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¿Donde los aviones llevan el combustible?

Respuesta directa

Los aviones de línea llevan casi todo el combustible dentro de las alas, en tanques integrales formados por la propia estructura sellada, más un tanque central en el fuselaje bajo la cabina. Los de largo radio añaden un tanque de compensación en el estabilizador horizontal. En total, un Boeing 747-8 carga unos 238 000 L; un A380, unos 320 000 L.

¿Donde los aviones llevan el combustible?
Boeing 747-400 de Lufthansa despegando de BostonFoto: 4300streetcar (CC BY 4.0)

Las alas como depósito

El ala de un avión moderno es una caja hueca: dos largueros, las costillas y el revestimiento superior e inferior forman un cajón estructural resistente a la flexión y a la torsión. Sellando las uniones con un compuesto elástico, ese mismo cajón se convierte en un tanque sin paredes propias, lo que los ingenieros llaman tanque integral. No hay depósito de goma ni de metal añadido: el combustible moja directamente el interior del ala. La solución ahorra peso y aprovecha un volumen que de otro modo quedaría vacío, y de paso deja la cabina y las bodegas libres para pasajeros y carga. En un Airbus A320 los dos tanques del ala y el central suman unos 24 000 L; en un Boeing 787-9, 126 000 L, casi todos en el ala.

Por qué en las alas y no en el fuselaje

Hay una razón estructural de peso. En vuelo el ala sostiene el avión y tiende a flexionarse hacia arriba; el peso del combustible repartido a lo largo de la envergadura tira hacia abajo y reduce el momento flector en la raíz, de modo que la estructura puede ser más ligera. Por eso los manuales exigen consumir primero el tanque central y dejar el combustible de las alas para el final, y por eso el peso máximo sin combustible (MZFW) es una limitación certificada: un avión con la cabina llena y las alas vacías sufre más esfuerzos que uno con las alas llenas. Además, situar el combustible cerca del centro de gravedad evita que el equilibrio del avión cambie mucho a medida que se consume.

Tanques centrales, de cola y auxiliares

El tanque central ocupa el cajón de torsión que une ambas alas bajo el suelo de la cabina, entre los pozos del tren. En aviones de largo radio como el A330, el A340, el A380 o el 747-400 se añade un tanque de compensación en el estabilizador horizontal: durante el crucero se trasvasa combustible hacia atrás para retrasar el centro de gravedad y reducir la resistencia de equilibrado, y antes del descenso se devuelve hacia delante. Algunos modelos, como el A321 de largo radio o el 737 de aviación ejecutiva, montan tanques auxiliares en la bodega de carga. Los cazas y los aviones militares llevan además depósitos externos desechables bajo las alas y el fuselaje, y reciben combustible en vuelo mediante sondas o pértigas de reabastecimiento.

Cómo se gestiona a bordo

Cada tanque tiene bombas eléctricas sumergidas que alimentan los motores, válvulas de alimentación cruzada para que cualquier motor reciba combustible de cualquier tanque, sondas capacitivas que miden la cantidad y sistemas de ventilación que evitan sobrepresiones y vacíos. Desde el accidente del TWA 800 en 1996, los tanques centrales de los aviones nuevos incorporan además un sistema de inertización que llena el espacio vacío con aire pobre en oxígeno para impedir la ignición de los vapores.

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