Sabías…

¿A que velocidad bajan los astronautas?

Respuesta directa

Entran en la atmósfera a unos 28.000 km/h y llegan al suelo casi parados. El frenado lo hace el aire contra el escudo térmico, no los motores: los paracaídas dejan el descenso en torno a 7 m/s (unos 25 km/h) y, en la Soyuz, seis retrocohetes reducen el contacto a cerca de 1,5 m/s sobre la estepa de Kazajistán.

¿A que velocidad bajan los astronautas?
La cápsula Soyuz TMA-20 desciende hacia el aterrizaje

La energía que hay que disipar

Una nave que vuelve de la Estación Espacial Internacional entra en la atmósfera a unos 28.000 km/h. Toda esa energía tiene que convertirse en calor antes de llegar al suelo, y el encargado de hacerlo no es un motor, sino el propio aire. El escudo térmico comprime el gas que tiene delante hasta formar un plasma incandescente, mientras la cápsula se desacelera con picos de unas cuatro veces la gravedad terrestre en una entrada nominal, y bastante más en una entrada balística de emergencia.

Paracaídas y últimos metros

A unos 10 km de altitud la velocidad ya ha bajado lo suficiente para desplegar los paracaídas: primero uno pequeño que estabiliza y extrae, después el principal, que en el caso de la Soyuz mide alrededor de 1.000 m² y deja el descenso en torno a 7 m/s, unos 25 km/h. Dentro se nota como una sacudida brusca que zarandea la cápsula de un lado a otro.

Ese ritmo todavía sería un golpe considerable contra terreno firme, así que la Soyuz enciende seis pequeños retrocohetes cuando una sonda detecta el suelo a poco más de un metro; el contacto se produce cerca de 1,5 m/s. Las cápsulas estadounidenses resuelven el problema de otro modo: amerizan bajo cuatro paracaídas principales y es el agua la que absorbe el impacto.

Media hora larga de bajada

Desde el frenado orbital hasta el aterrizaje transcurre menos de una hora. La nave enciende sus motores unos minutos para perder velocidad, se separa en módulos, atraviesa la fase de plasma con pérdida temporal de comunicaciones y recorre los últimos kilómetros colgada de la tela. La tripulación pasa de flotar a sentir su peso multiplicado y luego a pisar tierra en el mismo intervalo en el que la estación que acaban de dejar da media vuelta al planeta.

Más preguntas