Variante del Bristol Britannia
Bristol Britannia 314
Versión de largo alcance de la Serie 310 construida para Canadian Pacific Air Lines: seis unidades entregadas desde abril de 1958 para las rutas polares y transpacíficas de la compañía canadiense.

- 6
- Unidades construidas
- 7130 km
- Alcance
- 139
- Pasajeros
Historia
El Britannia 314 fue la versión de la Serie 310 fabricada expresamente para Canadian Pacific Air Lines, la compañía privada canadiense que desde su base de Vancouver había convertido las rutas de círculo máximo hacia el Lejano Oriente y Europa en la piedra angular de su negocio. Se construyeron seis aparatos, todos ellos de serie, sin prototipo propio: la Serie 310 compartía con la 305 el fuselaje largo y la cabina de hasta 139 plazas, pero añadía un revestimiento de fuselaje y un tren de aterrizaje reforzados y una capacidad de combustible ampliada, razón por la que en sus primeros tiempos se la conoció como 300LR, de «largo alcance». Dentro de esa familia, la designación 312 correspondía a los 18 aviones de BOAC, la 313 a los cuatro de El Al y la 314 a los seis de Canadian Pacific; junto a ellos la compañía canadiense recibiría más tarde dos Model 324, fabricados a la norma 320 de mayor autonomía, que acabaría vendiendo a Cathay Pacific en 1961.
El pedido canadiense se gestó en plena travesía del desierto del programa. El primer prototipo, G-ALBO, había volado en Filton el 16 de agosto de 1952 con Bill Pegg a los mandos, pero el desarrollo se alargó mucho más de lo previsto: tras los accidentes sin explicación de los Comet en 1953 y 1954, el Ministerio del Aire exigió ensayos prolongados; en febrero de 1954 el segundo prototipo, G-ALRX, se perdió en las marismas del estuario del Severn tras el fallo de un reductor y el consiguiente incendio de motor; y los problemas de formación de hielo en las tomas de los turbohélices Proteus obligaron a retrasar la entrada en servicio hasta febrero de 1957, cerca de dos años tarde. Aun así, mientras BOAC hacía las pruebas de ruta a lo largo de 1955, los pedidos de El Al y de Canadian Pacific ya figuraban en los libros de Bristol, y fueron precisamente esas dos compañías, junto con la propia BOAC, las que dieron sentido comercial a la Serie 310 transatlántica.

Canadian Pacific recibió el primero de sus seis Model 314 el 1 de abril de 1958. El que llegaría a ser el más conocido de la flota, matriculado CF-CZB, voló por primera vez el 14 de abril de 1958 y fue entregado nuevo el 29 de abril de ese año, bautizado como Empress of Vancouver y rebautizado después Empress of Lima, siguiendo la costumbre de la compañía de dar a sus aviones nombres de «emperatriz». Otro de los aparatos, CF-CZW, llevó el nombre Empress of Rome. Con los Britannia la aerolínea sustituyó a los DC-4 y DC-6B en sus servicios internacionales: el horario intercontinental de 1959 muestra los vuelos 301/302 entre Sídney, Nadi, Honolulu, Vancouver y Edmonton, con prolongación sin escalas por la ruta polar hasta Ámsterdam, además de los servicios a Tokio y Hong Kong, a Lima, Santiago y Buenos Aires, y a Ciudad de México, Lisboa y Madrid. También se emplearon en un vuelo sin escalas entre Windsor (Ontario) y Ciudad de México que partía de Toronto.
La carrera del 314 en primera línea fue corta. Los reactores Douglas DC-8 empezaron a reemplazar a los turbohélices desde 1961, aunque los Britannia se mantuvieron durante buena parte de la década en las rutas que los nuevos aviones no podían operar, como la de Auckland, servida hasta que el aeródromo de Whenuapai se cerró al tráfico civil en noviembre de 1965. En ese tramo final se produjo el episodio más grave de la flota: el 22 de julio de 1962, el CF-CZB operaba el vuelo 301 de Honolulu a Nadi cuando, poco después del despegue, la tripulación recibió una alarma de incendio en el motor número uno, lo puso en bandera y vació combustible antes de regresar al aeropuerto 40 minutos más tarde. La aproximación con tres motores parecía normal, pero en el último momento se decidió un motor y al aire; el avión se inclinó y viró a la izquierda, tocó el suelo con la punta del plano y se destruyó por el fuego, salvo la cola. Murieron 27 de las 40 personas a bordo; la comisión de investigación atribuyó la causa probable al intento de motor y al aire con tres motores, en configuración completa de aterrizaje y sin velocidad ni altura suficientes para mantener el control. Fue el peor accidente de una aerolínea civil en la historia de Hawái.
El 314 ilustra bien el destino de todo el programa Britannia: un avión apreciado por los pasajeros y técnicamente maduro cuando por fin llegó a las flotas, pero al que el largo desarrollo del Proteus dejó sin tiempo frente al DC-8 y al Comet 4. De los 180 Britannia que se habían proyectado solo se vendieron unos 80 (85 construidos hasta el cierre de la producción en 1960, 30 de ellos en Belfast por Short Brothers and Harland), y de esa cifra los seis 314 canadienses fueron, junto con los 312 de BOAC y los 313 de El Al, los únicos de la Serie 310 encargados nuevos por compañías regulares para el largo recorrido.
Multimedia





.jpg)

