Variante del Sukhoi Su-27

Sukhoi Su-27S1M

Versión modernizada en Ucrania del caza monoplaza Su-27S de la aviación frontal, con el mismo paquete «1M» de radar, navegación y comunicaciones que el P1M y el UB1M. Puesta en servicio por orden del Ministerio de Defensa el 5 de agosto de 2014; su documentación pública es más escasa que la de sus hermanos.

Ficha del Sukhoi Su-27

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Historia

Origen y desarrollo

El Su-27S1M es la versión modernizada en Ucrania del Su-27S, el caza monoplaza de serie de la aviación frontal soviética. A diferencia del Su-27P de la defensa antiaérea, el Su-27S conservaba el sistema de control y el cableado para emplear armamento aire-superficie, además de incorporar la primera mejora del radar y los motores AL-31F respecto a los prototipos; en la designación de la OTAN ambos eran «Flanker-B». Ucrania heredó al disolverse la URSS unos 66-70 Su-27 de las dos versiones monoplaza y de las biplazas, en buena parte porque el 831.º Regimiento de Aviación de Caza de Myrhorod, en la RSS de Ucrania, había sido en noviembre de 1985 la primera unidad de primera línea en recibir el tipo.

La necesidad de modernizar surgió de la propia decadencia del parque. A partir de 2009 la Fuerza Aérea ucraniana tuvo cada vez más problemas para obtener repuestos de Sukhoi, en un contexto de deterioro de las relaciones con Rusia, y cuando llegaron la anexión de Crimea y la guerra del Donbás en 2014 solo 19 Su-27 estaban en condiciones de volar. Reparar y poner al día las células disponibles en la industria nacional era la única vía realista para mantener el caza principal del país.

Diferencias respecto al Su-27S

La Planta Estatal de Reparación de Aeronaves «MiGremont» de Zaporiyia inició en 2012 el programa de adaptación del Su-27 a estándares OTAN. El sufijo «1M» identifica esta primera fase de modernización, común a las cuatro versiones tratadas: el Su-27S1M comparte con el Su-27P1M, el Su-27UB1M y el Su-27UP1M el mismo paquete de equipos adicionales. La reforma se centró en una revisión ligera del radar y de los sistemas de navegación y comunicaciones, sin tocar motores ni armamento.

Según el comunicado del Ministerio de Defensa difundido por la prensa ucraniana, los Su-27S1M y Su-27P1M son «aviones de combate» —frente a los «entrenadores con capacidad de combate» UB1M y UP1M— destinados al combate aéreo con armamento de corto y medio alcance en cualquier condición meteorológica y a cualquier hora, sin restricción de altitudes ni velocidades, y la modernización pretende mejorar la eficacia de combate, la explotación, las características técnicas y el sistema de mantenimiento. Aunque el Su-27S de origen era el único de los monoplazas con capacidad aire-tierra, la propuesta completa de modernización, que preveía nuevos componentes para esa misión, se recortó: los Su-27 ucranianos están asignados ante todo a la defensa aérea. Las fuentes coinciden en que, aun modernizados, su aviónica y sus misiles seguían «dos generaciones por detrás» de los rusos.

Las fuentes occidentales suelen citar solo las designaciones Su-27P1M y Su-27UB1M; la existencia del Su-27S1M consta sobre todo por el propio acto de puesta en servicio, y su documentación pública es más escasa que la de sus hermanos.

Producción

El Ministerio de Defensa de Ucrania aceptó el proyecto el 5 de agosto de 2014, mediante la orden n.º 499 firmada por el ministro Valeriy Heletei, que puso en servicio simultáneamente las cuatro versiones 1M. Las primeras entregas oficiales a la 831.ª Brigada de Aviación Táctica se produjeron en octubre de 2015, empezando por un biplaza UB1M seguido de un monoplaza P1M. No se conoce una cifra oficial de Su-27S1M convertidos: el número de células S disponibles, la escasez de repuestos y la capacidad de la planta de Zaporiyia marcaron el ritmo.

Servicio operativo

Los Su-27 de la 831.ª Brigada volaron en la guerra del este de Ucrania en el verano de 2014, en misiones de cobertura, reconocimiento y ataque, aunque sin adversario aéreo su papel fue reducido hasta 2022. El parque siguió encogiendo: unos 34 aviones en servicio en 2019 y 32 en 2022. Desde el 24 de febrero de 2022 los Su-27 ucranianos participan en la guerra contra la invasión rusa: el primer día un Su-27 ardió en la base de Ozerne tras un ataque ruso; el 7 de mayo de 2022 dos Su-27 bombardearon posiciones rusas en la isla de las Serpientes; y en julio de 2024 un ataque con Iskander contra Myrhorod destruyó dos Su-27 y dañó cuatro. Las fuentes rusas estiman en 18 los Su-27 ucranianos en 2024. En tiempo de paz, los monoplazas ucranianos fueron habituales en exhibiciones europeas y en 2020 se integraron por primera vez con bombarderos B-1B y B-52 estadounidenses en el mar Negro.