Variante del Lockheed U-2

Lockheed U-2 U-2S

Versión actual del U-2: remotorización de los U-2R y TR-1A con el turbofán General Electric F118, sensores mejorados y receptor GPS. Voló así en octubre de 1994 y 31 células se convirtieron a este estándar. Sobrevivió al SR-71 y a dos décadas de anuncios de retirada, y sigue siendo una plataforma ISR de primera línea más de sesenta años después del primer vuelo del tipo.

Ficha del Lockheed U-2

Imagen pendiente
31
Unidades construidas
11.280 km
Alcance

Historia

La remotorización

Los U-2R y los antiguos TR-1A, unificados bajo la designación U-2R en 1992, empezaron a remotorizarse y modernizarse en 1994; el primer vuelo con la nueva configuración se produjo en octubre de ese año. El cambio principal fue sustituir el veterano J75 por el turbofán General Electric F118-GE-101, más eficiente y de 17.000 libras de empuje, al que se sumaron sensores mejorados y un receptor GPS. La versión resultante recibió el nombre Senior Year y la designación U-2S; 31 aparatos pasaron por la conversión.

Capacidades

El U-2S puede llevar simultáneamente cargas de imagen electroóptica e infrarroja, radar de apertura sintética e inteligencia de señales, y su arquitectura abierta permite incorporar sensores nuevos con rapidez frente a amenazas emergentes. Los ejemplares Block 20 incorporan cabina de cristal, piloto automático digital, sistemas de guerra electrónica modernizados y enlaces de datos actualizados; sus sensores principales son el radar ASARS-2A, el sistema multiespectral SYERS-2C y la carga de inteligencia de señales ASIP. La cámara de barra óptica clásica siguió siendo utilizable, aunque las operaciones con ella desde Beale terminaron en 2022. Las actualizaciones de aviónica ATR, estrenadas en 2023, añadieron sistemas de arquitectura abierta, mejor conectividad de mando y control y ayudas para reducir la carga de trabajo del piloto.

Longevidad y retirada anunciada

El U-2 sobrevivió a su sustituto Mach 3, el SR-71, retirado en 1998, y a una larga sucesión de planes de retirada: un documento presupuestario aprobado en diciembre de 2005 fijaba su fin no antes de 2012, Donald Rumsfeld anunció la retirada en enero de 2006 como medida de ahorro y el RQ-4 Global Hawk se presentó repetidamente como relevo. Los argumentos en contra fueron económicos y operativos: en 2014 el U-2 costaba 2.380 dólares por hora de vuelo frente a los 6.710 del RQ-4, y ese mismo año Lockheed Martin calculó que la flota había consumido apenas una quinta parte de su vida de diseño. En 2020 el U-2 fue el primer avión militar en integrar inteligencia artificial en una misión, con el programa ARTUμ. En 2023 se empleó para vigilar el globo chino que cruzó Estados Unidos y Canadá, confirmando que su carga llevaba antenas de inteligencia de señales y grandes paneles solares. El Air Combat Command retiró el primer TU-2S y tres U-2S a principios de 2024.