Accidente

Muere Jessi Combs con el North American Eagle, construido con piezas de un F-104

27 de agosto de 2019

El 27 de agosto de 2019 murió la piloto Jessi Combs en el desierto de Alvord, en el sureste de Oregón, al volante del North American Eagle Supersonic Speed Challenger, un coche de cuatro ruedas propulsado por reactor y con 52.000 hp, mientras intentaba batir el récord femenino de velocidad en tierra.

Ese día registró dos pasadas, a 515,346 y 548,432 mph, cuya media de 531,889 mph se presentó para su homologación. El récord anterior, de 512,71 mph, lo había fijado Kitty O'Neil en 1976 en ese mismo desierto con un vehículo de tres ruedas. Según su compañero Terry Madden, el accidente se debió a un fallo del conjunto de la rueda delantera durante la deceleración.

Combs ya había alcanzado 398 mph en 2013 con el mismo coche, lo que la convirtió entonces en la mujer más rápida sobre cuatro ruedas. Guinness World Records le reconoció a título póstumo el récord femenino de velocidad en tierra con 522,783 mph, una cifra cuyo cálculo no se ha explicado con claridad.