Variante del Tupolev Tu-95

Tupolev Tu-95V

Ejemplar único de Tu-95 (n.º de fábrica 5800302) convertido en 1956 en portador de la bomba termonuclear AN602, que lanzó sobre Nueva Zembla el 30 de octubre de 1961.

Ficha del Tupolev Tu-95

Tupolev Tu-95V
Tupolev Tu-95V (Bear), Monino Central Air Force MuseumBernhard Gröhl (CC BY), vía commons
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Unidades construidas

Historia

El Tu-95V no fue una serie ni el prototipo de una familia nueva: fue un avión concreto, el Tu-95 de serie con número de fábrica 5800302, transformado para transportar y lanzar la bomba termonuclear más potente que la Unión Soviética llegó a ensayar, la AN602, conocida después como «Tsar Bomba». Todas las fuentes coinciden en que existió un solo ejemplar.

El origen está en el otoño de 1954, cuando en la URSS empezaron los estudios de un sistema de bombardeo capaz de llevar una bomba termonuclear de potencia muy superior a las existentes. Tras las conversaciones de Ígor Kurchátov con Andréi Túpolev, se eligió el Tu-95 como portador; Túpolev confió el tema a su adjunto de sistemas de armamento, A. V. Nadashkévich, y el detalle constructivo de la conversión recayó en el equipo de I. F. Nezval. La primera propuesta de bomba, de unas 40 toneladas, fue rechazada por los ingenieros aeronáuticos porque suponía en torno al 20 % del peso de despegue de un Tu-95 de serie: con esa carga el avión no habría llegado al polígono. La masa objetivo se rebajó a unas 20 toneladas, entre el 12 y el 15 % del peso de despegue. La bomba recibió el nombre en clave «Vania» o «Iván» y, en los documentos oficiales, la denominación «artículo 202»; el avión se designó Tu-95V y, en producción, «pedido 242». La Wikipedia rusa recoge también el nombre alternativo Tu-95-202.

En la primera mitad de 1955 se acordaron las dimensiones y el peso de la bomba y su disposición en la bodega. El 17 de marzo de 1956 una resolución del Consejo de Ministros de la URSS (n.º 357-228ss) dio luz verde a la conversión. Para colgar la carga se diseñó un portabombas de viga nuevo, el BD7-95-242 (BD-242), inspirado en el BD-206 que se preparaba para el Tu-95K y su misil Kh-20, con tres enganches Der5-6 de 9 toneladas de capacidad cada uno. El reto era que los tres se abrieran a la vez: una apertura asimétrica podía dejar la bomba colgada al separarse y, en el mejor de los casos, dañar el portabombas. El tercer enganche tuvo que montarse al fondo de la bodega, perpendicular al eje del fuselaje, porque allí no había elementos estructurales longitudinales. El BD-242 se fijó a las vigas laterales de la bodega, que con las cuadernas delantera y trasera delimitaban una trampilla de 1,78 m de ancho y 7,15 m de largo. Para hacer sitio al artículo 202 se retiraron los depósitos de combustible del fuselaje. La automática eléctrica de lanzamiento se puso a punto en banco, y la sincronía de los enganches se logró seleccionando sus componentes.

La conversión se hizo entre mayo y septiembre de 1956 en Zhukovski (en la base de ensayos en vuelo de la OKB-156 según airwar.ru; en el instituto LII según la Wikipedia rusa). Ese mismo mes el cliente aceptó el Tu-95V y lo entregó a la Fuerza Aérea para los ensayos en vuelo, que dirigió el coronel S. M. Kulikov hasta 1959: se simuló la suspensión de la bomba y se lanzó una maqueta de masa y dimensiones del artículo 202, sin observaciones importantes. El portador estaba listo, pero la prueba real se aplazó por motivos políticos, porque Jruschov preparaba su viaje a Estados Unidos. El Tu-95V fue trasladado a Uzin, donde sirvió como avión de instrucción del 409.º regimiento de bombarderos pesados para prácticas de despegue y aterrizaje, y dejó de figurar como unidad de combate.

En 1961, con el nuevo repunte de la Guerra Fría, la prueba volvió al orden del día. En el Tu-95V se sustituyeron con urgencia todos los conectores de la automática de lanzamiento y se retiraron las compuertas de la bodega: la bomba real resultó algo mayor y más pesada que la maqueta y sobresalía del compartimento, de modo que viajaba semiempotrada bajo el fuselaje. El avión se cubrió con una pintura blanca reflectante, y en otoño de 1961 se completó su preparación en la fábrica de aviones de Kuibyshev. La tripulación del mayor Andréi Durnovtsev lo llevó al aeródromo de Olenya, en el norte, adonde también se trasladó la bomba, cuya potencia se había limitado a 50 megatones. Las fuentes difieren sobre su masa: 24 toneladas más 800 kg del sistema de paracaídas según airwar.ru, 26,5 toneladas con el paracaídas según la Wikipedia rusa y 27 toneladas según la inglesa.

El 30 de octubre de 1961 el Tu-95V n.º 5800302 despegó de Olenya con nueve tripulantes, acompañado del Tu-16 laboratorio n.º 3709, que registró el ensayo; ambos llevaban la pintura reflectante. Sobre el polígono de Nueva Zembla la bomba se soltó a unos 10,5 km de altura según airwar.ru (la Wikipedia rusa habla de 11,5 km sobre el nivel del objetivo, 2 horas y 3 minutos después del despegue) y descendió frenada por un paracaídas de 1600 m², lo que dio tiempo al avión para alejarse a máxima velocidad. La explosión se produjo a 4000 m de altura a las 11:32. Según la Wikipedia inglesa, el Tu-95V estaba entonces a 39 km del punto de detonación; la onda expansiva lo alcanzó a 115 km, elevó en un instante su velocidad de 880 a 980 km/h y le hizo perder 800 m de altura. La ionización cortó durante 40 minutos las comunicaciones con los dos aviones; cuando volvieron a Olenya, el fuselaje del Tu-95V mostraba quemaduras. Durnovtsev, que había despegado como mayor, regresó ascendido a teniente coronel. Desde el propio Tu-95V se filmó todo el vuelo y la explosión.

El conjunto nunca fue un arma operativa: con el artículo 202 colgado, el Tu-95V tenía un alcance tan corto que no cabía hablar de misiones estratégicas. En 1962 la tripulación de Durnovtsev hizo con él varias pruebas termonucleares más, entre ellas el lanzamiento de una carga de 20 megatones en la envuelta del artículo 202. Tras el fin de los ensayos nucleares en la atmósfera volvió a emplearse como avión de entrenamiento. En los años setenta se recurrió de nuevo a él para llevar de Moscú a Novosibirsk, al instituto SibNIA, la célula del avión supersónico de pasajeros Tu-144 destinada a ensayos estáticos, colgada del mismo portabombas que había sostenido al «Iván». Terminó su carrera en Semipalatinsk, en la dotación del 1023.º regimiento, otra vez como avión de instrucción, y acabó dado de baja y desguazado. La inteligencia occidental no lo identificó como una variante distinta y no recibió denominación OTAN propia.

Fuentes: GlobalSecurity — Tu-95 BEAR Variants