Variante del Boeing B-17 Flying Fortress
Boeing B-17 Flying Fortress Y1B-17
Serie de trece aparatos de evaluación en servicio (Model 299B) encargada en enero de 1936 tras la pérdida del prototipo Model 299: primeros Fortress con motores Wright R-1820 Cyclone, tripulación de seis y tren de una sola pata. Doce equiparon al 2nd Bombardment Group en Langley Field, donde nacieron la lista de comprobación previa al despegue y las misiones de largo alcance como la interceptación del transatlántico Rex en 1938.
Ficha del Boeing B-17 Flying Fortress

- 2 de diciembre de 1936
- Primer vuelo
- 13
- Unidades construidas
- 2216 km
- Alcance
Historia
El Y1B-17 fue la versión de pruebas en servicio del Flying Fortress y, en la práctica, el primer B-17 real: el aparato con el que el Cuerpo Aéreo del Ejército de los Estados Unidos aprendió a operar un bombardero pesado cuatrimotor. Su origen está en la destrucción del prototipo Model 299 en Wright Field el 30 de octubre de 1935. Aquel accidente descalificó a Boeing en el concurso oficial, que ganó el bimotor Douglas B-18, pero el rendimiento demostrado había impresionado lo suficiente como para que el 17 de enero de 1936 el Cuerpo Aéreo encargase trece unidades de evaluación aprovechando un resquicio legal. La designación inicial fue YB-17; el 20 de noviembre de 1936 pasó a ser Y1B-17, prefijo que indicaba que la compra se financiaba con fondos «F-1» y no con las asignaciones ordinarias. Esa duplicidad de nombres en la documentación de la época ha hecho creer durante décadas que hubo dos series de aparatos de prueba, cuando solo existió una. Boeing lo designó Model 299B.
Respecto al Model 299, la diferencia esencial estaba en la planta motriz: los Pratt & Whitney Hornet del prototipo dejaron paso a cuatro Wright R-1820-39 Cyclone de 930 hp al despegue, el motor que acompañaría al Fortress durante toda su producción. La tripulación se redujo de siete a seis, se retocaron el armamento y el tren de aterrizaje, cuyas patas principales pasaron a ser de un solo brazo en lugar de dos, y una larga toma de carburador sobre cada góndola lo distinguía de los modelos posteriores. Conservaba las cinco ametralladoras de 7,62 mm en morro, dorso, vientre y cintura, con capacidad para una carga interna máxima de 8.000 libras de bombas.

El primer Y1B-17 voló el 2 de diciembre de 1936. Cinco días después, sus frenos se fundieron durante un aterrizaje y el avión capotó. Los daños fueron menores, pero sumados a la pérdida del Model 299 provocaron una investigación del Congreso, con parlamentarios que amenazaron con cerrar el programa entero. No pasó de ahí, aunque quedó la sensación de que otro incidente habría acabado con el bombardero pesado del Ejército. Las entregas se completaron entre el invierno y el 4 de agosto de 1937. Doce unidades fueron al 2nd Bombardment Group de Langley Field, Virginia, por decisión del general Frank Andrews, jefe del cuartel general de la Fuerza Aérea del Ejército, para desarrollar las técnicas de bombardeo pesado; la decimotercera fue a la División de Material de Wright Field para ensayos experimentales. En aquel momento esa docena de aviones constituía toda la fuerza de bombardeo pesado de Estados Unidos.
El grupo dedicó los años siguientes a depurar el avión. Una de sus primeras aportaciones fue la lista de comprobación que piloto y copiloto repasaban juntos antes del despegue, pensada para evitar accidentes como el que había costado el prototipo. En enero de 1938 el coronel Robert C. Olds, comandante del grupo, batió el récord transcontinental de este a oeste y de inmediato el de oeste a este, con una media de 245 mph. El 15 de febrero de 1938 seis aparatos despegaron de Langley hacia Buenos Aires en un vuelo de buena voluntad y regresaron el 27 sin incidentes tras recorrer 12.000 millas. En mayo de 1938, con el teniente Curtis LeMay como navegante principal, tres Y1B-17 «interceptaron» y fotografiaron al transatlántico italiano Rex en pleno océano: una demostración de alcance y navegación pensada también para exhibir la capacidad de atacar una flota invasora lejos de la costa. La Armada lo consideró una intromisión en su misión y poco después el Departamento de Guerra limitó las operaciones del Cuerpo Aéreo a un radio de 100 millas de la costa.
Ese mismo verano uno de los Y1B-17 entró por accidente en una tormenta, quedó invertido y cayó en barrena a través de las nubes; tras recuperarlo aterrizó con las alas dobladas y remaches saltados, pero entero. La robustez demostrada llevó al Ejército a considerar innecesario el ensayo estático previsto para una decimocuarta célula, que se convirtió en el Y1B-17A con turbocompresores. Los Y1B-17 volaron tres años sin un accidente grave, fueron redesignados B-17 al concluir la evaluación y en octubre de 1940 pasaron al 19th Bomb Group en March Field. Recibieron los números de serie 36-149 a 36-161.
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