Versión del Titan II

Titan II LGM-25C Titan II

El LGM-25C fue la versión de misil balístico intercontinental del Titan II, y la razón de ser del vehículo: dos etapas de propulsantes almacenables que permitían disparar desde el silo en menos de un minuto. Portó la mayor cabeza nuclear individual del arsenal estadounidense y estuvo de alerta permanente entre 1963 y 1987 en tres bases del centro del país.

Ficha del Titan II

Imagen pendiente
16 de marzo de 1962
Primer lanzamiento
1900 kN
Empuje
No
Reutilizable

Historia

Del Titan I a los propulsantes almacenables

La familia Titan nació en octubre de 1955, cuando la Fuerza Aérea encargó a la Glenn L. Martin Company el primer misil intercontinental de dos etapas lanzable desde silo. La propia Martin propuso poco después una versión mejorada, y en junio de 1960 recibió el contrato del que sería el Titan II: un misil un cincuenta por ciento más pesado, con la primera etapa más larga y la segunda de mayor diámetro. El cambio decisivo fue el propulsante. En lugar del oxígeno líquido del Titan I, que obligaba a izar el misil y repostarlo antes de disparar, el Titan II usaba Aerozine 50 y tetróxido de dinitrógeno, hipergólicos y almacenables: se podía lanzar en menos de un minuto desde el fondo del silo. A cambio eran tóxicos y cualquier fuga podía terminar —y terminó— en explosión.

La campaña de ensayos y el problema del pogo

El primer Titan II voló desde Cabo Cañaveral en marzo de 1962 y se comportó bien, salvo por una vibración longitudinal intensa durante la combustión de la primera etapa. A la Fuerza Aérea no le importaba demasiado: para un misil daba igual. A la NASA, que quería el mismo vehículo para el programa Gemini, le importaba mucho, porque aquel efecto —bautizado pogo— podía incapacitar a una tripulación. Los primeros veinte vuelos dieron siete fallos que habrían obligado a abortar un lanzamiento tripulado, casi todos por obstrucciones del generador de gas o defectos de fabricación en los motores de Aerojet, y forzaron una revisión a fondo del control de calidad.

Cincuenta y cuatro misiles de alerta

El LGM-25C alcanzó capacidad operativa inicial en octubre de 1963. Se desplegaron cincuenta y cuatro, dieciocho alrededor de cada una de las bases de Davis-Monthan, Little Rock y McConnell, con una cabeza W-53 de nueve megatones en un vehículo de reentrada Mark 6 y un alcance del orden de 16.100 kilómetros. Formaron la espina dorsal de la disuasión estadounidense hasta el despliegue masivo del Minuteman, y siguieron en servicio mucho más de lo previsto porque, aun siendo pocos, representaban una parte enorme del megatonaje desplegado.

Accidentes y desmantelamiento

El historial en tierra fue duro: un incendio en un silo cerca de Searcy (Arkansas) mató a cincuenta y tres personas en 1965, y en 1980 una llave de vaso caída perforó un depósito en el silo de Damascus y provocó una explosión que destruyó la instalación y lanzó la cabeza nuclear a cierta distancia sin que llegara a detonar. La desactivación no respondió a ningún tratado, sino al envejecimiento: sellos que fallaban, guiado obsoleto sustituido por el Universal Space Guidance System y un programa de modernización que apostaba por el combustible sólido. Empezó en julio de 1982 y terminó el 5 de mayo de 1987 con el último misil, en un silo próximo a Judsonia. Los ejemplares supervivientes se almacenaron; buena parte acabó desguazada, unos pocos en museos y catorce volvieron a Martin Marietta para renacer como lanzadores espaciales.