Variante del Boeing B-17 Flying Fortress
Boeing B-17 Flying Fortress B-17D
Último Fortress de «aleta de tiburón»: 42 aparatos de 1941 con flaps de capó, ametralladoras dobles, blindaje y décimo tripulante; combatió en Filipinas y Hawái el primer día de la guerra.
Ficha del Boeing B-17 Flying Fortress

- 3 de febrero de 1941
- Primer vuelo
- 42
- Unidades construidas
Historia
El B-17D fue el último Flying Fortress de la primera generación, la de fuselaje estrecho y deriva pequeña que los tripulantes llamaban «aleta de tiburón». Nació de un pedido de 42 aviones más del tipo B-17C, firmado el 17 de abril de 1940. Los cambios acumulados durante la producción eran lo bastante notables como para que el Ejército decidiera, el 6 de septiembre de 1940, asignarles la designación nueva B-17D; Boeing, en cambio, mantuvo para ambos el mismo número de modelo de empresa, el 299H, lo que da la medida de lo parecidos que eran.
Por fuera, el rasgo distintivo del D eran las persianas ajustables de los capós motores, añadidas para mejorar la refrigeración de los cuatro Wright GR-1820-65 Cyclone de 1.200 hp al despegue; también desaparecieron los soportes externos de bombas bajo las alas. Por dentro se revisó el sistema eléctrico, se amplió la protección blindada y se sumó un décimo puesto de tripulante. El armamento defensivo creció con parejas de ametralladoras de 12,7 mm en las posiciones dorsal y ventral (la característica «bañera» de la panza), a las que se añadía una ametralladora de 12,7 mm en cada puesto de cintura y una de 7,62 mm portátil en el morro, que podía disparar desde cualquiera de seis rótulas, algunas de ellas situadas por primera vez en las ventanas laterales con disposición escalonada. En total, siete armas frente a las cinco de sus predecesores. La bodega interna admitía una carga máxima de 4.800 libras de bombas.

El primer B-17D voló el 3 de febrero de 1941 y las entregas al Ejército se completaron entre febrero y abril de ese año. Los datos de Baugher dan una velocidad máxima de 318 mph a 25.000 pies, techo de servicio de 37.000 pies, 30.963 libras en vacío y 39.319 libras a plena carga. Además de los 42 construidos, los 18 B-17C que no se habían transferido a la RAF se modificaron al estándar D y fueron redesignados, aunque uno se perdió en un vuelo de traslado dentro de Estados Unidos. Desde marzo de 1941 el Ejército empezó a pintar sus Fortress con camuflaje verde oliva y gris, de modo que, al llegar Pearl Harbor, casi todos los C y D lucían ya pintura de guerra.
A diferencia de los modelos anteriores, el B-17D se destinó prioritariamente a las unidades de ultramar. El 5.º Grupo de Bombardeo tenía doce en Hickam Field, Hawái, y el 19.º Grupo de Bombardeo reunía seis B-17C y 29 B-17D en Filipinas, adonde su 14.º Escuadrón había llegado en septiembre de 1941 tras un notable vuelo transpacífico, seguido por otros dos escuadrones en octubre. El 7 de diciembre de 1941 los doce B-17D de Hickam estaban estacionados en tierra durante el ataque japonés; en Filipinas, donde el 8 de diciembre había 35 Fortress repartidos entre Clark Field (Luzón) y el campo de Del Monte (Mindanao), la incursión sobre Clark sorprendió a la mayoría en el suelo y solo 19 de los 35 escaparon a la destrucción o a daños graves. Los escuadrones dispersados a Del Monte, fuera del alcance de los cazas desde Formosa, sostuvieron durante dos meses misiones de reconocimiento y bombardeo contra la flota invasora, remendando los daños con piezas rescatadas de aviones destruidos, hasta que los nuevos B-17E empezaron a llegar al Pacífico en enero de 1942.
El aparato que encarna esa campaña es el B-17D 40-3097, el 38.º de los 42 construidos, aceptado el 25 de abril de 1941 en Seattle. Trasladado a Hawái en mayo y a Filipinas en septiembre con el 14.º Escuadrón, fue bautizado Ole Betsy y voló misiones desde Del Monte hasta enero de 1942, cuando en el depósito de Laverton (Australia) se le injertó la cola del 40-3091: de ese híbrido salió el nombre The Swoose, mitad cisne y mitad ganso según la canción de moda. Retirado del frente en marzo de 1942, sirvió como transporte personal del general George Brett, llevó a bordo al futuro presidente Lyndon B. Johnson y batió marcas de velocidad en su vuelo a Washington en agosto de 1942. Reconstruido en 1944 con largueros de ala de un B-17B y equipo del estándar E, fue redesignado RB-17D y voló por última vez en servicio en diciembre de 1945. Rescatado del desguace de Kingman en 1946 por el coronel Frank Kurtz —que puso a su hija, la actriz Swoosie Kurtz, el nombre del avión—, pasó a la colección del Museo Nacional del Aire en 1949 y, tras décadas de almacenamiento al aire libre, fue transferido el 15 de julio de 2008 al Museo Nacional de la Fuerza Aérea de Estados Unidos en Dayton, donde su restauración quedó suspendida en 2019. Es el único B-17D intacto, el único Fortress de «aleta de tiburón» que existe y el único de Clark Field que sobrevivió a la guerra.
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