Accidente

Colisión del Gran Cañón entre un DC-7 de United y un Super Constellation de TWA

30 de junio de 1956

El 30 de junio de 1956, sobre el Gran Cañón (Arizona), el Douglas DC-7 del vuelo 718 de United Airlines, de Los Ángeles a Chicago, chocó con el Lockheed L-1049A Super Constellation del vuelo 2 de TWA, que iba de Los Ángeles a Kansas City. Murieron las 128 personas a bordo: 70 en el avión de TWA y 58 en el de United.

Ambos habían despegado de Los Ángeles con unos tres minutos de diferencia. Para sortear una tormenta, el comandante de TWA, Jack S. Gandy, aceptó una autorización «1.000 sobre nubes» que le permitía elegir su altitud por encima de ellas. El extremo del ala izquierda del DC-7 golpeó la triple deriva del Constellation; este cayó junto a Temple Butte y el DC-7 se estrelló contra la pared de Chuar Butte.

La Junta de Aeronáutica Civil concluyó en abril de 1957 que ambos comandantes se habían apartado de sus rutas. En 1956 el Congreso aprobó un plan de 246 millones de dólares a cinco años para modernizar el control aéreo, y la Ley Federal de Aviación de 1958 creó la Agencia Federal de Aviación.