Variante del Lockheed U-2

Lockheed U-2 U-2R

Rediseño profundo del avión: célula agrandada cerca de un 30 %, mayor capacidad de combustible y grandes góndolas subalares para sensores. Voló por primera vez el 28 de agosto de 1967 y se entregaron doce ejemplares entre 1967 y 1968; conservaba el J75-P-13B del U-2C. Sobre esta célula se construyeron después el TR-1A y, tras el cambio de motor, el U-2S.

Ficha del Lockheed U-2

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Unidades construidas

Historia

Un avión nuevo con el mismo nombre

El U-2R, volado por primera vez el 28 de agosto de 1967, es mucho mayor y más capaz que el U-2 original: fuselaje y envergadura alargados, aumento de casi un 30 % en el tamaño de la célula y mucho más combustible. Su rasgo externo más reconocible son las grandes góndolas de instrumentación —los llamados superpods— bajo cada ala. Conservó el Pratt & Whitney J75-P-13B introducido en el U-2C, y su manejo y su capacidad de carga de sensores mejoraron notablemente respecto de las versiones primitivas. Se entregaron doce ejemplares entre 1967 y 1968.

Servicio

En 1969 se ensayó su operación desde el portaaviones USS America. En agosto de 1970 la National Reconnaissance Office desplegó dos U-2R para cubrir el conflicto entre Israel y Egipto bajo el nombre en clave EVEN STEVEN. En junio de 1976 los U-2 del 100 SRW pasaron al 9 SRW en Beale AFB, California, donde convivieron con los SR-71. En 1993 un MiG-25 iraquí intentó interceptar sin éxito a un U-2 que participaba en operaciones de la ONU sobre Irak.

Trabajos científicos

La célula sirvió también para ciencia de primer nivel. En 1977 un U-2R fue equipado con una ventana orientada hacia arriba para observaciones astronómicas del fondo cósmico de microondas: aquel experimento midió por primera vez de forma concluyente el movimiento de la galaxia respecto al fondo y fijó un límite superior a la rotación del universo en conjunto. En 1989 un U-2R del destacamento 5 del 9th Reconnaissance Wing, volando desde Patrick AFB (Florida), fotografió con éxito el lanzamiento de un transbordador para ayudar a la NASA a identificar la causa de la pérdida de losetas detectada en las primeras misiones posteriores al accidente del Challenger.

Unificación de designaciones

En 1992, tras la caída de la Unión Soviética, todos los TR-1 se redesignaron U-2R para uniformar la flota. A partir de 1994 esos mismos aparatos empezaron a recibir el turbofán General Electric F118 y pasaron a llamarse U-2S.