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Howard Hughes encarga a Lockheed el futuro Constellation

1939

En 1939, en Los Ángeles, Howard Hughes se reunió con los responsables de Lockheed Robert Gross, Hall Hibbard y Kelly Johnson, interesado en adquirir una flota de aviones. Ese año Hughes había comprado la mayoría de las acciones de TWA, y de aquel encargo saldría el Constellation.

Su primera petición fue un avión capaz de llevar 20 pasajeros y 6.000 libras de carga sin escalas de costa a costa; el equipo de Lockheed le propuso un transporte de mayor tamaño. Hughes fijó las prestaciones iniciales y Lockheed se encargó del diseño, bajo una exigencia de secreto total: el avión no podría venderse a otras aerolíneas transcontinentales hasta que TWA hubiera recibido 35 unidades.

El resultado estrenó en un avión de pasajeros los mandos con servoasistencia hidráulica, alcanzaba unas 350 mph de velocidad máxima y llevaba cabina presurizada para 44 pasajeros. En 1942 los militares asumieron la producción con la denominación C-69; en abril de 1944 Hughes batió el récord transcontinental entre Burbank y Washington, y el Constellation entró en servicio comercial en febrero de 1946.