Variante del Handley Page Herald

Handley Page Herald HP.127 «Jet Herald» (proyecto)

Estudio de 1962 para convertir el Herald en un birreactor de hasta 70 plazas con dos turbofán Rolls-Royce Spey bajo un ala acortada; se mostró en maqueta en Farnborough y no se construyó.

Ficha del Handley Page Herald

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70
Pasajeros

Historia

El HP.127 «Jet Herald» fue el intento más tardío y más ambicioso de Handley Page por prolongar la vida comercial del Herald: un estudio de 1962 que conservaba los componentes básicos del turbohélice HPR.7 pero sustituía la planta motriz por dos turbofán Rolls-Royce Spey, con lo que el avión regional de Reading pasaba a ser un reactor puro de corto alcance. El proyecto recibió la designación HP.127 dentro de la secuencia interna de la casa matriz, que por entonces ya había absorbido la antigua oficina de Handley Page Reading, y nunca pasó de la fase de diseño y maqueta.

El planteamiento técnico partía del fuselaje del Herald, alargado para acomodar hasta 70 pasajeros, frente a las 56 plazas del Series 200 de serie. Los dos Spey iban colgados en góndolas bajo el ala, que se acortaba respecto a la del turbohélice pero seguía siendo recta, sin flecha, una elección poco habitual para un reactor comercial de la época y que delataba hasta qué punto se pretendía reutilizar la estructura existente. Según la descripción del proyecto recogida por las fuentes, el conjunto de cola también se revisaba: el estabilizador horizontal se elevaba a media altura de la deriva para apartarlo del chorro de los motores, en lugar del montaje bajo del Herald original. En esencia, Handley Page ofrecía un reactor de pasillo único derivado a bajo coste de un avión ya certificado, con la esperanza de que el ahorro en desarrollo compensara las limitaciones aerodinámicas de la fórmula.

Una maqueta del Jet Herald se exhibió en el salón de Farnborough de 1962, el escaparate natural de la industria británica, y allí se confrontó con la realidad del mercado. Los operadores regionales que el Herald pretendía servir seguían prefiriendo el turbohélice, donde el Fokker F27 Friendship y el Avro (después Hawker Siddeley) 748 ya dominaban las ventas y habían dejado al Herald en un distante tercer lugar; y las compañías que querían dar el salto al reactor buscaban aviones concebidos desde cero para ese régimen de vuelo. El Jet Herald no despertó interés alguno y el proyecto quedó, en palabras de una de las crónicas del programa, «nacido muerto». Ningún ejemplar fue construido.

El HP.127 no fue un caso aislado, sino parte de una familia de derivados sobre el papel con los que Handley Page trató de exprimir el diseño del Herald entre finales de los años cincuenta y mediados de los sesenta. En el lado turbohélice figuraban el Series 500 y el Series 600 alargado, y el Series 700 de mayor alcance, del que VASP llegó a encargar diez unidades antes de que la operación se viniera abajo por falta de financiación del gobierno brasileño. En el lado militar estaban el HP.124, un transporte táctico con rampa trasera propuesto a la RAF, y el HP.125, una versión de despegue vertical del anterior con 18 reactores de sustentación Rolls-Royce RB162 en góndolas subalares. Y en el lado del reactor, junto al HP.127, apareció el HP.129 «Mini Herald», un birreactor más pequeño, también con dos Spey, pensado para una treintena de pasajeros. Ninguno de estos proyectos llegó a volar.

El contexto empresarial explica en buena medida ese fracaso. Handley Page se había mantenido obstinadamente independiente mientras el gobierno británico empujaba a la industria hacia la consolidación en dos grandes grupos, British Aircraft Corporation y Hawker Siddeley. El ministro de Aviación, Peter Thorneycroft, condicionó el contrato del HP.124 a que la empresa aceptara fusionarse con uno de ellos, y la oferta de Hawker Siddeley, inferior a la mitad de la valoración que Sir Frederick Handley Page hacía de su compañía, fue rechazada. Sin respaldo oficial ni escala para competir, la firma carecía de los recursos para financiar el desarrollo de un reactor comercial, por muy derivado que fuera, y menos aún para arrancar una línea de montaje sin un pedido de lanzamiento comprometido.

El epílogo fue el del propio Herald. El quincuagésimo y último ejemplar, un Series 200 para la israelí Arkia, se entregó en agosto de 1968, tras lo cual la producción se cerró con solo 36 Series 200, cuatro Series 100 y ocho Series 400 construidos, y la atención de la empresa se volcó en el HP.137 Jetstream. El coste creciente de ese programa acabó llevando a Handley Page a la liquidación voluntaria, fechada en agosto de 1969 por unas fuentes y en marzo de 1970 por otras, y el negocio del Jetstream pasó a Scottish Aviation. El Jet Herald quedó así como una nota a pie de página: la constatación de que un diseño de mediados de los cincuenta, concebido con motores de pistón y remotorizado tarde con turbohélices, no podía reinventarse una tercera vez como reactor.