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¿Qué hicieron los Chinook japoneses en Fukushima?
Respuesta directa
Tras el terremoto de 2011, tres CH-47 japoneses recogieron agua del mar y la arrojaron sobre los reactores 3 y 4 de la central de Fukushima para enfriarlos. Llevaban placas de plomo en el suelo para proteger a la tripulación y no podían pasar más de 45 minutos cerca de los reactores.
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Agua del mar sobre una central nuclear
El terremoto de magnitud 9,0 de 2011 dejó gravemente dañada la central nuclear de Fukushima. Entre las medidas de emergencia, Japón empleó tres de sus helicópteros CH-47 para enfriar los reactores 3 y 4: cargaban agua del mar cercano y la descargaban sobre las zonas afectadas de la planta.
Blindaje improvisado y tiempo limitado
La radiación obligó a tomar precauciones excepcionales. Se fijaron placas de plomo en el suelo de cada Chinook para proteger a la tripulación. Aun así, los pilotos debían mantener la distancia con los reactores y limitar su permanencia en las inmediaciones a un máximo de 45 minutos para evitar una exposición excesiva.
Los Chinook de fabricación japonesa
Japón vuela Chinook construidos bajo licencia por Kawasaki Heavy Industries. La Agencia de Defensa encargó 54 aparatos, 39 para la Fuerza Terrestre de Autodefensa y 15 para la Fuerza Aérea de Autodefensa. Boeing suministraba aeronaves en condiciones de vuelo a las que Kawasaki añadía la aviónica, el interior y la pintura final; el primer CH-47J voló en enero de 1986. En 1993 llegó el CH-47JA, de largo alcance, con depósitos de combustible ampliados, un sensor FLIR AAQ-16 en una torreta bajo el morro y cabina parcialmente digital. En abril de 2001 Kawasaki había producido 61 ejemplares. La operación de Fukushima mostró que un helicóptero pensado para mover tropas y carga podía convertirse, con medios improvisados, en una herramienta de respuesta ante una catástrofe nuclear.