Hito

Jack Frye envía a Douglas la especificación del futuro DC-1

2 de agosto de 1932

El 2 de agosto de 1932, Jack Frye, vicepresidente de operaciones de Transcontinental & Western Air (TWA), firmó una carta dirigida a media docena de fabricantes, entre ellos Douglas, en la que la aerolínea pedía propuestas para un avión de línea de mejores prestaciones. Donald Douglas la describiría más tarde como «el certificado de nacimiento del avión de línea moderno».

TWA buscaba entonces un aparato capaz de competir con los nuevos modelos que aparecían a comienzos de 1932, entre ellos el Boeing 247. En Douglas, la carta llevó a reunir a los principales responsables de la empresa, que decidieron presentar una oferta.

El ingeniero jefe Arthur Raymond dirigió el diseño y propuso un bimotor construido por completo en aleación de aluminio, con cabina de pasajeros en la que se podía ir de pie y tren de aterrizaje retráctil. Raymond pasó bastante tiempo en las oficinas de TWA en Nueva York y Kansas City aclarando cuestiones técnicas, y en Nueva York se reunió con Frye y con Charles Lindbergh, recién contratado como asesor. El DC-1 resultante se entregó a TWA en diciembre de 1933.