Récord

Howard Hughes bate el récord de velocidad para aviones terrestres con el H-1

13 de septiembre de 1935

El 13 de septiembre de 1935, en Martin Field, cerca de Santa Ana (California), Howard Hughes pilotó su racer H-1 hasta un nuevo récord mundial de velocidad para aviones terrestres: 352 millas por hora, frente a las 314 de la marca anterior. El avión se había concebido con un único propósito: ser el avión terrestre más rápido del mundo.

Hughes había fundado en 1932 la Hughes Aircraft Company en Glendale (California). En el H-1, todo el trabajo aerodinámico estaba orientado exclusivamente a ganar velocidad. Tras batir la marca siguió volando para continuar las pruebas hasta que agotó el combustible; obligado a aterrizar de emergencia en un campo de remolacha cercano, salió ileso.

Logrado el objetivo de velocidad, Hughes se volcó en el récord transcontinental. A comienzos de 1936 cruzó de California a Nueva Jersey en un Northrop Gamma, batiendo la marca anterior, y después adaptó el H-1 a vuelos largos a gran altitud y lo rebautizó Winged Bullet. En enero de 1937 voló con él de Burbank a Newark en 7 horas, 28 minutos y 25 segundos.