El 747-8 realizó su primer vuelo el 8 de febrero de 2010 en su versión de carga, y la variante de pasaje Intercontinental voló en 2011. Tomó del 787 sus motores y tecnologías, sobre un fuselaje alargado que lo convirtió en el avión comercial más largo del mundo en su momento.
Llegó a un mercado que ya se alejaba de los cuadrirreactores: la mayoría de las 155 unidades construidas fueron cargueros, y con el último de ellos, entregado en 2023, se cerró la producción de toda la familia 747.