferencia TOS, perdió su mercado comercial tras el accidente del Challenger. La compañía buscó entonces cómo lanzar una constelación de pequeños satélites de mensajería. Como no encontró plazas de carga secundaria ni un lanzador pequeño disponible, decidió construir el suyo. La idea de lanzarlo desde un avión surgió en abril de 1987, durante una reunión cerca del actual museo Udvar-Hazy, inspirada en el misil antisatélite disparado desde un F-15. El primer vuelo, financiado con dinero privado, llegó el 5 de abril de 1990, casi tres años después.
Datos destacados
Lanzar el cohete a unos 35.000 pies, donde la presión es la cuarta parte de la del nivel del mar, y aprovechar la velocidad del avión ahorra en torno al 17 % de delta-v. Con ello se duplica la carga útil de una versión equivalente lanzada desde tierra. Los seis primeros vuelos partieron del B-52 de la NASA usado en el programa X-15, con Elias como operador del panel de lanzamiento. Después se adoptó un Lockheed 1011 comprado a Air Canada. El cohete pesa unas 50.000 libras y al principio iba colgado de un solo punto, porque Hercules Aerospace, que fabricaba los motores, no quiso asumir el análisis de cargas entre etapas. Su ala, muy básica, corrige el ángulo de trayectoria tras la suelta, mientras el cohete acelera de Mach 0,8 a Mach 8 en unos 58 segundos. Burt Rutan diseñó el ala, las aletas y un adaptador de pilón en materiales compuestos. El desarrollo costó 42 millones de dólares de 1990, frente a los 40 presupuestados. El precio subió de los 6 millones previstos a unos 12,5 en la primera venta. Hasta la fecha de la charla se habían hecho 40 vuelos, los últimos 26 con éxito, desde cinco zonas de lanzamiento, entre ellas Kwajalein y Canarias.
