Variante del Supermarine Spitfire
Supermarine Spitfire Mk XVI
Versión del Spitfire idéntica al Mk IX salvo por su motor Merlin 266, un Merlin 66 fabricado bajo licencia por Packard en Estados Unidos. Todos los Mk XVI fueron cazas de baja cota (LF), casi siempre con alas recortadas, y las series tardías estrenaron fuselaje rebajado y cúpula de burbuja. Castle Bromwich construyó 1.054 ejemplares entre 1944 y 1945.
Ficha del Supermarine Spitfire

- 1054
- Unidades construidas
Historia
El Spitfire Mk XVI, designación interna Supermarine type 361, nació de una decisión industrial antes que de un salto de diseño. A lo largo de su fabricación el Mk IX recibió mejoras continuas, pero solo una se consideró lo bastante distinta como para merecer un número de marca propio: el cambio de motor. El Mk XVI montaba el Merlin 266, una versión del Merlin 66 construida bajo licencia en Estados Unidos por la Packard Motor Company. El prefijo «2» se añadió precisamente para evitar confusiones en los talleres, ya que el motor estadounidense se fabricaba con medidas del sistema anglosajón americano en lugar de las imperiales británicas y exigía utillaje y repuestos distintos. Salvo por esa planta motriz, el avión era el Mk IX en casi todos sus aspectos.
Esa elección de motor definió su papel táctico. El Merlin 66 estaba optimizado para las cotas bajas, de modo que todos los Mk XVI de serie fueron cazas de baja altitud, designados LF. Conviene subrayar que la etiqueta LF no dependía de la envergadura del ala —aunque a casi todos se les recortaron las puntas, lo que mejoraba sensiblemente la velocidad de alabeo— sino del escalonamiento del compresor. El Merlin 266 de Packard llevaba un refrigerador intermedio ligeramente más alto y con depósito de expansión integrado, además de accesorios recolocados; para alojarlo hubo que introducir un capó superior abultado, un rasgo que también apareció en los Mk IX de producción tardía y que ayuda a distinguirlos a simple vista.

El resto del fuselaje recogía el estado del arte de la línea Merlin de dos etapas: hélice Rotol de cuatro palas de 3,27 m de diámetro con ojiva apuntada, seis escapes en «cola de pez» por banda, capó inferior de una sola pieza, arranque eléctrico y filtro tropical «Aero-Vee» montado de serie en toda la marca. Muchos ejemplares de las series media y tardía recibieron el timón de mayor superficie y punta apuntada, así como el tren de aterrizaje revisado con ruedas Dunlop AH10019 de cuatro radios y rueda de cola retráctil con puertas, elementos que en el Mk XVI fueron universales. En cuanto al armamento, la configuración más habitual combinaba dos cañones Hispano II de 20 mm con 120 proyectiles por arma y dos ametralladoras Browning del calibre 12,7 mm con 250 cartuchos cada una. Como cazabombardero podía llevar una bomba de 500 libras (227 kg) en el soporte ventral y otra de 250 libras bajo cada ala. Los depósitos adicionales instalados en el fuselaje trasero, con 75 galones imperiales de capacidad conjunta, le daban un radio de acción aproximadamente equivalente al del Mk VIII; en los aparatos de fuselaje rebajado esa capacidad quedó limitada a 66 galones.
La producción arrancó en septiembre de 1944 y se prolongó hasta agosto de 1945, siempre en la factoría de Castle Bromwich. A partir de febrero de 1945 los Mk XVI adoptaron el fuselaje trasero rebajado y la cúpula de burbuja que también recibieron los últimos Mk IX y la mayoría de los Spitfire posteriores, una modificación que resolvía por fin la mala visibilidad hacia atrás del caza. Los problemas iniciales de los motores fabricados bajo licencia retrasaron varios meses su llegada a las escuadrillas de primera línea. En total se construyeron 1.054 Mk XVI, cifra que dentro del balance de Castle Bromwich —12.129 Spitfire hasta junio de 1945, repartidos en 921 Mk II, 4.489 Mk V, 5.665 Mk IX y los propios 1.054 Mk XVI— sitúa a la marca como el cierre de la línea Merlin. Contados junto al Mk IX, del que era prácticamente un gemelo, el conjunto alcanzó unos 7.011 aparatos y fue el más numeroso de toda la familia Spitfire.
Operativamente, el Mk XVI llegó cuando la superioridad aérea aliada sobre Europa occidental ya era un hecho. La mayoría de las unidades de Mk IX y Mk XVI quedaron encuadradas en la Segunda Fuerza Aérea Táctica y, conforme a su doctrina, pasaron a emplearse sobre todo como cazabombarderos: patrullas ofensivas sobre territorio alemán, ataque a objetivos de oportunidad y apoyo táctico directo a las unidades terrestres, con pocas ocasiones ya de batirse contra la caza de la Luftwaffe. Entre las escuadrillas que volaron la marca figuró el 322 Squadron. Terminada la guerra, el tipo siguió en servicio y formó parte de las ventas de excedentes: el Armée de l'Air francesa encargó más de 500 Spitfire de los modelos V, VIII, IX y XVI, y la Fuerza Aérea belga recibió 69 aparatos de los modelos IX y XVI, además de sus Mk XIV.
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