Variante del North American B-25 Mitchell
North American B-25 Mitchell TB-25J/N
El TB-25J fue el entrenador derivado del B-25J, último modelo de producción del Mitchell: designado AT-24D durante la guerra, recibió el nuevo nombre tras 1947 y otros 600 B-25J se convirtieron en la posguerra. El TB-25N fue una conversión especializada de Hayes para instrucción de navegantes, con 47 unidades. Ambos formaron el núcleo de la flota de instrucción multimotor de la USAF hasta la baja del último Mitchell en enero de 1959, y varios TB-25J sobreviven hoy en museos de Estados Unidos.
Ficha del North American B-25 Mitchell
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Historia
Origen y desarrollo
El B-25J fue el último y más numeroso modelo de producción del Mitchell, con 4.318 unidades construidas por North American bajo el número de proyecto NA-108. A menudo se describe como un cruce entre el B-25C y el B-25H: recuperó el morro largo y acristalado de los primeros modelos, pero muchas células se modificaron con morro sólido, y la mayor parte de sus catorce a dieciocho ametralladoras apuntaban hacia delante para las misiones de ametrallamiento. Cuando la guerra terminó, miles de B-25J quedaron disponibles, y la célula del J se convirtió en la base natural de la familia de entrenadores del Mitchell.
Ya durante la guerra, las Fuerzas Aéreas del Ejército habían designado AT-24D al B-25J adaptado a entrenador avanzado, cuarta versión de la serie AT-24 tras las conversiones del B-25D (AT-24A), B-25G (AT-24B) y B-25C (AT-24C). Con la reorganización de designaciones que siguió a la creación de la Fuerza Aérea en 1947, el AT-24D pasó a llamarse TB-25J, y otros 600 B-25J se modificaron después del conflicto para el mismo cometido.
Diferencias respecto al B-25J
El TB-25J conservaba la célula, los motores y la cabina del bombardero: dos Wright R-2600-29 Cyclone de 1.700 hp con sobrealimentador de dos velocidades, hélices tripala Hamilton Standard de velocidad constante y puesta en bandera, tren triciclo con las ruedas principales retrayéndose hacia atrás en las góndolas motoras, y una cabina con asientos lado a lado para piloto y copiloto. En configuración de bombardero el B-25J tenía un peso en vacío de 19.500 lb y un peso cargado de 35.000 lb, con una velocidad máxima de 272 mph, crucero a 230 mph y velocidad de aterrizaje de 100 mph. Una característica curiosa que los instructores conocían bien era la posibilidad de extender el alcance con un cuarto de flap: como el avión crucero con el morro ligeramente alto, unos 40 galones de combustible quedaban por debajo de la toma y no se podían usar; con los flaps parcialmente bajados el vuelo se nivelaba y ese combustible pasaba a estar disponible.
La diferencia con el bombardero estaba en el uso, no en la estructura: el TB-25J era una plataforma para que los alumnos de vuelo multimotor acumularan horas en un bimotor pesado real, con sus dos motores radiales, sus sistemas hidráulicos y su comportamiento de bombardero, antes de pasar a los aviones de carga de pistón o turbohélice, de reabastecimiento en vuelo o de reconocimiento a los que estaban destinados.
El TB-25N y las conversiones de Hayes
Sobre la misma base del B-25J, la USAF encargó a la industria una segunda generación de entrenadores de misión. Hayes produjo dos de ellas: el TB-25L, entrenador de pilotos, y el TB-25N, entrenador de navegantes, del que se convirtieron 47 aparatos según las dos referencias consultadas. Hughes, por su parte, transformó otros B-25J en TB-25K (117 unidades) y TB-25M para adiestrar a operadores de los radares de control de tiro E1 y E5, respectivamente, los sistemas que equipaban a los interceptores de la época. En el caso del TB-25N, el amplio fuselaje del Mitchell —con su compartimento de navegante justo delante de la bodega de bombas y el pasillo sobre ella hacia el puesto del operador de radio— ofrecía espacio para instalar los puestos de instrucción de navegación.
Servicio operativo
Cuando se creó la USAF en 1947, la mayoría de los B-25 habían sido enviados a almacenamiento de larga duración, pero un número selecto continuó en servicio durante el final de los años cuarenta y los cincuenta. Su uso principal en ese periodo fue la formación básica de pilotos multimotor, y unidades de la Guardia Nacional Aérea emplearon también Mitchell en tareas de instrucción de apoyo a los interceptores Northrop F-89 Scorpion y Lockheed F-94 Starfire. El último B-25 fue dado de baja del inventario activo de la USAF en enero de 1959.
Supervivientes
Precisamente por haber sido las últimas células en servicio, los TB-25J son hoy una parte destacada de los Mitchell conservados. El Planes of Fame Air Museum de Chino, California, mantiene el TB-25J-25-NC «Photo Fanny», antiguo 44-30423 (número de construcción 108-33698, matrícula civil N3675G), procedente del bloque B-25J-25 de 1.000 aparatos con números de serie 44-29911/30910, y fotografiado en vuelo en certámenes como el Hawthorne Air Faire desde mediados de los años noventa. El Lauridsen Aviation Museum de Buckeye, Arizona, exhibe el TB-25J «Auntie Jayne», antiguo 44-86797 (número de construcción 108-47551, matrícula NL3438G), perteneciente al lote B-25J-30 de 200 células con series 44-86692/86891. Ambos ilustran el destino típico de un TB-25: construido como bombardero en 1944, convertido en entrenador, dado de baja a finales de los cincuenta y rescatado por el mercado civil.