Institucional
El mando de bombarderos pasa a operar de noche
18 de diciembre de 1939
El 18 de diciembre de 1939, veinticuatro Wellington de los escuadrones 9, 37 y 149 recibieron la orden de buscar y atacar buques alemanes frente a Wilhelmshaven. De los veintidós que llegaron a la zona, doce fueron derribados y murieron cincuenta y siete tripulantes. El desastre llevó al Bomber Command a abandonar en la práctica el bombardeo diurno sobre Alemania y a operar de noche.
Los cazas alemanes fueron guiados desde tierra con ayuda de una estación experimental de radar Freya, que había detectado a los bombarderos cuando aún se encontraban a setenta millas en su vuelo de aproximación. Por su parte, los bombarderos derribaron dos cazas alemanes.
Entre los caídos había tres canadienses: el jefe de escuadrón A. J. Guthrie y el oficial de vuelo J. T. Challes, pilotos del 9.º Escuadrón, y el alférez R. M. Ross, radiotelegrafista y artillero. Tras aquella incursión, el Bomber Command revisó el concepto de formación de bombarderos capaz de defenderse por sí sola.