Versión del Atlas (familia)

Atlas (familia) Atlas-Agena

Combinación del Atlas con la etapa superior Agena, de propergoles hipergólicos y encendido repetido. Voló 109 veces entre 1960 y 1978 y fue el caballo de carga de las primeras sondas lunares y planetarias estadounidenses, además del lanzador de los vehículos de acoplamiento del programa Gemini. La mayoría de sus vuelos, sin embargo, llevaron cargas militares clasificadas.

Ficha del Atlas (familia)

Imagen pendiente
26 de febrero de 1960
Primer lanzamiento
998 kg
Capacidad a LEO
No
Reutilizable

Historia

Una etapa superior para todo

La Agena nació como etapa superior de la Fuerza Aérea y encontró en el Atlas su compañera natural: quemaba propergoles hipergólicos, que se encienden al contacto y no exigen sistema de ignición, y desde su segunda generación podía reencenderse en órbita. Sobre un Atlas de etapa y media, el conjunto formaba un vehículo de dos etapas y media capaz de alcanzar órbitas altas, trayectorias lunares y velocidades de escape.

Las primeras versiones se sucedieron deprisa. La Agena A no sabía reencenderse y voló pocas veces sobre un Atlas; la Agena B llegó a finales de 1960 con tanques más largos y capacidad de reencendido, pero su fiabilidad fue mediocre: de veintiocho vuelos, siete no cumplieron su misión.

La estandarización

Después de la anomalía del Ranger 5, la NASA reunió una comisión que examinó el vehículo entero y llegó a un diagnóstico incómodo: existían docenas de configuraciones distintas porque cada programa militar o civil pedía sus propias modificaciones, y ese zoo hacía imposible un control de calidad serio. La recomendación fue unificar. De ahí salió la Agena D, idéntica en cada lanzamiento por el lado del Atlas, que voló quince veces seguidas sin un solo fallo.

El primer escalón también se estandarizó: los Atlas D adaptados dejaron paso al SLV-3 y a sus derivados de tanques alargados. El último Atlas-Agena, en 1978, usó como primera etapa un misil Atlas F reacondicionado.

Qué puso en órbita

Con Agena volaron las sondas Ranger que fotografiaron de cerca la superficie lunar, los Lunar Orbiter que la cartografiaron y la Mariner 2, primera nave en sobrevolar otro planeta. Cada vehículo objetivo con el que las tripulaciones del Gemini practicaron el encuentro y el acoplamiento subió también sobre un Atlas.

Esa cara pública convive con otra que sigue siendo en parte opaca: la Fuerza Aérea, la NRO y la CIA usaron el Atlas-Agena para colocar satélites de inteligencia de señales, y buena parte de los ciento nueve vuelos correspondió a cargas clasificadas.