Accidente
Accidente del vuelo 390 de TACA en Tegucigalpa
30 de mayo de 2008
El 30 de mayo de 2008, hacia las 9:30 de la mañana, el Airbus A320-233 de TACA con matrícula irlandesa EI-TAF, que cubría el vuelo 390 procedente de San Salvador, se salió de la pista al aterrizar en el aeropuerto de Toncontín, en Tegucigalpa. Cayó sobre la carretera contigua, aplastó varios coches y dejó cinco muertos y ochenta heridos.
A bordo viajaban 124 pasajeros además de la tripulación. Entre los fallecidos estaban el comandante, el salvadoreño César D'Antonio; Harry Brautigam, presidente del Banco Centroamericano de Integración Económica, que murió por problemas cardíacos, y dos universitarios que circulaban por la zona. El embajador de Brasil figuró entre los heridos, y 65 personas fueron hospitalizadas.
El diario hondureño La Prensa atribuye la causa principal a una mala maniobra del piloto. Tras el accidente, el presidente Manuel Zelaya decidió en consejo de ministros cerrar el aeropuerto; los vuelos de más de 48 pasajeros, que debían ir a la base de Palmerola, terminaron llegando al aeropuerto Ramón Villeda Morales de San Pedro Sula. La terminal reabrió un mes después.