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¿A que velocidad iba el apolo 11?

Respuesta directa

La NASA documenta una cifra concreta: el módulo de mando Columbia entró en la atmósfera terrestre a 39.000 km/h (24.000 mph) al volver de la Luna. Unos nueve minutos después, los paracaídas lo habían frenado hasta unas 25 millas por hora (mph) para amerizar en el Pacífico el 24 de julio de 1969.

¿A que velocidad iba el apolo 11?
Aldrin de pie junto a la bandera de EE. UU. desplegada

Una velocidad que cambió a cada minuto

Preguntar por «la» velocidad del Apolo 11 tiene truco, porque cambió continuamente durante todo el viaje. Tras el despegue la nave quedó en una órbita de aparcamiento alrededor de la Tierra; después, la etapa superior del Saturn V volvió a encenderse durante 5 minutos y 48 segundos para colocar al conjunto en trayectoria translunar. Desde ese instante fue perdiendo velocidad mientras remontaba el pozo gravitatorio terrestre, y la recuperó al caer hacia la Luna.

Al llegar, el motor del módulo de servicio tuvo que hacer justo lo contrario: frenar. Un encendido retrógrado de 357,5 segundos dejó la nave en una órbita lunar elíptica de 69 por 190 millas. El descenso del Eagle fue otro ejercicio de frenado, con el motor encendido 756,3 segundos hasta posarse en el mar de la Tranquilidad. Cada maniobra del vuelo fue, en el fondo, un ajuste de velocidad medido en segundos de encendido.

El dato documentado: 39.000 km/h en la reentrada

La cifra que la NASA publica con todas las letras corresponde al regreso. El módulo de mando Columbia entró en la atmósfera terrestre a 39.000 km/h (24.000 mph). A esa velocidad el aire no se aparta a tiempo: se comprime delante del escudo térmico y el gas circundante supera los 5.000 °F, suficiente para convertir la cápsula en una bola de fuego con una estela de plasma incandescente.

Del fuego al chapoteo

El frenado atmosférico fue tan violento como breve. Unos nueve minutos después del inicio de la reentrada se abrieron los tres paracaídas principales, que redujeron la velocidad de la cápsula a unas 25 millas por hora (mph), poco más que un trote. Con ese ritmo tocó el agua del Pacífico el 24 de julio de 1969, a las 16:50:35 UT. Toda la energía acumulada en el camino de vuelta se había disipado en forma de calor y de aire removido en cuestión de minutos.

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