Sabías…

¿Cuanto cuesta aterrizar en un aeropuerto?

Respuesta directa

Aterrizar cuesta desde 10-30 euros para una avioneta en un aeródromo pequeño hasta varios miles de euros para un avión de línea en un gran aeropuerto. La tasa de aterrizaje se calcula por tonelada de peso máximo al despegue y se suman tasas por pasajero, estacionamiento, seguridad y ruido; un A320 lleno en Londres-Heathrow supera las 5.000 libras (dato de 2025).

¿Cuanto cuesta aterrizar en un aeropuerto?
Finnair A320-214 (OH-LXK) aterrizando en el aeropuerto de Londres Heathrow

Cómo se calcula la tasa de aterrizaje

La tasa de aterrizaje propiamente dicha se cobra por tonelada de peso máximo al despegue (MTOW) del avión, con escalas: un ultraligero paga unos euros y un Boeing 777 de 350 t, varios miles. En aeropuertos congestionados como Heathrow o Fráncfort se aplican además recargos por franja horaria punta y por categoría de ruido, de modo que un avión antiguo y ruidoso paga más que un A320neo. En los aeródromos de aviación general suele ser una tarifa plana, entre 10 y 30 euros para una avioneta de dos toneladas, a veces gratis si se reposta combustible.

Lo que de verdad pesa: el pasajero

Para las aerolíneas la tasa de aterrizaje es solo una parte. El grueso de la factura va por pasajero embarcado: tasa de uso de terminal, seguridad, asistencia a personas con movilidad reducida y, en muchos países, un impuesto estatal. En Heathrow la tarifa por pasajero ronda las 25 libras (dato de 2025), la más alta de Europa; en la red de Aena está en el entorno de 10-15 euros según el aeropuerto y el destino. Un A320 con 180 pasajeros que aterriza en Londres-Heathrow genera así más de 5.000 libras de tasas antes de contar el aparcamiento, la pasarela, el suministro eléctrico en tierra y las tasas de navegación aérea que cobra Eurocontrol por la ruta.

Tarifas públicas y reguladas

Todas estas tasas son públicas: cada aeropuerto edita su guía de tarifas anual y en Europa la Directiva de tasas aeroportuarias obliga a consultarlas con las aerolíneas y a justificarlas por costes. En España las fija Aena con supervisión de la CNMC; en el Reino Unido, la CAA regula las de Heathrow. Las aerolíneas de bajo coste negocian descuentos por volumen o por abrir rutas nuevas en aeropuertos secundarios, que a veces cobran casi nada por aterrizar con tal de captar tráfico y luego ganan con el aparcamiento y las tiendas.

Más preguntas