Variante del Embraer EMB 110 Bandeirante
Embraer EMB 110 Bandeirante EMB 110C(N)
Versión navalizada del EMB 110C, con dispositivos antihielo, de la que solo se construyeron tres unidades para la Armada de Chile, que las operó como transporte ligero junto a sus seis patrulleros EMB 111AN.
Ficha del Embraer EMB 110 Bandeirante
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- 3
- Unidades construidas
- 15
- Pasajeros
Historia
El EMB 110C(N) es la versión navalizada del EMB 110C, el primer Bandeirante comercial, y una de las variantes más escasas de toda la familia: las fuentes coinciden en que solo se construyeron tres, todas para la Armada de Chile. Se trata de un caso poco común en la historia del modelo, porque el EMB 110C era un avión de línea de quince plazas pensado para las aerolíneas regionales brasileñas, y la Armada chilena lo convirtió en un transporte ligero militar embarcado en tierra, adaptado a las condiciones del litoral austral del Pacífico.
Las descripciones disponibles de la variante son breves y parcialmente distintas según el idioma de la fuente. La bibliografía en inglés la define sencillamente como tres EMB 110C «navalizados» vendidos a la Marina chilena, lo que en la práctica supone tratamiento anticorrosión, equipamiento de comunicaciones y navegación adecuado a la operación marítima y, en general, los cambios que cualquier fuerza naval exige a un avión terrestre. La bibliografía en portugués añade un detalle que las demás omiten: el EMB 110C(N) se distinguía del EMB 110C estándar por incorporar dispositivos antihielo, un equipo que en el interior de Brasil rara vez se necesitaba, pero que en el sur de Chile, donde la Armada opera entre Puerto Montt, Punta Arenas y los canales patagónicos, resultaba imprescindible. Las fuentes en español, por su parte, se limitan a describirla como versión militar para la Armada Chilena, con tres aviones, y la designan sin paréntesis como EMB 110CN.
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En lo demás, el avión era el mismo EMB 110C de fuselaje corto: dos turbohélices Pratt & Whitney Canada PT6A-27 de 680 shp con hélices reversibles y autoabanderamiento, la puerta trasera izquierda con escalerilla integrada y una cabina que en configuración de transporte admitía hasta quince pasajeros o el equivalente en carga. Conservaba también la capacidad de operar desde pistas cortas y poco preparadas que había hecho del Bandeirante el avión de enlace natural de la aviación militar brasileña.
La compra chilena tiene que entenderse dentro de una relación más amplia entre Embraer y la Armada de Chile, que a la vez adquirió seis EMB 111AN, la versión de patrulla marítima del Bandeirante equipada con radar de exploración y desarrollada a partir del EMB 111 de la Fuerza Aérea Brasileña. Los tres EMB 110C(N) se emplearon como complemento de esos patrulleros en tareas de transporte de personal y material, enlace entre bases navales y apoyo logístico, funciones para las que un patrullero equipado con radar y sensores resultaba innecesariamente caro. Junto con Uruguay, que en 1975 se había convertido en el primer cliente de exportación del EMB 110C con cinco aparatos, Chile fue así uno de los primeros países extranjeros en operar el Bandeirante con distintivos militares, una circunstancia relevante para un fabricante que en la década de 1970 todavía tenía que demostrar que un avión brasileño podía competir fuera de su mercado interno.
Las fuentes consultadas no precisan el año de entrega ni el número de serie de los tres EMB 110C(N), ni tampoco su fecha de retirada. Sí consta que Chile sigue figurando entre los países que mantienen Bandeirantes en servicio militar, con un pequeño número de aparatos activos en la actualidad, aunque los recuentos disponibles no distinguen entre la versión de transporte navalizada y los EMB 111AN de patrulla. No hay tampoco constancia de que la variante haya sufrido accidentes relevantes documentados en la literatura general del modelo.
Por su reducido número y por la escasez de datos propios, el EMB 110C(N) suele quedar reducido a una línea en los censos de variantes del Bandeirante. Sin embargo, tiene un valor histórico que va más allá de sus tres células: fue la prueba de que la célula civil del EMB 110C podía adaptarse a exigencias navales con cambios menores, y contribuyó a consolidar a la Armada de Chile como uno de los operadores extranjeros de referencia de la familia, un papel que la compañía brasileña aprovecharía años después para colocar en el mismo cliente sus patrulleros marítimos.
Multimedia
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