Accidente

El picado de Signa Gilkey revela el problema de compresibilidad del P-38

1941

En mayo de 1941, el comandante Signa Gilkey, piloto de pruebas del Cuerpo Aéreo del Ejército de Estados Unidos, perdió el control de un P-38 Lightning y entró en picado. Sobrevivió: al alcanzar aire más denso logró sacar el avión del picado con el compensador del timón de profundidad. Así se conoció por primera vez el problema del P-38.

La primera respuesta fue enseñar a los pilotos a usar el compensador y fijar límites de velocidad, algo que no satisfacía a nadie, menos aún pensando en el combate. Lockheed añadió aletas servo a los timones de profundidad para dar más mando a alta velocidad, pero en noviembre de 1941 su piloto de pruebas Ralph Virden murió en la recogida tras un picado mientras ensayaba un Lightning con ese equipo.

La solución la hallaron John Stack, del NACA, y el diseñador del avión, Johnson: cambiar la geometría del ala con flaps de picado de acción rápida, desplegables en 1,5 segundos, que alteraban el reparto de presiones. Los primeros P-38 se reequiparon con ellos y los P-38J y L los traían de fábrica.