Variante del Boeing 737
Boeing 737 MAX 9
Versión alargada del 737 MAX 8 y sucesora del 737-900: voló en 2017, entró en servicio en 2018 con Thai Lion Air y en enero de 2024 quedó parcialmente inmovilizada tras el desprendimiento del tapón de puerta del vuelo 1282 de Alaska Airlines.
- 13 de abril de 2017
- Primer vuelo
- 220
- Pasajeros
Historia
El 737 MAX 9 es la versión alargada del 737 MAX 8 y la sucesora directa del 737-900 de la generación Next Generation. Nació dentro del programa MAX, que el consejo de administración de Boeing aprobó el 30 de agosto de 2011 como respuesta a los pedidos récord del Airbus A320neo: en lugar de un avión nuevo, Boeing remotorizó el 737 con los CFM International LEAP-1B y retocó su aerodinámica, con la promesa de consumir un 14 % menos de combustible que el 737NG. Dentro de esa familia, el MAX 9 apuntaba al segmento alto del pasillo único, donde su rival era el Airbus A321neo.
El cliente de lanzamiento fue la aerolínea indonesia Lion Air, que en febrero de 2012 encargó 201 aviones de la versión. El primer ejemplar salió de la fábrica el 7 de marzo de 2017 y voló el 13 de abril de ese año: despegó del aeropuerto municipal de Renton y aterrizó en Boeing Field tras 2 horas y 42 minutos de vuelo. Ese mismo año se presentó en el salón aeronáutico de París. Su campaña de ensayos se apoyó en la del MAX 8, del que se repitió en torno al 30 % de las pruebas: el avión 1D001 se dedicó al aterrizaje automático, la aviónica, el flameo y sobre todo a la estabilidad y el control, y el 1D002 a los ensayos del sistema de control ambiental. La certificación llegó en febrero de 2018 y el 21 de marzo de ese año Lion Air Group recibió el primer MAX 9, que entró en servicio con su filial Thai Lion Air.
En 2016 Boeing había previsto mejorar su alcance de 6.500 km a 6.676 km a partir de 2021. Comercialmente, el MAX 9 vivió a la sombra del A321neo, que acumulaba más pedidos: en 2018 su precio de venta era el mismo que el de un MAX 8, unos 53 millones de dólares. Como el resto de la familia, quedó inmovilizado en todo el mundo durante la crisis del MAX que siguió a los accidentes de Lion Air y Ethiopian Airlines, y fue recertificado junto con el MAX 8 antes de que Boeing retomara la certificación del MAX 7 y del MAX 10.
En 2021 un MAX 9 nuevo, pintado con los colores de Alaska Airlines, sirvió como ecoDemonstrator, el avión de ensayos tecnológicos de Boeing. Su programa probó sobre todo combustible de aviación sostenible en mezclas de hasta el 50 %, con un vuelo de Seattle a Glasgow para acudir a la conferencia de Naciones Unidas sobre el cambio climático COP26.
El episodio que más marcó a la versión llegó el 5 de enero de 2024. El vuelo 1282 de Alaska Airlines, un MAX 9 recién despegado de Portland, sufrió una descompresión no controlada cuando salió despedido un tapón de puerta en mitad de la cabina. El MAX 9, como el 737-900ER, tiene a cada lado, detrás de las alas, una salida de emergencia trasera que solo es obligatoria con configuraciones densas; en los aviones con menos asientos esas salidas se sustituyen por tapones con forma de puerta, como era el caso. El avión volvió a Portland sin víctimas ni heridos graves entre los 171 pasajeros y los 6 tripulantes, aunque objetos personales y partes del revestimiento de la cabina salieron succionados por el hueco; según algunos pasajeros, el aire arrancó la camiseta a un niño mientras su madre lo sujetaba.
Alaska Airlines inmovilizó su flota de MAX 9 esa misma noche. El 6 de enero la FAA emitió una directiva de aeronavegabilidad de emergencia que obligaba a inspeccionar los tapones y dejaba en tierra los 171 aviones con esa configuración, y al día siguiente la EASA impuso la misma inspección a los de su jurisdicción. Alaska y United Airlines encontraron pernos flojos en algunos tapones. El 6 de febrero el informe preliminar de la NTSB concluyó que los cuatro pernos que debían fijar el tapón no estaban puestos al entregar el avión: Boeing lo había abierto en Renton para reparar unos remaches dañados y no lo volvió a asegurar. La FAA autorizó la vuelta al servicio el 24 de enero, una vez hechas las inspecciones; Alaska reanudó los vuelos el 26 y United el 27. El Departamento de Justicia estudió si Boeing había incumplido el acuerdo de enjuiciamiento diferido de enero de 2021, y en junio de 2024 la NTSB sancionó al fabricante por compartir con periodistas información de la investigación sin autorización. El 28 de junio Alaska devolvió a Boeing el avión del accidente para ahorrarse su almacenamiento y mantenimiento.