Aviation Failures 1: Dornier Do X

Aero Por Trás da Aviação · 27 de diciembre de 2019 · 10:53 · portugués · Documental

Vídeo del canal Aero Por Trás da Aviação sobre Dornier Do X, enlazado en su ficha de Above Ten Thousand. Duración: 10:53. Idioma: portugués. Tipo de vídeo: Documental.

De qué trata

Primer episodio de una serie en portugués sobre fracasos de la aviación, dedicado al Dornier Do X. El presentador cuenta por qué este hidroavión alemán de 1929, el más grande y pesado de su época, nunca llegó a tener éxito comercial.

Contexto histórico

Lo concibió Claude Dornier, fundador de la empresa. Se construyó en Suiza porque Alemania tenía restringida la fabricación de ciertos aviones. Se hizo hidroavión porque los aeropuertos de los años veinte y treinta no podían recibir aparatos de ese tamaño. El 3 de noviembre de 1930 salió de Alemania en una gira de presentación por Holanda, Reino Unido, Francia, España y Portugal. En Portugal, un escape sobrecalentado incendió el ala izquierda y la reparación costó seis semanas. Después cruzó el Atlántico por Cabo Verde y Fernando de Noronha hasta Natal, bajó a Río de Janeiro y subió hasta Nueva York. El regreso duró tres días: salió el 21 de mayo de 1932 y llegó a Berlín el 24. La Gran Depresión frustró las ventas y Dornier lo cedió a Deutsche Luft Hansa.

Datos destacados

Podía llevar de 66 a algo más de 100 pasajeros y 14 tripulantes. Su cabina recordaba el puente de un barco y la zona de pasajeros tenía bar, salón y literas. En 1929 voló con 169 personas a bordo, que se desplazaban de un lado a otro para ayudarlo a virar. Pesaba más de 56 t. Sus doce motores radiales de 524 cv no le daban altitud suficiente para cruzar el océano y se cambiaron por motores en V de 12 cilindros y 610 cv. Su autonomía era de 1.700 km, volaba en crucero a 170 km/h y su velocidad máxima pasaba algo de los 200 km/h. Se fabricaron tres unidades y dos acabaron en la fuerza aérea italiana. En 1933, en un viaje de Lufthansa hacia Viena, Budapest y Estambul, perdió la cola en un amaraje; estuvo tres años fuera de servicio y acabó en un museo de Berlín, destruido en los bombardeos de 1943.