Versión del New Glenn
New Glenn 9×4
Versión de carga superpesada de New Glenn anunciada por Blue Origin el 20 de noviembre de 2025: nueve motores BE-4 en la primera etapa, cuatro BE-3U en la segunda y una cofia de 8,7 m de diámetro. La empresa declara más de 70.000 kg a órbita baja. No ha volado y no tiene fecha oficial de debut.
- 70.000 kg
- Capacidad a LEO
- 25.622 kN
- Empuje
- Sí
- Reutilizable
Historia
Nueve motores abajo, cuatro arriba
La designación es la especificación. Igual que el Falcon 9 de SpaceX debe su nombre a los nueve motores de su primera etapa, las dos cifras de New Glenn cuentan motores: la versión operativa, la 7×2, lleva siete BE-4 en la primera etapa y dos BE-3U en la segunda; la 9×4 sube a nueve BE-4 de metano y oxígeno líquido abajo y a cuatro BE-3U de hidrógeno y oxígeno líquido arriba. Las etapas conservan los 7 m de diámetro de la familia y el cohete sigue siendo de dos etapas, con una primera etapa diseñada, como la de la 7×2, para aterrizar y volver a volar.
Lo que sí cambia por fuera es la cofia: 8,7 m de diámetro frente a los 7 m de la que vuela hoy. En cargas voluminosas —telescopios, módulos, aterrizadores lunares, grandes paquetes de satélites— el límite no suele ser la masa sino el hueco, y la cofia ensanchada es tan parte de la propuesta como la capacidad de carga.
El anuncio
Blue Origin presentó la versión el 20 de noviembre de 2025, una semana después de la segunda misión de New Glenn, la primera en la que la empresa recuperó la primera etapa. El anuncio llegó dentro de un paquete de mejoras para toda la familia: más empuje en los motores, una cofia reutilizable, un diseño de tanques más barato y una protección térmica mejor, pensados para acortar el tiempo entre vuelos. La 9×4 era la pieza nueva de ese paquete, y la compañía insistió en que no sustituiría a la 7×2: las dos configuraciones convivirán en el catálogo para que cada misión elija tamaño, calendario y prestaciones.
Lo que promete
Las cifras son declaradas por el fabricante, no demostradas en vuelo. Blue Origin habla de más de 70.000 kg a órbita terrestre baja, más de 14.000 kg en inyección directa a órbita geosíncrona y más de 20.000 kg en trayectoria de inyección translunar. Para la primera etapa, sus nueve BE-4 —de la versión Block 2, según una nota de prensa de Blue Origin— sumarían más de 5,7 millones de libras-fuerza, unos 25 MN, un 50 % más que la primera etapa de la 7×2; la ficha de Wikipedia la cifra en 25.622 kN, y en 3.558 kN la segunda etapa de cuatro BE-3U. La altura no tiene cifra oficial precisa: se habla de casi 400 pies, unos 120 m, y una imagen difundida por el director general, Dave Limp, mostraba el vehículo más alto que un Saturn V.
La prensa especializada subrayó que esa capacidad se acerca a la del SLS de la NASA, con dos diferencias: la primera etapa de la 9×4 se recupera y la cofia es mayor, y el coste por lanzamiento podría ser inferior a la décima parte. Blue Origin la orienta a grandes constelaciones comerciales, a la exploración lunar y del espacio profundo y a la seguridad nacional.
Una rampa propia
La 9×4 no cabe en la rampa de la 7×2. Para ella Blue Origin prevé una segunda plataforma, LC-36B, más grande que la LC-36A reconstruida, en el complejo de Cabo Cañaveral que la empresa arrendó en 2015 y en el que empezó a construir en 2016. El complejo ya tuvo dos rampas durante unos cuarenta años, con los Atlas-Centaur y luego los Atlas I, II y III, hasta sus últimos lanzamientos en 2004 y 2005.
El plan quedó condicionado por la explosión de un New Glenn 7×2 durante una prueba de encendido estático el 28 de mayo de 2026, que dañó gravemente la instalación. La prioridad pasó a reconstruir la rampa original, rebautizada LC-36A, para que la 7×2 volviera a volar antes de terminar el año. En paralelo, el 12 de agosto de 2026 Limp anunció que un equipo separado empezaba a trabajar en LC-36B, «el hogar operativo» de la 9×4, con unas 2.500 «tons» de acero en columnas (la fuente, estadounidense, no precisa si son toneladas cortas o métricas) para una torre de lanzamiento de 213 m. El proyecto incluye un edificio de integración vertical para la 9×4 y una instalación de procesamiento de cargas.
Sin fecha
A la altura de agosto de 2026 la empresa no había dado calendario ni para la rampa ni para el primer vuelo. En el anuncio de 2025, la prensa apuntaba a una entrada en servicio no antes de 2027, sin que la compañía diera fecha oficial.