Variante del Dornier Do X
Dornier Do X Do X1
Primer ejemplar construido, botado en Altenrhein en julio de 1929 con doce radiales Siemens-Bristol Jupiter refrigerados por aire montados en tándem sobre el ala. Los motores se recalentaban y apenas lo elevaban unos cientos de metros sobre el agua. Aun así, en octubre de 1929 llevó a bordo más personas que ningún avión anterior, un récord que aguantó veinte años.
- 12 de julio de 1929
- Primer vuelo
- 1
- Unidades construidas
- 100
- Pasajeros
Historia
Un astillero en la orilla suiza
El Tratado de Versalles prohibía a Alemania construir aviones que superasen ciertos límites de velocidad y alcance, así que Claude Dornier levantó una planta a propósito en Altenrhein, en la ribera suiza del lago Constanza, y allí montó el mayor hidrocanoa del mundo con dinero del Ministerio de Transportes alemán. Los primeros bocetos son de septiembre de 1924, el trabajo formal de diseño arrancó a finales de 1925 y la construcción del ejemplar número uno empezó en diciembre de 1927. Hicieron falta unas 240 000 horas de trabajo hasta darlo por terminado en junio de 1929.
Un casco de barco con doce motores encima
El Do X1 era un monoplano semicantilever con casco íntegro de duraluminio y alas de armazón de duraluminio reforzado con acero, forradas de lino pesado y pintadas con aluminio. En lugar de flotadores bajo el ala llevaba esponjones, dos muñones laterales que estabilizaban el casco en el agua y servían además de plataforma de embarque. Sobre el ala, seis góndolas arriostradas y unidas entre sí por un ala auxiliar alojaban doce radiales en tándem: seis hélices tractoras y seis propulsoras.
Quien mandaba sobre aquella maquinaria no era el piloto, sino un ingeniero de vuelo con doce palancas de gases y doce juegos de indicadores delante. Desde el puente —que recordaba al de un barco— el piloto le pedía potencia mediante un telégrafo de máquinas, igual que en la marina de la época. Bajo la cubierta de pasaje, nueve compartimentos estancos, de los que bastaban siete para mantener el aparato a flote.
El vuelo que batió el récord
Para acallar a los escépticos, en octubre de 1929 el Flugschiff despegó del lago Constanza con cerca de ciento setenta personas a bordo: la tripulación, trabajadores de la fábrica con sus familias, unos cuantos periodistas y varios polizones que se colaron sin que nadie los contara. Tras cincuenta segundos de carrera subió despacio hasta unos doscientos metros, y se pidió a los pasajeros que se apretaran contra un costado u otro para ayudar en los virajes. Fue el mayor número de personas transportado en un solo avión hasta entonces y el récord aguantó veinte años.
El límite de la refrigeración por aire
Los radiales refrigerados por aire fueron el punto flaco del ejemplar: perdían potencia en marchas largas y no admitían más revoluciones sin riesgo de recalentarse, de modo que el hidrocanoa apenas lograba despegarse unos cuatrocientos metros de la superficie. Tras un centenar de vuelos en 1930 se le cambiaron los doce motores por Curtiss V-1570 Conqueror refrigerados por líquido y el aparato pasó a designarse Do X1a. A esa segunda configuración corresponden todas las cifras publicadas del tipo, y por eso este ejemplar figura en el censo sin dimensiones propias.